lunes, 5 de marzo de 2012

La sonrisa perdida...

Hay días, en los que uno no está para nada, ¿verdad que os pasa todos?, si solo me pasara a mi ya seria para preocuparme, pero mal de muchos, ¡consuelo de tontos!, pues eso… hoy es uno de esos días en los que ya desde primera hora de la mañana tengo la dolorosa compañía de una punzada en la cadera, ¡Vaya por Dios, otro dolor nuevo! Y es que los dolores nuevos se soportan peor que los ya conocidos, a los que uno termina por acostumbrase tanto a ellos que si algún día no aparecen se les echa de menos, y es que ¡terminas cogiéndoles cariño!.
La verdad es que nunca fui un “quejica”, más bien todo lo contrario, nunca demostré cara a la galería los dolores que he llegado a sentir y los disimulaba con alguna broma o salida de tono a destiempo que en el fondo desahogaban algo y terminaban por hacerme reír a mi también, con lo que terminé por llegar a la conclusión de que la risa, es un antídoto contra el dolor.
Hoy ni los chistes malos de mi apreciado Arguiñano, han hecho efecto, pero al menos han logrado que pase un rato riéndome, mientras comía viendo la TV.
Y es que la risa, esa que explota inesperada ante una situación divertida, debería de ser moneda de cambio diario ante tanta cara seria como uno se cruza en el camino. No se si son los tiempos que corren o que ya nadie es capaz de encontrar el lado amable de las cosas, pero son muy pocas las ocasiones en las que uno ve a gentes con la sonrisa en sus caras, esa expresión que dulcifica el rostro y hace parecer hasta al menos agraciado, una persona luminosa capaz de resplandecer entre tanto cariacontecido.
No es fácil, no, sonreír ante un futuro incierto, ante un alubión de malas noticias en cada informativo o en cada nota de prensa, pero al igual que cuando un dolor me asalta, termino por encontrar la parte graciosa de una noticia o la parte amable de algún suceso en el que siempre el patinazo de un periodista o el desliz del entrevistado acaban dejando un resquicio a la sonrisa, esa sonrisa que busco en las gentes que me rodean y que no suelo encontrar, en fin terminaré sonriendo en esta tarde que ya termina, aunque solo sea para iluminar los rostros de los que me rodean.

domingo, 4 de marzo de 2012

El agradecimiento...


Hace poco leí un articulo de Javier Marías que hablaba del AGRADECIMIENTO, advirtiendo del peligro de los regalos y poniendo el punto sobre la costumbre arraigada de hacer favores con la intención de cobrar los mismos. Hablaba de una costumbre entronizada, a la que calificaba de mafiosa. (No se puede negar luego nada a quien te hizo el favor y siempre quedas atado al mismo por un lazo invisible e interminable) Uno recuerda tiempos en los que era habitual la famosa "recomendación". Tan usada que hasta cuando uno moría, en la misa de funeral se hacia "la recomendación del alma". (Hasta para entrar en el Cielo hay que estar recomendado).
Siempre fui contrario al uso de esta práctica y habiendo tenido oportunidades de practicarla siempre me negué a ello por entender que al final acabas agradeciendo lo que no era necesario, pues nadie se movía en realidad para favorecerte y si algo salía bien era por meritos propios y no por que alguien hubiera echado una mano.
El agradecimiento sincero, es aquel que no tiene publicidad ni necesita manifestarse en regalos, pero la practica dice que no es así y se siguen viendo situaciones en las que un traje, un bolso, una joya hacen las veces de pago a un favor recibido, es entonces cuando el favor y agradecimiento, pierden su sentido dejando de serlo para ser una mera transacción económica en la que a veces se persiguen objetivos inconfesables.
Agradecer es de bien nacidos, según me enseñaron mis progenitores y hoy hay que hacerlo con sumo cuidado y delicadeza, evitando malas interpretaciones, ofender al benefactor y evitar suspicacias.
Uno agradece muchas cosas en esta vida, el poder levantarse todas las mañanas y sentir el sol o el frió de la madrugada, agradece tener un café caliente y la compañía de los seres queridos, que los dolores sean soportables y que el trabajo sea llevadero, que quienes comparten la jornada con uno lo hagan de buen talante, que al llegar la tarde y cuando el cansancio hace ya mella, uno pueda sentarse con la conciencia tranquila y el animo entero, para charlar un rato frente a un café, sin tener que entregar a cambio otra cosa que el cariño y afecto a quienes se lo ganaron durante la jornada.

viernes, 2 de marzo de 2012

¡Es solo un sueño!...Dr. Freud...

