martes, 14 de octubre de 2014

Ebola..¡.E voila !...

Sentado en el sofá del salón contemplo con inquietud la gran cantidad de información y tiempo que los informativos dedican al Ebola.
Informaciones sesgadas, contradictorias, interesadas, inútiles, mentirosas. Terminan por generar un estado de inquietud, máxime cuando en mi familia tengo dos personas en primera linea de fuego ( mi esposa y mi hermana) que en cualquier momento pueden toparse con esta enfermedad terrible y casi desconocida por los sanitarios hasta ahora.
El desconcierto y desasosiego, se torna en indignación exaltada ante la incompetencia que se demuestra por quien debiera tranquilizar y asegurar el bienestar de los ciudadanos, la mentira, la chapuza la información errónea son el pan nuestro de cada día. Solo y en muy pocas ocasiones he podido ver a alguien que si sabe de lo que habla, que si conoce ese enemigo amenazador y pone los puntos sobre las íes a todos esos políticos que solo saben salir en la foto a costa de impertinencias, faltas de respeto, disculpas culpando a quien no deben con tal de justificar su desconocimiento, falta de preparación y la mayoría de las veces incompetencia, para un puesto que ocupan gracias a la pertenencia a un partido y no a sus conocimiento y preparación académica.
¡Dan miedo!, quizá mas miedo que la propia enfermedad que se combate como se puede, por esos entregados y arriesgados profesionales que luchan contra ella cada día, con muy pocos medios ( Los que pregonan los responsables, son insuficientes o se emplean mal, por falta de una preparación que nunca se impartió o se hizo apresuradamente como casi todo los que se hace en este país).
No sirve de consuelo que en Estados Unidos, haya un caso similar al nuestro. No sirve que una Vicepresidenta del Gobierno, nos diga que toma las riendas de una gabinete de crisis, no sirve que las gentes se manifiesten por la muerte de un perro, olvidando quizá lo mas importante, que todo comenzó por una actitud muy española, “ El Quijotismo” de repatriar a quien no se podía salvar por carecer de medios, por no tener la preparación necesaria y por que desgraciadamente su enfermedad parecía no tener ya solución.
¿No habría sido mas lógico, enviar ayuda a los países que lo están necesitando y y prestarla in situ?.
En fin, he terminado por apagar la TV, pero esto no ha apagado mi intranquilidad y esa sensación de desamparo de la que no soy capaz de desprenderme.

martes, 16 de septiembre de 2014

Las cosas, por su nombre

 Hace tiempo, el País publicaba un articulo de Javier Marías, en el que decía no entender como se había llegado a tal grado de estupidez por no herir susceptibilidades ni ser políticamente incorrecto, que a veces se aplican adjetivos extraños con tal de no ofender a la mujer, al invalido o al que no es sexualmente igual que la regla general.

Y efectivamente, le doy la razón, he podido leer que a veces se llega a la estupidez por parte de algún político que dándoselas de progresista dice: “ Nosotros y Nosotras” ,al comenzar su discurso, dándonos a entender según mi opinión que no tiene clara aún su postura sobre su sexo…Otros, por no llamar a las cosas por su nombre aplican adjetivos como “Minusválido” (¿Qué valen menos que quien…?), al cojo, al manco y al ciego, con lo fácil que es llamar a las cosas por su nombre… podríamos llegar a llamar, si seguimos así, a Cervantes como el “Minusválido de Lepanto” ( Por cierto fue mas “Chulo” que nadie… escribió el Quijote con una sola mano).

Rizando el rizo, se habla de “personas de color”, un eufemismo que no nos aclara para nada la procedencia de tal individuo, en la escuela nos enseñaron que el Negrito venia de África, el amarillo de Oriente y el piel roja de América y así por no llamar al negro “negro” y que te tachen de racista se acude a otra trampa lingüística, con un uso de la semántica mas propio de regimenes totalitarios como el Nazismo que nunca llamó a las cosas por su nombre.

Llamar “matrimonio” a la unión entre dos personas del mismo sexo demuestra tal desconocimiento de la Historia y la semántica que asusta pensar que quien lo propone pueda estar dirigiendo nuestra vida política.

Así los asesinados en un atentado pueden ser “daños colaterales” y los soldados muertos por sus propios compañeros,”fallecidos por fuego amigo”, los que se llevan a espuertas el dinero ajeno ya no son ladrones, son “presuntos defraudadores” e incluso se les llega a dar horas y horas de televisión contando sus hazañas.

En fin…seamos claros..el castellano nos lo permite con su riqueza…LLAMEMOS A LAS COSAS POR SU NOMBRE

domingo, 14 de septiembre de 2014

Siempre en mi recuerdo...

Asciende entre eucaliptos centenarios, al borde del acantilado, un sendero plagado de bayas y hojas de agradable olor, al fondo, la vieja casona del guarda y el faro que incansable marca la posición a los navegantes. Una lagartija corre a esconderse a nuestro paso y el canto de las aves entre las ramas acompaña cada uno de nuestros pasos. Es el monte Somo, al lado de la playa de Santa Marina en Ribadesella,(de el que os dejo una foto aerea) paseo obligado cada vez (y cada vez son las menos) que tengo oportunidad de volver a los lugares de mi niñez. Desde lo alto, una hilera de viejas casonas se extiende a todo lo largo de la playa, esa playa de frías aguas y olas tenaces en la que tantas veces me zambullí y en las que ahora con los años, las fuerzas que fallan, no me permiten volver a sentirme mecido entre sus olas. ¡Cuantos recuerdos!, aquel viejo caserón del "Pandiello", el perro de lanas rojizas y por nombre Yul, la pesca de cangrejos en aquella ría (Hoy impensable y prohibido como tantas cosas) y las correrías por el lugar de cuatro hermanos que nos criamos amando aquellas tierras de nuestros antepasados.
Todo ha cambiado, una marabunta de nuevas edificaciones inunda gran parte de las laderas antes verdes que circundaban el lugar. Han desaparecido las  Pumaradas y los verdes prados invadidos por el hormigón y el betún de sus calles. Una extraña sensación de tristeza me llena el alma cuando ya no reconozco apenas aquellos lugares hoy llenos de bullicio pachanguero de adosados tapando lo que antes fue naturaleza viva. Ya nada es igual, me cuesta reconocer aquel paraíso perdido en el que vivía tres meses al año y donde compartí juegos con mis grandes amigos Julio, Agustín, Fernan, Tino. Donde podíamos corretear con nuestras bicicletas sin miedo al tráfico y subir monte arriba sin tener que sortear vallas ni alambres de espino. El progreso amigo Fernando, me decía uno de ellos, el progreso que no cesa, pero aún nos queda el recuerdo de aquellos años y ese no nos lo quita nada ni nadie.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Memoria de aquel viaje a Tierras gallegas...