Me hubiera gustado hablar un rato con el Sr. Sigmund Freud. Desde hace muchos años, se repite en mis noches un sueño, pero antes de entrar en él, he de deciros que curiosamente en mis ensoñaciones nocturnas, no cojeo, no necesito la compañía de mi inseparable bastón ni el aparato ortopédico, soy capaz de subirme a unos patines (Siempre envidié a mis hijos cuando los veía deslizarse sobre ellos), trepar ágilmente escaleras arriba, e incluso caminar sin sentir cansancio o dolor, Quizá, en este estado onírico (debo intentar soñarlo algún día) pueda correr en una maratón ¡y yo sin saberlo!…Pero volvamos al sueño, una y otra vez se repite en el mismo algo extraño, quizá mas extraño y fuera de lugar, que lo que os he relatado antes, ¡Puedo volar!...si, habéis leído bien, soy capaz de levantar el vuelo (aún mas que Teresa de Jesús la cual al parecer levitaba) solo con extender mis brazos a modo de alas y rozar las copas de los árboles cual halcón peregrino, hacer cabriolas entre cielo y suelo observando desde las alturas lo pequeñas que se ven las gentes que en tierra arrastran sus existencias.
Libre de ataduras siento el aire rozar mi cara y en esa levedad me siento capaz de todo, capaz de superar los golpes de la vida, lograr metas inalcanzables y cumplir otros sueños, que por serlo, sueños son.
No sé que significado tiene y mucho me temo que el Dr. Freud todo lo encaminaría a cuestiones sexuales, (como solía hacer siempre), equivocándose de medio a medio y terminaríamos discutiendo. Muchas veces he elucubrado sobre el sentido de esas ansias de volar que revelan mis sueños, (independientemente de mi gran afición y admiración por la aviación) de esa necesidad de sentirme sin ataduras y la única explicación posible y posiblemente la mas cercana, es que sin yo saberlo, en el estado consciente me puedo sentir limitado, atado, constreñido a una situación física a la que por regla general no doy importancia pues convivo con ella casi desde mi nacimiento. A veces, he bromeado diciendo que si algún día fuera a Fátima (por ejemplo) y en mi se produjera un milagro y llegara a caminar como todo el mundo, terminaría seguramente por sentirme extraño e incomodo, ya que nunca pude caminar bien y para mi seria algo chocante e inusual.
En fin, seguiré soñando sin tener certeza de a que hacen referencia mis sueños, tampoco importa mucho, pues los sueños, ya se sabe, sueños son y la realidad termina por imponerse cada mañana al despertar.

jueves, 1 de marzo de 2012

El futuro...de ayer...

Hace muchos años la percepción que se tenia del futuro pasaba por cosas tan peregrinas como que en el año 2000 (y ya ha llovido desde entonces), las ciudades estarían llenas de coches voladores y todos vestiríamos de blanco con una especie de peceras en la cabeza, las comidas se cocinarían solas con poner el menú escrito en una especie de horno y las comunicaciones se harían a través de una especie de relojes con una pequeña pantalla de TV (Aquí no se equivocaron mucho). Ver una película de ciencia ficción  de los años 50 puede causar una sonrisa ante la ingenuidad de las situaciones descritas y los artilugios empleados. Naves espaciales de aspecto de un cohete V2, a tamaño gigante, llenos de interruptores y manómetros de la época, (aún no conocían los leed ni los botones, pues no se veía ninguno y si reóstatos gigantes)  toscos asientos futuristas y trajes espaciales con apariencia de monos de trabajo a los que se añadía algún logotipo extraño unas hombreras a modo de cordón enroscado y como casco una gran bola de cristal.
Siempre hay excepciones, algunas imitadas en la actualidad como la estenografía de “Metrópolis” de apariencia caótica, en las que las ciudades han crecido hacia arriba con grandes rascacielos unidos entre si por vías de ferrocarril y carreteras elevadas.(ver  “el quinto elemento” o “Blade runner”
Ya Julio Verne anticipó multitud de artilugios imaginarios en aquel entonces (quizá basándose en ideas de Leonardo Da Vinci o en quien sabe que…) y que hoy son una realidad, un submarino atómico, una televisión, una bala de cañón desplazándose hacia a luna, un viaje al centro de la tierra. Aquella frase de… “Lo que un hombre puede imaginar otro puede terminar realizándolo”, solo es cuestión de tiempo. La tecnología avanza cada vez mas rápido, parece como que los grandes descubrimientos hubieran entrado en una espiral acelerada por las comunicaciones ( léase Internet) en la que lo imaginado tan solo hace unos pocos años es ya una realidad. Quizá algún día la quimera del santo Grial, con el poder de hacernos inmortales llegue a hacerse realidad, quizá también, esos viajes estelares que nos presentan las grandes producciones de Hollywood, terminen por ser ciertas. Solo el hombre tiene un límite físico, pero su mente rompe todas las barreras y puede llegar a imaginar lo que quizás mañana sea una simple realidad cotidiana.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Una imagen del pasado...

Recuperar fotos antiguas, un pasado perdido en el tiempo que uno no llegó nunca a conocer y del que se tiene referencia a través de la transmisión verbal de los familiares más cercanos historias de un ayer lejano que suena a melodía añeja de ritmo cadencioso y lento, como debió ser en aquella época.
Hoy, a través de una vieja publicación, he recuperado una de aquellas fotos (que reproduzco) en cuyo pie se podía leer “Familia Fernández del Viso”…por primera vez pude ver la cara de mi abuelo paterno, al que nunca llegué a conocer, rodeado de todos sus hijos en un lugar que no alcanzo a localizar.
Ha sido una sorpresa agradable reconocer a cada uno de mis tíos y a mi padre, a la abuela Lola y mi padrino Floro, aunque la foto no tenga calidad por tratarse de una ilustración de un libro dedicado a las gentes de la cuenca minera asturiana.
Siguiendo la lectura del articulo, me hace gracia el apelativo cariñoso que el autor del mismo dedica a mi abuelo Braulio, llamándole “el rey del vermouth”, (no es que lo fabricara es que debía gustarle por lo que deduzco del resto del escrito, gusto que he heredado, por lo que se ve, de este antepasado).
Viejas historias que relatan un tiempo en el que no había prisas, donde se podía disfrutar la vida bebiéndola a tragos lentos, saboreando cada minuto, cada instante. Tiempo en el que las familias eran largas, siete hermanos posando con sus padres, quizá debieron estar inmóviles durante un buen rato mientras la vieja maquina de fotos recogía la escena sobre un cristal recubierto de sulfuro de plata y que hoy me hace recuperar aquellos momentos. Fotos antiguas, memoria del pasado que no volverá…

lunes, 27 de febrero de 2012

Pequeños con "sorna"...

Con lo que a uno le cuesta en ocasiones encontrar la palabra justa para provocar la sonrisa y leyendo unos curiosos libros que han llegado a mis manos, cuyo titulo es, “cosas de niños”, he llegado a la conclusión de que a medida que uno se hace mayor va perdiendo junto con la capacidad de sorprenderse la capacidad de ver la parte cómica de las cosas.
Solo los niños con su inocencia aún salvaje y sin contaminar son capaces de preguntar ¿Mama si esa es la familia real, la nuestra que es?... ¿De mentira? O Mamá ,Jesucristo en el cielo ¿esta en la cruz o esta suelto?.
Sin pretenderlo y con sus salidas, crean un humor fino, inteligente espontáneo, que a los mayores nos cuesta un esfuerzo lograr. Juan se dirigía al servicio y de repente se vuelve a coger su Nintendo diciendo, "sin tetas no hay paraíso y sin Nintendo no haya caca",  Por mimetismo con el mundo que les rodea, tratan de imitar posturas, gestos y frases de los mayores y lo hacen sin el menor sentido del ridículo, ese sentido que a los mayores nos impide hacer esos gestos de burla ante situaciones tontas, como hacen ellos, o canturrear cancioncillas burlescas en lugar de insultar como hacemos los mas entrados en años.
Nadie se imagina un "Chincha rabia que tengo un coche mejor que el tuyo", cantado por un mayor, ni sacar la lengua al que te acaba de hacer una pirula con el coche. Nosotros sacamos la mano amenazante y ellos el golpe inesperado que descuadra al contrincante.
Decididamente hay que tener alma de niño para encontrar el humor en las cosas cotidianas, ese alma sin complejos que hace preguntar a un niño: Si yo vine de Paris y mi hermana nació en una coliflor ¿Es que no hay nadie en esta familia que nazca de manera normal?.
Quizá la solución para hacer un mundo mejor es mirar la vida con ojos de niño, sorprendernos a cada paso de lo que nos rodea y dar gracias por tenerlo cerca, descubrir que todo tiene su parte cómica y sacarla a relucir a la menor ocasión, eso que llamamos "sorna" cuando lo hace alguien entrado en años y que en realidad no es mas que un volver a la niñez, sin complejos, sin ataduras, sin miedo al que dirán si digo una tontería.
Conozco a varias personas que tienen esta loable capacidad, algún amigo y compañero gallego, algún amigo asturiano de la niñez y siempre el recuerdo eterno de mi padre, cuya sorna sacaba punta a todo quitando hierro a las situaciones mas conflictivas. Yo quiero ser como ellos, ver la parte alegre de la vida, reírme de lo que parecen ser problemas y luego vistos desde la otra mirada convertirlos en la broma del día. Yo quiero tener sorna...