Hace ya muchos años, allá por los años 60, durante un año Xacobeo, emprendimos toda la familia un viaje hacia tierras gallegas con el fin de cumplir con el Jubileo. Fue un largo viaje en aquel SEAT 1.500 negro, de formas redondeadas pero de robustez probada, que nos llevó por las casi intransitables carreteras de la época hasta Santiago de Compostela. Dos etapas fueron necesarias, una desde Salamanca hasta Orense y otra desde Orense a Santiago, donde pudimos hospedarnos en lo que por aquella época era un gran complejo para acoger peregrinos y que recibía el pomposo nombre de Burgo de las Naciones.
Horas de carretera superando los puertos del Padornelo y la Canda, haciendo escalas en Puebla de Sanabria (Hotel los Perales) y Verin, que aquel viejo vehículo superó sin grandes problemas. Carreteras casi vacías que nos llevaron por tierras gallegas hasta nuestro destino.
Recuerdo, como si de hoy se tratara, una parada imprevista de mi padre, en un mirador de carretera, muy cerca de Vigo, desde el que se podía ver la hermosa ría. (Quizá para fumarse ese cigarrillo que siempre estaba en sus manos). Se bajó del coche y mientras liaba con habilidad su Ideales, caminaba hacia el borde del mirador, observando con detenimiento el paisaje en silencio, ante la atenta mirada de mi madre, que con una sonrisa, esperaba seguramente un comentario de mi padre al que conocía demasiado bien. 
Tras unos minutos de silencio, y volviéndose hacia mi madre, soltó la fase esperada ¡Muyer, tengo que reconocer que Asturies ye muy hermosa, pero Galicia no quédale a la zaga!
Había roto sin saberlo aquella leyenda de desencuentros entre Gallegos y Asturianos, su admiración por las tierras galegas, aumentó con cada kilómetro recorrido y lo que en principio era un viaje a Santiago, terminó siendo un periplo de 7 días recorriendo la costa y las maravillosas rías, visitando rincones inolvidables hasta terminar en lo alto del Monte Tecla observando la desembocadura del Miño.
Aquí, también, en mi memoria hay grabada un peripecia que por suerte quedó en mera anécdota. Al cruzar el puente de hierro que unía Galicia y Portugal, hacia la mitad del puente, aquel SEAT, que había aguantado el tipo ante miles de curvas, rompió la dirección, solo la habilidad de mi padre y sus reflejos evitaron que cayéramos al río. Un pasador de la dirección se había roto y nos dejó anclados durante unas horas en la frontera, sin poder continuar camino, pero agradeciendo que no hubiera ocurrido el percance en una de las múltiples curvas del camino.
Un gran viaje, de el que conservo una única foto,(esta que hoy ilustra el post), escayolada mi pierna izquierda. Para rematarlo, aquel año me habían operado y para terminar este pequeño relato os diré que todo el viaje lo hice en el asiento de atrás de aquel viejo SEAT, semitumbado pues no podía sentarme como era debido al no poder doblar la pierna.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

¿Qué es LIBERTAD?... Libertad, no es sentir una punzada en la rodilla o la cadera, cada vez que empiezo a caminar. Libertad, no es tener que estar pendiente de la medicación  a primera hora de la mañana y a mediodía. Libertad no es tener que pararse cada cuatrocientos metros cuando estas paseando. Libertad, no es tener que acudir a revisiones cada cierto tiempo, para que terminen siempre diciéndome lo mismo. Libertad no es depender de un bastón y un aparato ortopédico para seguir manteniéndome en pie.
Soy prisionero de las S.S. (Entenderme…de La Seguridad Social).
Pero a pesar de todo hay una LIBERTAD, que nadie ni nada me puede quitar, la libertad de seguir contradiciendo a quien hace años me auguraba estar en poco tiempo en una silla de ruedas. Soy libre para seguir caminando y a cada paso sonreír pensando que les estoy llevando la contraria, que mi ilusión aumenta en cada zancada, acompañada por cada punzada en la cadera, por cada fallo de mis rodillas, por cada amago de caída que logro superar.
Soy libre para seguir pensando que aún puedo llegar a mis destinos, paso a paso, aun teniendo que parar cada poco para coger fuerzas y libre para pensar que aquella vez que un trombo me dejó sin vista, fue solo un aviso para que me cuidara más.
Libre para ilusionarme con un simple paseo, libre para pensar, que seguiré así durante muchos años.

Mi cuerpo ha sido prisionero casi desde que nací, pero siempre ha sido redimido por una mente libre que le ha ganado la partida. Ahora que los años han aumentado su fuerza represiva, mi cabeza ha redoblado sus esfuerzos y me dice que puedo seguir siendo libre, que sin ser Superman, puedo ganar la batalla diaria y gritar SOY LIBRE…

martes, 2 de septiembre de 2014

La neblina del tiempo pasado

Han pasado los meses,los años, el tiempo, que dicen todo lo cura, (hay ocasiones que no es verdad y los achaques los empeora), ha pasado sin que nada nuevo me haya alarmado, pese a los cada vez mayores dolores en las piernas que con un pequeño esfuerzo supero con la ayuda de algún calmante y echándole buen humor a mis limitaciones, el Otoño ya esta a las puertas, esa estación que tanta aprensión me produce y que en ocasiones ha llegado a inundarme de una tristeza y nostalgia cuya causa no acierto a desvelar, pues no hay motivos para ello. Otoño cargado de amarillos y ocres, antesala de blancas nieves y fríos intensos en esta estepa castellana que no entiende de términos medios. Quizá por eso, los recuerdos quedaron congelados y ahora vuelven con mayor fuerza, morriña de horas junto al mar, saudade de gentes con las que compartí horas de trabajo, viajes y reuniones y de las que no he vuelto a saber nada, son muy pocos (quizá me sobran dos dedos de la mano para contarlos), con los que he seguido manteniendo un contacto y compartiendo inquietudes. Muchas veces me he preguntado por que esta lejanía, parece como si mi cambio de status hace ya casi dos, años hubiera supuesto un cambio de país alejándome de ellos tanto que ni las nuevas tecnologías no fueran capaces de superar esta distancia, pero la distancia no es física, uno pasa rápidamente al olvido y del olvido a ser ignorado. Solamente tres J, JC Y X han permanecido fieles a la amistad que un día se forjó durante horas de trabajo, de vez en cuando se dejan ver por este blog, con guiños de amistad sincera, que terminan por hacerme sentir que no todo el mundo es igual, que siempre en tu camino vas a encontrar gentes a las que mereció la pena conocer y a las que has ido cogiendo un afecto especial compartiendo con ellos algo mas que una relación de trabajo. No hace mucho me contaban que un medico rural, tras haber dedicado mas de 45 años a las gentes de una pequeña localidad, llegó su jubilación, nadie, nadie fue a despedirle en su marcha, a los pocos meses ya nadie le recordaba, desmemoria ingrata la del ser humano, efímero pasar de nuestras vidas que quizá dentro de unos años solo recuerden los mas cercanos, decía el poeta que lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino, camino, que yo añado termina al andar.

martes, 17 de junio de 2014

Donde no hay aplauso final...