jueves, 23 de febrero de 2012

Preguntas sin respuesta...

Hay ocasiones en las que uno mantiene un dialogo interno e intimo, en el que se plantea la existencia y el futuro incierto, por ser eso, futuro e imprevisible.
Ese extraño dialogo en el que las preguntas no suelen tener respuesta, rondan en torno a la salud y el futuro de los hijos. Las cosas no están como para tener una expectativa risueña y amable, la preocupación por como sobrevivirán el día de mañana, de como serán las vidas de mis hijos cuando yo falte (que espero sea muy tarde) no tienen respuesta.
Uno les ve avanzar en su camino, unas veces con éxitos y otras con tropiezos y lo compara con la existencia que uno ha llevado en la que también se alternaron momentos buenos y malos, donde conquistas y derrotas han poblado mi existencia como suele ocurrir a todo el mundo.
Nuevamente el tiempo esta presente en este dialogo, ese tiempo que uno ve agotarse día a día llenando de impaciencia momentos en los que me gustaría tener la capacidad para dejar resueltas las vidas de los míos, empeño imposible, pues nadie puede hacerlo.
¿Lograrán desenvolverse en esta selva humana?, ¿formarán una familia y esta será al menos tan estable y buena como la que yo he disfrutado?, ¿serán capaces de soportar todos los golpes que la vida les de?, ¿recordarán el ejemplo que su padres les dieron con su esfuerzo diario y atención permanente hacia ellos incluso olvidando su propia existencia?
Mi dialogo se interrumpe con la vuelta a la realidad. Lo tienen muy difícil. Solo ellos, al igual que hicimos nosotros, deberán tomar decisiones sobre su propia vida, sobre el camino que desean seguir, sobre la cantidad de esfuerzo que quieren hacer y sobre los objetivos de sus vidas. Nosotros (su madre y yo) solamente podremos seguir, como todos los padres, sirviendo de apoyo hasta que puedan volar solos, pidiendo que la salud nos permita seguir estando ahí cuando nos necesiten.
De nuevo las dudas y temores me asaltan cada vez que veo y leo las noticias en la prensa. Las oportunidades de encontrar empleo son cada vez menores, la inestabilidad en todos los aspectos de la vida parece no tener fin y uno termina por preguntarse ¿también nuestros padres tuvieron los mismos presagios?, ¿También ellos sintieron esta incertidumbre?.
Sin respuestas, he terminado por pensar, con un optimismo fuera de lugar, que en algún momento  las cosas tienen que cambiar y que el mundo seguirá girando aun después de que yo no exista…

miércoles, 22 de febrero de 2012

Al terminar la jornada...