Cayó el telón acompañado de un estruendoso aplauso colectivo, los actores fueron apareciendo desde los laterales de la palestra y cogidos de la mano agradecieron con reverencias una y otra vez la ovación que recibían por su excelente trabajo, aplaudiendo acto seguido ellos mismos, a los espectadores por su magnifico comportamiento. Pocas profesiones tienen este reconocimiento tan inmediato y algunas ni si quiera llegan a tenerlo en algún momento de la vida. Actores somos todos en el teatro de la vida, unos con mayor fortuna que otros, con mejores papeles en la obra que se representa mientras que otros, ejercen  de meros figurantes y completan el cuadro representado. Existe un segundo sueldo no cuantificable monetariamente, un sueldo que en ocasiones puede llegar a satisfacer más que el meramente económico y que en muy escasas ocasiones llegamos a percibir, el reconocimiento de un esfuerzo, una labor, una iniciativa generalmente quedan en el olvido o en el peor de los casos se sobrentiende que van incluidos en el salario de final de mes, cuando esto no es cierto. En muchas ocasiones he tenido que oir... “esto o aquello va incluido en el sueldo” y ¡no es verdad!, hay quien termina percibiendo el mismo sueldo económico, que tu haciendo la mitad, preocupándose de nada, frente a lo que tu haces, todo el día corriendo con el móvil pegado a la oreja, contestando correos, archivando documentaciones, acudiendo a reuniones y cursos, tomando la iniciativa en decisiones buenas para la empresa que quizá no te correspondería tomar, pero lo haces tratando de dar soluciones, de que todo este hecho y todo el mundo atendido. Si esperas una ovación, ¡No va a llegar nunca!, no te engañes cada día tendrás que demostrar lo que antes habías demostrado y ¡ay de ti si no lo haces!, si alguna vez alguien te aplaude, espera que con ese proceder te pidan luego un esfuerzo mayor.
Somos actores sin aplauso en un teatro de la vida en el que parece que nunca cae el telón y donde no existe aplauso final.

martes, 10 de junio de 2014

"Libertad sin ira"...

Indignado…no sé si esta es la palabra correcta, engañado, quizá estafado, defraudado, sigo rompiendo mi promesa de no hablar de política en este blog en el que solo pretendía volcar mis sentimientos, con un toque de humor que otros se encargan de romper cada día.
“Libertad sin ira”... ”Libertad”... cantaba el grupo Harcha allá en los años 70 y tantos, prometiendo un futuro esperanzador para un pueblo generoso que supo echarse a las playas para limpiar el “chapapote” del Prestige, mientras ya en aquel entonces los políticos solo asomaban la nariz para hacerse la foto de rigor. Un pueblo que salió a las calles ante los atentados del 11 M y ahora no las abandona lleno de ira y rabia ante la injusticia y la pasividad de aquellos que debiendo tomar las riendas para evitar el desamparo de un pueblo que cada día pierde más las libertades, ganadas en dura lid contra una dictadura, y en su lugar se dedican a enriquecerse ilícitamente a costa de gentes que pierden su trabajo, su vivienda, su esperanza de dejar a los hijos un mundo mejor como nos prometieron, mientras se llenaban los bolsillos.
Hoy se constata que la enseñanza ha sido nefasta con sus continuos cambios de planes de estudio. El analfabetismo y la ignorancia ,que solo favorecen al poder, se ha instalado en las gentes que solo quieren la “carnaza” de programas televisivos, donde cada día se nos obsequia con demostraciones palpables de una incultura que llega a situar como capital de Estados Unidos …”Inglaterra”…y el vocabulario es destrozado entre palabras malsonantes, incluso, ofensivas que el público aplaude como si un gran discurso de un erudito orador se tratara.
Y mientras…los jóvenes realmente preparados, se van del país que los vio nacer, un país, en el que se habla de millones defraudados que no regresan a las arcas del estado, de millones que se entregan a la banca y solo generan riqueza a los que siempre la tuvieron.
Engañado, quizá estafado, defraudado…hoy siento vergüenza de quienes permiten que la gente tenga que buscar su sustento diario en contenedores de basura, donde las salas de urgencias de los hospitales se llenan de pacientes a la espera de un consuelo para sus males, que muchas veces se les niega por falta de presupuesto. Y mientras, cada día en las noticias, siguen saliendo millones y millones defraudados, nuevos  casos de corrupción, y zancadillas a la Justicia o a la libertad de expresión, para que todo siga igual…igual de mal…y sin una solución clara y fiable a esta pobreza económica, cultural, sanitaria, que va convirtiéndose en endémica.
¿De qué nos sirvió la “Libertad sin ira” que se nos prometía?. Libertad sin pan, sin seguridad, sin cultura…¿De verdad creéis que esto es LIBERTAD?

Hoy he perdido el “buen humor”, y en su lugar la tristeza se ha apoderado de mi cuando he visto a un pequeño llorar de hambre, a un enfermo sufrir calladamente una larga espera en urgencias, aun a sabiendas que seguramente le mandaran a casa con un tratamiento para solo calmar sus dolores,(También a mí me ha ocurrido), pues no hay presupuesto ni medios para otra cosa…
¿De que nos ha servido la "Libertad sin ira" ?...Hoy vamos camino de perderla y cada día es mayor la indignación que ya comienza a tener tintes de "Ira"...

viernes, 23 de mayo de 2014

"El disputado voto del Sr. Cayo"...

Nunca quise entrar en temas de política, pese a que la política inunda nuestra vida diaria y política es querer un mundo mejor, donde la injusticia, el hambre, las enfermedades no tengan cabida o puedan ser paliadas, política es desear un mundo no contaminado, la seguridad de que tu vida no va a ser invadida por nadie, que no exista temor a pasear con libertad y sin miedo. Política, no son discursos grandilocuentes llenos de promesas que nunca se cumplirán, no es un candidato de imagen pulcra y manos sucias, no es tapar con actitudes fingidas un desprecio al prójimo.
Si tenemos el derecho a votar, fue por que hace años logramos entre todos la libertad de poder hacerlo. Durante mis años de estudiante de derecho, asistí a cientos de asambleas, grité y me manifesté jugándome en ocasiones el tipo pese a mi manifiesta incapacidad para correr (En el año 1974, Compañeros de estudios tuvieron que sacarme por una ventana de la rotonda de Fonseca, antigua facultad de Medicina de Salamanca, ante la entrada en las aulas de “los grises” en una de sus cargas contra los manifestantes), Asistí a la ultima clase impartida por el profesor Tierno Galván en la Facultad de Derecho de Salamanca, en la Plaza de Anaya y vislumbre en aquel entonces un rayo de libertad que poco después sería un torrente imparable añorado durante años, acallado por una dictadura que parecía no tener fin.
Triunfó la voz del pueblo, ese mismo pueblo y gentes que hoy manifiestan su descontento y ponen en tela de juicio la cordura y rectitud de nuestros gobernantes…digo: “nuestros”, pues nosotros libremente los hemos elegido, bien o mal, somos en parte responsables de lo que ocurra,  nadie nos ha obligado a votarles, ya no se nos exige que justifiquemos como se hacia en la pantomima de la "Democracia orgánica" del franquismo, a quien y que habíamos votado, ahora podemos elegir y podemos decir que somos libres, pero esta libertad tiene su contrapartida, hay que hacerlo con responsabilidad, el periodo de reflexión era para eso, para que verdaderamente reflexionáramos y buscáramos entre todos una solución a tanto problema.
Hoy he roto mi promesa de no hablar de política y es que en el fondo, uno quiera o no forma parte de ella al tener derecho a voto y ejercer ese bien tan preciado que es la libertad.

jueves, 22 de mayo de 2014

Con "S" de...Salamanca

Hoy, dedicaré este Post a un simple ejercicio literario, que espero os guste...¡Ahi va!...


Sábado, siniestros sonidos surcaban sombríamente Salamanca... 

Sintiéndose solitario, Sergio, sentado sobre su suntuoso sofá, suspiró, sopló, salpicó saliva. Saltó súbitamente. Sordos silbidos sonaban. Susurro sigiloso:
- Soy Silvia.
- ¡Salve! -silabeó Sergio-, sonsacaré sus secretos. 