Sin darme cuenta el tiempo pasó, ese tiempo que se ha vuelto recurrente en mis últimos escritos y que parece tengo clavado en el alma como una saeta, que certera ha ido a dar en la diana. ¿Será que a pesar de negarlo me siento mayor?, pero ¡No!, hay cosas que me indican que sigo sintiéndome con ganas y fuerzas, que la indolencia del camino que llega a su final, aún no ha aparecido y las ansias por hacer, solo hay ocasiones en que se frustran pues físicamente si que puedo haber perdido las fuerzas de antaño. Pero aquí sigo, pegado 7 horas a la mesa de trabajo y con la agilidad mental y dactilar suficiente para tecleando en el ordenador, dar respuesta a cada asunto que se me presenta y dejar arreglados entuertos, errores o cuestiones que se me encomiendan.
Hoy ha sido un día saturado de llamadas y notas, correos y avisos, pues mis dos compañeros de la DC (canarios ambos) están de carnaval, como es lógico, pero también como viene siendo habitual, he terminado el día con el regusto de poder decir ¡lo hice!, no ha quedado nada pendiente aunque me duelan los dedos de tanto teclear (y encima me pongo ahora a contároslo en este blog, tecleando en mi portátil ¡No tengo solución!).
Como os decía el tiempo ha pasado y con él van quedando atrás mis miedos, mis aprensiones y día a día recupero la ilusión y confianza en que mi camino puede aún ser largo y lo puedo andar. Sin sentirme imprescindible (todos somos prescindibles) me siento necesario y como tal trato de cumplir mi cometido diario con el convencimiento de que va por buen camino a la vista de las llamadas que recibo de compañeros de otras provincias que acuden a mi como paño de lagrimas para que les de solución a ciertos asuntos que exceden de sus competencias. Gracias a ellos puedo sentirme útil y gracias a ellos acabo el día sintiéndome tan bien que aún me quedan fuerzas para agradecerles en este blog la confianza que en mi han depositado.

Hoy día 22 aniversario de la muerte de Antonio Machado no puedo sustraerme a terminar con uno de sus versos:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

martes, 21 de febrero de 2012

DIARIO DE UN DESGRACIADO

(Encontrado bajo unas cajas de cartón en la boca del metro de Sol)

Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre: hicimos lo que pudimos ...pero salió. El médico en vez de darme una nalgada, ¡le cayó a golpes a mi mamá! Mi madre nunca me dió el pecho porque decía que sólo me quería como amigo..
Vengo de una familia estúpida: en la guerra civil mi padre luchó por los verdes. Mi padre era imbécil. Trabajaba en un banco y lo atraparon robando bolígrafos. Llevaba en la cartera la foto del niño que ya venía en la cartera. Elúltimo deseo de mi padre moribundo fue que me sentara en su regazo: estaba en la silla eléctrica.
Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: mis juguetes para la bañera eran una tostadora y una radio. Aprendí a caminar a los 3 meses, ¡porque era tan feo que nadie me quería cargar! Cuando tenía 5 añitos, un día me perdí. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: "¡No lo sé! Hay demasiados sitios donde se pueden esconder".
Trabajé en una tienda de animales. La gente no paraba de preguntarme cuánto iba a crecer. Pero peor fue cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron a mi madre un trozo de mi dedo y mi madre dijo que quería más pruebas. Una vez me encontré a las autoridades sanitarias. Me ofrecieron un cigarrillo. Un día me llamó una chica a casa diciéndome: "Ven a casa, no hay nadie". Cuando llegué a su casa no había nadie. A mi mujer le gusta hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un hotel.
Una vez ingerí un frasco entero de tranquilizantes. El doctor me dijo: "Tómese una copa y acuéstese un poco". Me iba a suicidar tirándome desde un décimo piso. Mandaron un cura para ayudarme. Sus palabras de ánimo fueron: "Preparados, listos..." Luego, fui al psiquiatra y me dijo que me estaba volviendo loco. Yo le dije que quería una segunda opinión y me gritó: "De acuerdo, ¡¡¡usted también es feo!!!

lunes, 20 de febrero de 2012

Un buen dia... es...


No hace mucho comentaba con alguien que mis días  buenos dependen solo de una cosa, que al menos durante esas veinticuatro horas haya quince minutos en los que el dolor se olvide de mí y pueda respirar tranquilo. No es cierto del todo, mis días buenos son todos, con dolor o sin él, el hecho de levantarme cada mañana, ver la luz del sol y sentir, aunque sea desagradable, el frío de la mañana ya supone que es un buen día. Dar gracias por vivir aunque sea lleno de dolores y poder terminar la jornada sentado en el sofá de casa quizá leyendo un libro o viendo simplemente la TV, compartiendo las incidencias del día con mi mujer y quizá rompiendo la prohibición medica, fumándome ese único cigarrillo diario al que no he podido renunciar (lo se… lo se…no debía pero…), es todo lo que pido para ser feliz en un día en el que cada hueso de mi cuerpo, cada músculo, me han estado dando la murga recordándome que los años han pasado y no en balde, que mi cojera de siempre ha terminado por resentir el resto del cuerpo, pero que nunca me ha impedido seguir adelante como ahora no me lo impiden por mucho que se empeñen estos dolores que cada vez se hacen mas habituales y persistentes.

Nunca me quejé ni voy a hacerlo ahora, a cada uno le toca un San Benito y con él debe cargar durante toda la vida, peores cosas hay y en peores situaciones se han encontrado otros, seria injusto, quizá, si me apuráis hasta  de desagradecido, quejarse cuando otros lo están pasando peor o padecen peores enfermedades… Aquello que volver la cabeza y ver que otro te sigue padeciendo mas… no consuela, pero da una lección para que no estemos quejándonos todo el día. Por eso y aún a pesar de todo, hoy también puedo terminar el día diciendo que ha sido un día bueno y buenos serán mientras vea feliz a mi familia y pueda mantener su ritmo.

viernes, 17 de febrero de 2012

My Way...(alguno dice..muy guai)..¡Es igual!...

Y todo fue, puedo decir, a mi manera…Pues se que firme fui y afronté ser como era y así podré seguir a mi manera… Quizá reí, quizá lloré, pero siempre fue a mi manera…Puedo llegar hasta el final a mi manera…(poner vosotros la melodía y si queréis la voz de Sinatra, la mia no vale)
A mi manera he superado miedos, limitaciones y a mi manera he vivido esta vida de la que a pesar de todo nunca renegué y asumí a mi manera y a mi manera he ido dejando en mi camino amigos que hoy recuerdo, momentos de mi vida que con vosotros comparto, contándolos a mi manera, por eso puedo decir que fui feliz, si bien todo fue a mi manera.
Mientras escribo estas líneas, suena, My Way en mi portátil (¿verdad que lo habiais adivinado?) y a mi manera llegan a borbotones mil recuerdos de momentos pasados que trato de encarcelar en un block de notas, a mi manera, para luego compartirlos con vosotros y así a mi manera cada renglón que escribo es motivo para seguir viviendo a mi manera superando escollos,miedos y hoy tristezas, que a cada paso me asaltan cuando veo como el tiempo pasa y esta vez es a su manera…

martes, 14 de febrero de 2012

De ciencia-ficción...

Uno que es lector apasionado de las obras de Asimov, Aficionado impenitente a todo aquello que signifique futuro, aunque este sea fantástico y a todo avance de la ciencia que suponga una mejora para el genero humano, no dejo de asombrarme cada vez que me asomo en Internet  a las previsiones de futuro relacionadas con la era digital que estamos comenzando y aún se encuentra en pañales.

Hace muy pocos años era impensable una comunicación instantánea como la que nos brindan los SMS, el correo electrónico, Facebook, Twiter, videoconferencias  etc.

La posibilidad de publicar nuestros escritos a diario sobre un blog y que estos puedan ser leídos y comentados en todo el mundo.

Hoy me sorprende un nuevo avance, la impresora en tres dimensiones, uno puede dibujar una cuchara, un tenedor, un vaso y la impresora ejecuta su trabajo construyendo estos utensilios en una resina especial. ¿Imagináis lo que esto puede suponer en un futuro no muy lejano? Que necesitas unas tijeras, pues la imprimes, que necesitas un jarrón, pues lo mismo…De momento el asunto se limita un simple juego, escanean una foto tuya y la impresora termina por hacer un figura tipo madelman en tres dimensiones, con tu facha original.

De ciencia ficción seria que si escaneas o dibujas un plátano, una langosta o unas simples patatas, estas puedan llegar a ser comestibles, si así fuera, el sustento de millones de personas pasaría por tener un ordenador y una impresora de estas, las ONG, ya no necesitarían hacer grandes y costosos transportes de víveres, bastaría con un par de maquinas y todo resuelto.

Dejo a vuestra imaginación las aplicaciones que el invento podría tener (alguno ya me ha dicho que escanearia a Angelina Jolie… a tamaño natural), yo no pido mucho, bastaría con no tener que hacer cola en el supermercado, tener a mano una cerveza de vez en cuando  o una copia el ultimo modelo de portátil para seguir escribiendo en este blog.