Silvia saludó, se sacó su saco satinado, soltó sus sandalias, se sentó. Sergio sirvió sendos sakes, salchichones, saladitos, surubíes sin sal, selectas sardinas sancochadas. Silvia, sonrojada, sorbió su sake sin sonreír. Sólo sentenció:
- Soy solamente suya, Sergio. Suspenda sus sibaríticos servicios. 

Silencio, Sahumerios sutiles soplaban serenamente.
- Soy sincero, Silvia. Suelo soñar su sensual sonrisa, sus sonoros suspiros, sus semejantes senos salmantinos, símil sandías...
- Soso, soy sueca.
- Silvia, siento singular sinsabor. Solemnemente suplico su sanción.
- Subestimé su sensiblería. ¡Suélteme, sátiro senil, sanguijuela sarnosa, sapo sobrealimentado!

Salió Silvia subrepticia. Sergio se suicidó silenciosamente.

martes, 20 de mayo de 2014

Cada minuto...cada segundo...

Hay momentos en los que uno echa la vista atrás, la vida, ha sido maestra en muchas cosas y tras mil tropezones (no solamente físicos) uno va aprendiendo a levantarse de cada uno de ellos y enderezar el camino por otros derroteros.
Aquello que en un momento concreto, parecía inamovible, insalvable o cierto, termina por ser una simple anécdota que con el tiempo nos parece ridícula e incluso risible, por como le dimos importancia cuando no la tenía.
La experiencia, maestra de todas las cosas, nos muestra que no todo el mundo merece nuestra confianza, que aquellos en los que podemos, en un momento determinado confiar, terminan tarde o temprano fallándonos o simplemente no cumpliendo las expectativas que en ellos depositamos.
Por contra, muchas veces y por cuestiones que no llegamos a precisar, rehusamos y arrinconamos a personas que muy bien podía habernos ayudado en nuestro caminar y que descartamos sin saber porque , sin razón alguna, simplemente por aquello que algunos denominan como “cuestión de piel” y que no deja de ser más que una primera impresión subjetiva, sin base en la razón o el conocimiento de la persona.
33 años de vida laboral , me enseñaron que no siempre las primeras impresiones son buenas, que solo el trato continuo termina por mostrar la verdadera cara de las personas que nos rodean y acabamos poniendo las cosas en su término justo.
Confieso que yo también me he equivocado, que he dado importancia a muchas cosas y personas que no la tenían y he confiando en quien no lo merecía. Que no preste atención a quien guardaba un tesoro y con el tiempo terminaron ganándose mi confianza, demostrando de esta manera lo equivocado que estaba.
Todo es relativo y tiene la importancia que queramos darle, todo es pasajero, provisional, ningún momento es igual a otro y los momentos vividos, aunque tratemos de reproducirlos de nuevo, en los mimos lugares y con las mismas personas, nunca, volverán a ser iguales.
Muchas veces habréis sentido, que al regresar a algún lugar de la infancia, a algún lugar de veraneo, a una nueva reunión de amigos, donde en un momento determinado disfrutasteis y lo guardasteis en la memoria, ¡Nada es igual!. Sin saber porque, algo ha cambiado, aquellos momentos felices se volvieron irrepetibles y tratar de revivirlos puede en ocasiones ser decepcionante.
Solo vivir, cada día, cada hora , cada minuto, sabiendo que serán únicos, (para bien o para mal) nos hará valorar aún más cada instante de nuestra vida, a las personas con las que la compartimos y en las que realmente hemos depositado nuestra confianza y cariño.
Y es que la vida es eso...un continuo comenzar a cada instante, a cada paso dado, en cada decisión tomada, sabiendo que nunca será igual al anterior y que nunca más tendrá repetición en nuestra existencia.
Disfrutar cada segundo, pues nunca sabremos cuantos más nos quedan y que el tiempo pasado nunca volverá.

miércoles, 14 de mayo de 2014

El incompetente "garbanzo negro"...

Hace unos días comentaba con un compañero, lo difícil que puede llegar a ser dirigir un grupo de trabajo, cuando en el mismo hay alguien que no desea colaborar o se encuentra en tal situación de contrariedad por lo que tiene que hacer, que todo son trabas para cada paso que se pretende avanzar, entorpeciendo el trabajo de los demás por muy buenas intenciones que estos pongan y por mucha ilusión que le echen.
El "garbanzo negro", que si me apuráis está en todos los guisos... suele contagiar su desanimo, paralizar el avance de los que quieren avanzar e incluso poner en mas de un aprieto a quien pretende dirigirle... todo son disculpas y justificaciones... la mas usada es la  de achacar la no creación de un verdadero equipo, por el echo de que este garbanzo negro no se haya querido integrar en el mismo y sea además el único que no lo ha hecho.
En otras ocasiones achacará a sus superiores un "acoso laborar", por el hecho de que estos le exijan el cumplimiento de sus obligaciones ...Tendrá quejas continuadas sobre la cantidad de trabajo ( no real) que tiene y con el que se "agobia" dándole vueltas inútiles en lugar de tomar "el toro por los cuernos" y resolverlo...

El "garbanzo negro" es un peligro para todo el que le rodea...culpara de su lentitud al compañero que habla por teléfono y le distrae, por que el tono de voz es muy alto...al jefe, que no organiza el trabajo, entendiendo por organizar el hecho de quitarle parte de su labor para que otros la asuman gratuitamente,...al cliente que es un "pesado" que le entretiene y a veces cuando le interesa, con quien se entretiene para no hacer otras labores, todo depende del momento... alargará las conversaciones por teléfono, cuando hay gente esperando, con la intención de que otros con mas conciencia profesional y si me apuráis humana y con mas vergüenza, asuma la atención al publico incluso sin tener que hacerlo.
Y de todo lo que le ocurra, incluido que no ascienda laboral ni profesionalmente, siempre tendrá la culpa su superior al que tratará de hacer la vida imposible con zancadillas y comentarios fuera de tono y lugar, tratando de ridicularizarle, cuando  a solas y cara a cara es el "pelota" mas grande que podrías haber visto.
De lo anterior... que nadie piense que hablo de alguien en concreto... no es mi intención ni fue la de mi interlocutor señalar a nadie, solamente hacíamos unas elucubraciones de cómo una sola persona podía boicotear el trabajo de todo un equipo y que precisamente podría ser el que menor valía tendría dentro del grupo.
"CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD PUEDE SER MERA COINCIDENCIA"

martes, 13 de mayo de 2014

Amigos...

Amigos…lo que se dice amigos… uno los tiene contados, pero selectos… Son aquellos que te han acompañado en las “duras y las maduras”, los que han caminado contigo preocupándose por como estas en cada momento y a los que tratas de igual manera, sintiendo que compartes sus alegrías y preocupaciones y ayudando cuando te necesitan… por eso la imagen de arriba, un grupo de buenos amigos, de los de antes,de los que no te llevaban de copas para ver cuanto aguantas ni te ponen en el compromiso de tener que decirles no a algo, pues ya te conocen y no te piden lo que no puedes dar, de los que saben retirase a tiempo y darte espacio para respirar, sin dejar de estar ahí a tu lado pero en la lejanía, por si los necesitas

La imagen la encontré en un viejo baúl de recuerdos familiares… así como esta…y en ella reconozco a mi padre, el abuelo algún tío y amigos de todos ellos, caminando por la Gran Vía en Madrid… ¿Verdad que parece salida de una película de Franc Sinatra?... Eran un clan unido, sin fisuras…lo que hoy llamaríamos JASP ( jóvenes...aunque... suficientemente preparados), dispuestos a comerse el mundo, caminando con paso firme y la decisión reflejada en sus rostros…amigos…a los que sanamente envidio…

Ya ninguno nos acompaña, y los imagino igual que en la foto, caminando por senderos del mas allá ( si allí hay senderos)…todos juntos…unidos

domingo, 11 de mayo de 2014

Mis problemas con las muletas...

Hoy, reedito este antiguo post, para dar animos al hijo de un compañero que necesita caminar con muletas: ¡Animo, todo se consigue en esta vida! incluso andar bien con unas muletas por dificil que parezca...


 Hacia mucho que no usaba muletas…ya no recordaba lo complicadas que se pueden poner las cosas mas sencillas cuando tienes que usarlas y para mas INRI, ahora…que no solo me falla la pierna mala sino que además la otra…”la buena” ya esta cansada de soportar peso y a veces se “declara en huelga”.

A veces las cosas mas simples se convierten en lo mas complicado del mundo, por ejemplo…Llegas al garaje y para abrir la puerta, la empujas con un bastón mientras apoyas el otro… y abre… pega un portazo, pero abre… ¿ pero y para cerrarla?,¿ Como tiras de una puerta de seis metros de ancho por tres de alto que pesa un h… mientras sujetas una muleta para que no se caiga y te apoyas en la otra para no caerte tu?...pues, dando pequeños saltos, tirando de la puerta para cerrarla te acuerdas del primer hombre que pisó la luna y deseas saltar como él sin apenas gravedad, al tiempo que te acuerdas de la familia del que fabricó la puerta y no se le ocurrió hacerla automática…¡ y lo de afeitarse por las mañanas!... ejemplo…apoyas las dos muletas en el lavabo… te sujetas con una sola pierna ( la de la huelga) y cuando acercas las hojas de afeitar a la cara… rezas para no perder el equilibrio, pues aquello puede acabar como los de “Calle 13” y los del CSI, preguntándose como demonios ocurrió aquella carnicería. ¡Claro que peor es en la oficina!, si tienes que ir a fotocopiadora con un par de folios… pues bueno… los agarras con la boca y como un perrito con el periódico vas hasta ella … ¿pero y si tienes que fotocopiar un expediente de 230 folios? … os juro que he sido incapaz de sujetarlos con la boca…

Otra es entrar en un ascensor de esos que tienen un puerta exterior y dos interiores “ manuales” ( vamos que hay que empujarlas), de entrada bien… abres la puerta exterior, igual que la del garaje… empujas con las muletas las dos interiores y entras…una vez dentro y sin apenas moverte dejas apoyada una muleta dentro del habitáculo y haces equilibrios para llegar al pomo de la puerta exterior, que ya te queda lejos pues la puerta abre hacia fuera…tratando de no caer tiras de ella y la cierras y una vez cerrada viene la segunda parte, cerrar las otras dos sin caerte… cuando lo has conseguido, normalmente llega “el de turno” y te abre de nuevo las puertas para entrar él antes de que tu hayas pulsado el botón, y… es entonces cuando maldices haberte adelantado por una vez en la vida a algo… luego si el ascensor es lentito..bien… pero si es de los que arranca fuerte y de golpe es posible que acabes en el suelo pues te habías olvidado que el equilibrio se pierde por un tirón desde abajo… y te ha pillado desprevenido sin estar “apuntalado” con las dichosas muletas, cuando el otro apretó el botón de marras... “ para evitarte la molestia”

Conclusión: ¡Dios… que difícil es andar a cuatro patas!

jueves, 24 de abril de 2014

Dolorido....

De nuevo en “Dique seco”… ya hacia tiempo que no me daba guerra la pierna buena…¿Era mucho pedir que siguiera sin hacerlo una temporada mas?...Uno, que siempre ha tenido a gala enfrentarse con estas contrariedades hasta con un cierto humor hoy comienzo a sentirme preocupado, además de dolorido, ante el futuro que me espera…¡Que poco valoramos lo que tenemos en cuestión de salud!...yo que me había envalentonado estas navidades pasadas, con mis grandes caminatas por Madrid en compañía de mi mujer y mis hijos, cansando a mi familia y sintiendo que caminaba sin cansancio, sin dolor, con alegría  y sin embargo, hoy me siento verdaderamente inútil… incapaz de sostenerme no solo físicamente si no que incluso se tambalea mi moral que siempre fue muy alta…de momento intento presentar cara a esta situación, sin moverme demasiado, pues cada paso es una punzada…¿Hasta cuando?...quizá la incertidumbre es el peor de los males…¿Esto seguirá avanzando?...¿La solución esta en el quirófano?...¿De verdad tiene alguna solución?...hoy no es precisamente uno de mis mejores días…levantarme e ir hasta el servicio ha sido una maratón de 14 metros, esperar a ver que me dice el traumatólogo…¡Si ya lo sé!...rodilla... “jodida” por el tremendo uso y musculatura deteriorándose por el dichoso “síndrome”… en fin…¡bonito panorama! .Ahora que me siento más ilusionado con la vida y los éxitos de mis hijos, ahora que tengo tantas cosas nuevas por hacer y tiempo que da una jubilación parcial, aparece el ancla que me lastra en movimientos, pero como ya dije en otra ocasión…

¡POOOOOOS NO ME VOY A RENDIR!...Tengo que sacar fuerzas de algún lado… no se de donde pero no puedo permitirme esta tristeza que hoy tengo, ni llevar a los mios este desanimo


martes, 8 de abril de 2014

¿Avión de papel ó halcón?

Dicen que el avión de papel, sube mientras hay alguien que lo lanza y las corrientes de aire le son propicias, mientras que las aves vuelan libres, con su propio esfuerzo sin depender de nadie ni de nada.
Esta imagen, es la que siempre he querido inculcar a mis hijos y creo haberlo conseguido, no con charlas interminables ni consejos verbales, si no con el ejemplo diario de esfuerzo y dedicación, sin poner disculpas y reparos a las obligaciones cotidianas.
El globo vació, asciende rápido sin apenas esfuerzo, pero como todo lo que no cuesta conseguir, termina cayendo deshinchado.
He visto engreídos de mentes vacías, subir a altos podios, inflados de vanagloria no han sabido esforzarse por superarse día a día y ganarse los puestos que ocupan y he visto a modestos labradores luchar interminables jornadas, contra inclemencias y contrariedades. Estos son las aves que vuelan libres y seguras, conquistando en cada momento, la satisfacción personal sin engreimientos ni vanaglorias, en silencio, ejecutando su labor diaria, de forma callada, pero constante, incansable, pertinaz.
Hoy, desde la perspectiva de muchos años dedicados a esa lucha diaria, me he sentido halcón volando libre con la libertad que me ha dado el deber cumplido y el descanso de una jubilación, que aunque parcial, me compensa de sinsabores pasados, decepciones y desengaños.
Ya nada de lo pasado tiene importancia y solo quedan en mi recuerdo, aquellos momentos en los que me sentí feliz cuando al terminar mi jornada, miraba atrás y podía decir…¡todo quedó resuelto!. No hubo palmadas en la espalda, halagos, reconocimientos. Era mi deber y lo cumplí lo mejor que pude, supe y me dejaron y cada paso dado fue un batir de alas que me hizo ser libre, fuerte, con la energía que da el deber cumplido y la satisfacción personal que no necesita de otro premio que estar bien con uno mismo.
Hoy me he sentido Halcón.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Anuncios por palabras...

Realmente hay días en los que uno no esta para nada, te levantas y el concierto de dolores ya te anuncia un día en el que vas a tener que hacer de tripas corazón (mira que es rara esta expresión ¿verdad?) y tirar para adelante como sea. Mientras un brazo se niega a moverse sin recordarte con punzadas que hoy no es tu día, la rodilla te recuerda que no puedes salir corriendo como te gustaría ni hacer movimientos rápidos. ¡Dios la que me espera!, piensas y buscas distraer todos los males tratando de ver algo positivo que te pueda alegrar el día, es entonces cuando coges la prensa intentando encontrar una noticia amable y tras pelearte con el papel impreso desistes, todo son desgracias y la mayor de ellas, campañas políticas con gentes peleándose por salir en la foto, enciendes el televisor y mas de lo mismo, esta vez en color y con movimiento escuchas las mismas cosas que leíste antes y ves las mismas imágenes de terremotos, inundaciones, guerras…tratando de encontrar algo distinto ya lees hasta los anuncios por palabras de un viejo periódico y ¡aquí si!, aquí encontré hoy una sonrisa, había un pequeño recuadro al lado de un gran anuncio de ventas de pisos en el se podía leer: “Se vende señora de abrigo en buen estado”, parpadee pensando que había leído mal y volví a releer el mismo texto, estuve por llamar y preguntar la edad de la señora en cuestión, si era rubia o morena, alta o baja, gorda o flaca, aunque ya lo decía bien claro el anuncio, era una “señora de abrigo”, solamente cabía llamar para saber el precio ya que la propia nota aseguraba que estaba en buen estado y aquí fue donde me entro la mayor duda, ¿Esto quería decir que estaba en estado de buena esperanza?. Por si las moscas, guardé el recorte del anuncio y se lo endosé a un amigo soltero que le cuesta encontrar pareja. Por la tarde, me llamaba desilusionado, todo había sido un error de redacción, lo que vendían, (como ya habréis deducido con anterioridad ) era “un abrigo de señora” y es que uno no se puede hacer ilusiones con nada, está visto...En fin, cuanto peor me encuentro, mejor humor tengo, rarito que es uno.

martes, 18 de marzo de 2014

Aquel borrador...

Quizá debería comenzar este relato como en los viejos cuentos…Hace mucho, mucho tiempo…pues la historia comienza el año 1969, una joven y bella estudiante, fijó su mirada en otro joven que a diario pasaba bajo las ventanas de su colegio, como quiera que este, no le prestaba la menor atención, un día optó por tirarle trozos de tiza, tratando de conseguir al menos, una de sus miradas.
Como el tiempo pasaba y el despistado estudiante seguía sin percatarse de los esfuerzos que la joven hacia, por que en ella se fijara, un día aumentó el calibre de sus proyectiles (que no flechas de cupido) y le arrojó un borrador de la pizarra…Aquello surtió efecto y las miradas comenzaron a cruzarse, primero con sorpresa, luego con curiosidad y divertidas, terminaron surtiendo el efecto buscado.
Aquel proyectil, acabó uniéndolos y como en los cuentos, terminaron casándose. Tuvieron dos hijos y viviendo felices durante muchos, muchos años.(sin comer perdices pues a ninguno de los dos les gustaba la caza).
Por eso, si algún día os arrojan un borrador, no lo toméis como una agresión, puede ser el principio de una bella y duradera historia de amor, como a mi me ocurrió.

NOTA DEL AUTOR: Desde la publicación de este post, me indican que en urgencias no dan a basto en atender una rara epidemia de chichones, por extraños golpes de borrador…


sábado, 15 de marzo de 2014

Recuerdos de niño...bálsamo para un mayor...

Una fina lluvia llenaba los verdes prados, en los que en sus laderas pastaban vacas con la parsimonia de quien no siente el agua. El tiempo parecía haberse detenido por unos instantes mientras las nubes jugaban en el cielo formado extrañas figuras de tonos grises. A lo lejos se divisaban pequeñas casas colgadas en la montaña, tan lejanas, tan pequeñas que parecían pintadas sobre un fondo verde de árboles frondosos. Las risas de unos niños jugando a esconderse de la lluvia bajo unos árboles, rompía el silencio junto con el cadencioso sonido del agua cayendo desde un viejo canalón ya gastado por los años.
Hay imágenes que uno no olvida, una tierra que fue cuna de mis antepasados y muchos días en los que mi niñez se consumió con el paso del tiempo, recuerdos de una Asturias siempre amada, siempre añorada, en la que el olor de la hierba recién segada a golpe de guadaña se mezcla con las vivencias de los pocos años y la paz que se respiraba en aquellos lugares hoy tan lejanos.
La palabra no es capaz de describir tantos sentimientos guardados, a lo sumo un esbozo desdibujado de un instante vivido, colores, olores, imágenes de un pasado muy, muy lejano.
Dicen que el recuerdo es el cimiento de nuestras actuales vidas, quizá sea cierto, cada día que pasa, aquellas imágenes vuelven a mi vida llenas de añoranza de una niñez y una juventud perdida en el transcurso del tiempo, ese tiempo que implacable, inexorable avanza sin que nada pueda detenerlo.
Manzanas recién arrancadas del árbol, el olor de la sidra escanciada y la leña ardiendo en la chimenea, golondrinas haciendo sus nidos de barro en los aleros de los tejados, ese color verde de los prados, el olor a eucalipto de los montes, un cangrejo corriendo entre las rocas de la playa, olas rompiendo en la escollera, el sentimiento del pastor que bajo su paraguas entona una asturianada, entreteniendo sus largas horas cuidando del ganado, la leche recién ordeñada y guardada en aquellas grandes cantas de metal que al borde de la carretera esperaban ser recogidas por aquel pequeño camión que puntualmente pasaba a por ellas, el hórreo bajo el cual un viejo carro de madera servia en ocasiones a nuestros juegos de niños. ¡Tantos recuerdos y tan vivos!
Lejos en el espacio y el tiempo, cercanos en el alma siguen siendo motivo para que los reviva en este modesto blog, en el que todo cabe, humor, amor, nostalgia en ocasiones desahogo de pequeños cabreos que ante momentos como este pasan al olvido total frente a recuerdos del pasado guardados en el alma y que son bálsamo para el presente.

miércoles, 12 de marzo de 2014

En un rincón del alma...

En un rincón de la mente, guardado, no se en que recodo, estaba aquella imagen que no acierto a saber cual ha sido el desencadenante para que esta reviva hoy en todo su esplendor. Era una tarde luminosa de Septiembre, en la que el mortecino sol apenas daba el calor que debía. Un grupo de jóvenes ilusionados con el ya cercano comienzo del curso, comentaba a la sombra de uno de los innumerables árboles del Campo de San Francisco, sus ilusiones y proyectos ante una nueva vida que se abría ante ellos al incorporarse a los estudios universitarios. Habíamos sido compañeros de colegio durante tantos años que sin saberlo forjamos un lazo de hermandad que el tiempo se encargaría de destrozar con la distancia y los dispares quehaceres a los que más tarde nos incorporaríamos en esta vida. Juan Antonio, ya tenia plaza en santiago de Compostela para ir a estudiar Económicas, Isidro, marcharía a Madrid para hacer una carrera que en aquel entonces era algo extraña, seria informático, Rodulfo, dejaría sus estudios y se incorporaría a trabajar en un banco, mi hermano iniciaba Biológicas y mi sueño de cursar estudios de derecho, ya estaba fijado, Samuel seria medico al igual que Manolo, Carlos (su hermano), al que la vida le seria arrebatada tempranamente, soñaba con ser capitán de barco y Jesús, como era habitual en él, aún no tenia nada en mente, siempre terminaba haciendo las cosas a ultima hora y nunca tenia nada previsto para mas allá de dos días. Inquietudes de años jóvenes ante un nuevo futuro que se abría ante nosotros, dejábamos aquel colegio Marista que nos había acogido durante mas de 18 años y ahora un nuevo aire de libertad y mayor responsabilidad nos mantenía inquietos, ya no nos apetecían los juegos de niños que hasta entonces practicábamos en aquel parque, nos sentíamos mayores para jugar a las canicas o a las chapas y nuestros sueños comenzaban a abrirse camino. Era una tarde luminosa en la que por última vez estuvimos todos reunidos junto a aquella fuente en la que el sonido monótono del agua al caer, parecía apaciguar algo nuestros desvelos. Fue la última vez que vi. a muchos de ellos y hoy, no se por que he vuelto a recordar a aquel grupo de amigos que la vida terminó por separar, melodia inacabada de un viejo violín que aún no ha dejado de sonar.

jueves, 27 de febrero de 2014

Mi,Re,Do,Sol,Si,Mi...

Mi,Re,Do,Sol,Si,Mi…Mi guitarra llora hoy la ausencia del gran maestro.
Mi,Re,Do,Sol,Si,Mi…las notas tristes de cada cuerda, sin tocar aún el mástil ni pulsar los trastes…
Mi,Re,Do,Sol,Si,Mi…no me atrevo a interpretar nada y dejo que mi mano recorra las cuerdas, mientras el recuerdo de aquel que un día fue mi inspiración, hoy me llena de tristeza…
Mi,Re,Do,Sol,Si,Mi… y en mi cabeza resuenan las notas de su magnífico “Entre dos aguas”, que fue modelo a seguir y que nunca llegué a interpretar con la habilidad y maestría de quien recorría el mástil con la precisión de un reloj suizo y la delicadeza de un alma entregada a la música.
Mi,Re,Do,Sol,Si,Mi…Hoy, quizá en el Cielo, estén escuchando sus melodías, pero mi guitarra ha enmudecido haciendo compañía a aquella otra que hoy ha quedado en silencio.

Volverá a su funda y de nuevo, quedará muda sin oir aquel... Mi,Re,Do,Sol,Si,Mi, desganado que hoy ha sonado en recuerdo de Paco de Lucía…

martes, 11 de febrero de 2014

La duda de un 37/...

Pensaba que eran suposiciones mías, elucubraciones impulsadas por el miedo y la prevención, pero no… conversaciones posteriores con otros sufrientes (no he querido intencionadamente llamarles pacientes), me hicieron llegar a una terrible conclusión. Cuando entramos en un Hospital, somos al igual que en las empresas, un numero, un 37/ ó un 49/ó un 28/ dependiendo de la provincia donde estemos dados de alta en la Seguridad Social, dejamos de ser personas con manos cara ojos y nuestra identidad se limita a un numero y una dolencia, ya no somos aquel paciente que, el medico de cabecera (ya extinto), conocía y sabia toda su trayectoria y la relacionaba con la de sus ancestros a los que también había tratado. Hoy la tecnología (léase archivos informáticos) suplen aquella información que de primera mano tenia el medico que había asistido a toda una generación y hoy, un (voluminoso, en ocasiones) expediente guarda análisis, radiografías, ecografías, escaners y notas varias de todos los médicos que te han ido viendo, pero nunca, este expediente suplirá aquel conocimiento directo (entrañable, calificaría yo) que durante años acumuló el medico de casa. Quizá (no lo dudo) tanta tecnología sirva para almacenar una información muy valiosa, mi duda está en si tanta información es leída, analizada, interpretada en cada visita que hacemos o revisión que pasamos. Entiendo que si y así debe ser, pero siempre te queda la duda (10 minutos por paciente en consulta no deben dar mucho de sí). Al compararlo con lo que puede estar ocurriendo a diario en el trabajo, cientos de correos, normas, una tras otra modificadas y publicadas, que en muchas ocasiones archivas sin leer, con la sana intención de acudir a ellas cuando las necesites, ¿realmente las vas a consultar cuando esto ocurre o llamas al compañero para ver si sabe como se hace tal o cual cosa?. Siempre pensé que tener mucha información es bueno (la información es poder…dicen), pero siempre tuve la impresión de que no se sabe manejar tal avalancha de  información y lo único que hace es enfarragar las cosas, crear un mar de dudas donde naufragan las mejores ideas. Mi miedo ahora es que ese barco informático de pruebas y resultados termine teniendo alguna vía de agua y la marinería médica no sepa contenerla bien y terminen hundiéndome en la miseria, por si acaso acabo de ponerme una medalla de la Virgen del Carmen, para que les lleve a buen puerto y una estampa de Will Gates, para que no les falle la informática y ¡Que sea lo que Dios Quiera!...

lunes, 10 de febrero de 2014

Una historia tras una imagen...

Dicen que detrás de una imagen siempre hay una historia, un momento que quedó fijado estáticamente para la posteridad y que servirá de recordatorio con el paso de los años a quien la contempla.
Hoy, esta imagen que acompaña este post, pertenece a un pasado muy lejano de mi existencia, apenas tenia un año (en el reverso de la fotografía consta la fecha 6 de Febrero de 1953, faltaban cinco días para que cumpliera un año) y tras ella hay una pequeña historia que me contó mi madre.
Aquel día, en Madrid, habían averiguado por que no era capaz de mover mis piernas, cuando ya debería haber dado casi mis primeros pasos. Al salir de la clínica mi madre hizo esta foto que posteriormente se trasladó a un panel de madera serigrafiada que ella misma se encargó de colorear. Hoy cuelga en una de las paredes de mi casa, como lo hizo durante muchos años en la suya.
Imagino que no fue fácil recibir aquella noticia, pero su coraje y amor llenaron el reto de mis días. Nunca vi. en su rostro, pesadumbre, tristeza, desanimo y nunca me sentí diferente por ello. Sentí sus desvelos y su lucha por conseguir que mi calidad de vida mejorara y nunca me prohibió que desarrollara mis capacidades, yendo al colegio en bicicleta, recibiendo en casa sesiones interminables de rehabilitación, dejándome jugar en la calle con los amigos sin estar continuamente encima de mí por si me llegaba a hacer algún daño, no haciendo ninguna distinción con mis hermanos y animándome con su mirada y sonrisa, cada vez que tenia que superar alguna operación.
Hoy, cuando apenas quedan unas horas para que cumpla 62 años he colgado esta foto en recuerdo de mi madre (también ella cumpliría años como madre) y me he permitido contaros la pequeña historia que hay tras esta imagen.

viernes, 7 de febrero de 2014

La tecnología que no llega...

Vivo rodeado de tecnología, mi afición por los “cachivaches” llega en ocasiones a ser enfermiza, móviles, ordenadores, portátiles, tablet, comparten mi vida desde que me levanto hasta que el sueño me puede. Como, hojeando el Iphone, meriendo mientras leo el correo personal en el tablet y termino escribiendo en el portátil este post mientras sobre el techo de la habitación un reloj lanza un láser con la hora y el TV se enciende solo para darme las ultimas noticias de la noche, la cafetera ha saltado sola terminando de hacer el café para mañana y dos mensajes en el móvil me dicen que mis hijos están bien y uno de ellos ya tiene cobertura en el móvil para que podamos hablar.
Una aplicación gratuita me permite comunicarme con ellos por video conferencia y puedo verles la cara mientras nos contamos las incidencias del día. Tecnología que invade nuestras vidas, puertas que se abren solas a nuestro paso, cámaras que  nos reconocen y huellas digitales para fichar la entrada al trabajo, semáforos que reconocen a un invidente y comienzan su melodía de aviso para que pase o no por aquel paso de peatones, coches que te avisan de la distancia que hay mientras aparcas, ascensores que indican un exceso de peso cuando están llenos, tarjetas de la Seguridad Social con todo tu historial medico y sin embargo, ya me habéis oído quejar en alguna ocasión de lo poco que ha avanzado la ortopedia en casos como el mío. Sigo usando el mismo estabilizador para caminar que hace 50 años, el ortopeda me decía: es que cuando vosotros los afectados por la "polio", desaparezcáis (Dios quiera que sea muy tarde por beneficio de ambos) este tipo de aparatos acabaran desapareciendo, mientras progresan los avances en piernas artificiales a causa de las bombas anti persona y los accidentes de trafico. ¡Que gracia!... Curiosamente uno llega a la triste conclusión de que los avances tecnológicos están siempre ligados a la guerra, de hecho el avance en comunicaciones y localización por satélite tiene su base en sistemas operativos militares, el desarrollo de nuevas tecnologías casi siempre y por regla general tiene como objetivo lograr una superioridad sobre el adversario posible o real, incluyendo el estudio del mapa genético cuya finalidad real y que se oculta con la pretensión de curar determinadas enfermedades, no es otra que la de lograr un guerrero superior, como buscaban los nazis alemanes hace ya años y mientras, uno tiene que ingeniárselas, rediseñando como puede artilugios ortopédicos vetustos y desfasados, pasando notas y bocetos a un entregado y hábil ortopeda que los acoge con curiosidad en principio y luego termina rematando con su experiencia lo que uno le propone. “Tecnología casera” que al menos a mí me sirve para poder seguir caminando y quizá, poner un granito de arena en esta necesidad olvidada y en vías de extinción.

jueves, 6 de febrero de 2014

Espejo...espejito mágico...

Dicen que levantarse con una sonrisa, ayuda a sobre llevar el día con mejor espíritu, quizá tengan razón. Por las mañanas cuando voy a afeitarme me pregunto ¿Cuando me hice yo esta foto de carné tan grande? Y acto seguido me digo ¡Que mayor estas tío!, pero aquí sigues dando guerra y dispuesto a comerte un nuevo día, luego salgo y me preparo un buen café cargado, de esos que ayudan a despertar hasta los muertos (toca madera) y me voy silbando a la calle en busca de mi coche y un nuevo dia. Para compartir esta sonrisa, cuelgo en el Facebook algo gracioso, que espero sirva a los que lo puedan ver, como me ha servido a mi, mirarme en el espejo esta mañana, pero a medida que van pasando las horas, la sonrisa mañanera va dejando paso a una cierta tristeza que aunque fácil de superar, siempre se hace patente ante esos dolores ya inevitables y la sensación de que cada día uno se maneja peor en eso de subir y bajar escaleras o caminar durante mucho rato. ¡Que se le va a hacer!, solo queda una solución improvisada, recordar alguna situación graciosa o ver la parte amable de la vida y de nuevo vuelve ese espíritu de la mañana y la sonrisa que uno pretende mantener a toda costa.¡Espejo...espejito mágico!... Como nunca me gustaron las gentes mal encaradas, serias de nacimiento, viejos de ánimo, huyo de ser como ellos y me río de mi mismo cuando no soy capaz de reírme del mundo absurdo que a veces me rodea y es que una sonrisa es capaz de levantar esa moral que espero nunca decaiga.
¿Que a que viene esto?, pues viene al cuento de que a diario veo gentes quejándose por motivos nimios, mal encarados permanentes que van por la vida con amargura sin motivo aparente, con una salud de hierro y quizá una vida desahogada que uno quisiera para si,incapaces de sonreír, incapaces de ver la parte amable de la vida que por el hecho de ser vivida ya es motivo suficiente para ser feliz y esbozar esa sonrisa ¿no os parece?, ¿será que no se afeitan y no se miran al espejo?.¡Espejo...espejito mágico!...

martes, 4 de febrero de 2014

Aquel viejo tren...

Renqueante en la cuestas, hacia resoplar sus chimeneas que formaban una cortina de negro humo, mientras arrastraba vagones cargados de gentes dispares en su interior. Lenta pero con constancia avanzaba hacia su destino con la mirada puesta en un horizonte plagado de bosques, montañas y túneles en los que el sonido de sus metálicas ruedas contra los raíles hacían retumbar un monótono traqueteo característico y machacón. No importaba el tiempo que durara el viaje, nadie parecía tener prisa y desde los grandes ventanales abatidos verticalmente, se dejaba salir el humo de los cigarrillos que algunos viajeros consumían en el pasillo mientras contemplaban un paisaje que lentamente se mostraba a través de ellos.
Revisores uniformados, con gorra de plato adornada con un cordón dorado, pasaban por cada uno de los apartados solicitando los billetes a los viajeros y picándolos con una tenaza, confirmado así su validez. Mil paradas en el camino, una por cada pueblo que tuviera estación, mantenían un movimiento de gentes en un subir y bajar constante mientras el resto verificaba la hora en cada reloj colgado verticalmente a las paredes del andén y pronunciaban en voz alta el nombre de la localidad escrito en grandes letras sobre las paredes de cada estación.
Era otra manera de viajar, quizá la única en aquellos vetustos vagones de madera, cuyo recuerdo quedó grabado en mi memoria, eran viajes a un Madrid casi de post guerra en los años cincuenta, viaje obligado todos los años para revisiones medicas en los que terminábamos hospedados en la Gran Vía, en el ya desparecido Hotel Niza. No hace mucho volví a aquella estación del Norte, hoy convertida en centro comercial e intercambiador del metro madrileño,(Príncipe Pío) su fachada casi sigue igual, pero todo ha cambiado, gentes aceleradas, van de un lado a otro siempre con prisas, siempre agobiadas, ya no hay aquel olor al carbón y las paredes aparecen relucientes ¡Claro!, ya ha pasado más de medio siglo, pero aún sigue en mi recuerdo aquel viejo tren, el tren en el que una vez al año hacia un largo viaje junto con mis padres, en busca de un remedio a mis males, que nunca llegó.