En fin, todo se andará, pero me temo que este no lo verá…

sábado, 11 de febrero de 2012

Hasta aquí... he llegado

Hasta aquí he llegado… este ha sido el primer pensamiento al levantarme esta mañana, en la que a las 7,15 de la madrugada cumplía 60 años (fui madrugador para nacer y  sigo siéndolo para levantarme a diario), una sensación de bienestar me ha invadido, sigo llevando la contraria a quienes hace tiempo me pronosticaban una madurez (no digo vejez pues aún queda mucho), complicada y achacosa, que no se esta produciendo (de momento y toco la madera de mi bastón). Confieso que el los últimos días sentí algo parecido a la histeria obsesiva pensando… ¿mira que si no llego al sábado?, quizá provocada por un malestar general debido a los fríos días que estamos pasando, ¡pero he llegado! .
60 años…cuando uno era joven, veía esta edad como algo muy, muy, muy lejano y entendía que quien llegaba a ella ya era una persona tremendamente mayor, (por asimilación con la imagen de mi abuelo al que por entonces yo veía así),  aquél abuelo, que recuerdo con cariño jugando con sus nietos y al que todas las mañanas antes de ir al colegio íbamos a dar los buenos días antes de iniciar la jornada.
Hoy, que ya he alcanzado la edad que él tenía, no me parece por un lado que sean tantos los años, mientras que volviendo la mirada atrás, veo un largo camino recorrido en el que por fortuna y como decía en algún post anterior, no me he sentido en ningún momento maltratado por la vida.
Por delante quedan aún un montón de proyectos, ilusiones y ganas de vivir, viendo crecer a los míos, compartiendo horas de trabajo y diversión, viajes y veranos en los que recupero energías perdidas en los fríos días de invierno.
60, número redondo y la verdad, no me ha sentado tan mal como cuando cumplí los 50, estando de convención en Palma de Mallorca.
Sigo con la energía suficiente y las ganas de hacer, que estoy dispuesto a llegar a los 70 y a los 80 y si es posible superarlos, de momento ¡Hasta aquí he llegado!.

jueves, 9 de febrero de 2012

Sobre el "respeto"...

Algo que pretendo enseñar a mis hijos, es que el respeto de los demás hacia uno, hay que ganárselo día a día, con el ejemplo en nuestro trabajo y en la vida diaria, que la generosidad, (muchas veces mal entendida), no hay que escatimarla, no debe ser algo excepcional que se administre con cuenta gotas y que nunca, nunca, hay que asustarse ante las dificultades y poner auto freno por miedo a ellas.
Que los demás no tengan respeto a nada, que la lucha por medrar sea moneda de uso corriente, que la zancadilla este a la orden del día y que todos parezcan lobos luchando contra lobos, no debe ser el ejemplo a seguir.
No hacer nada de lo que no quieres que hagan contigo, ponerte en el lugar del contrario, tratar de ver sus puntos de vista, aunque no se compartan, asumir a veces cargas que no te corresponden, pero que en conciencia debes asumir, puede llevarte a sentir la satisfacción personal de que has hecho lo correcto, lo que tenias que hacer en un momento dado, aun a sabiendas de que no será comprendido, reconocido o pagado.
Recibirás puñaladas de aquellos a quien mas favoreciste y sentirás el desprecio de aquellos a los que ayudaste, pero nadie podrá quitarte la recompensa intima de haber escuchado a tu conciencia, de no haber dañado a nadie y haber tratado de hacer un mundo mejor.
No hace mucho, un amigo, profesor de Instituto, me decía, "Si supiéramos en manos de quien dejamos la enseñanza de nuestros hijos muchas veces, no los enviáramos al colegio". ¡Hombre, no creo que sea para tanto!, para eso estamos nosotros, los padres, para enseñar con nuestro ejemplo, con nuestro comportamiento diario, sin grandes lecciones magistrales, con nuestra actitud diaria ante la vida, puedo asegurar que a mi me ha dado resultado, solo tengo que ver el comportamiento de mis hijos y sentir orgullo por ellos. Lo aprendí de mis padres y creo que ellos harán lo mismo con sus hijos. Si ayer hablaba de educación, hoy hablo de respeto, ese respeto que muchas veces echamos de menos en nuestros interlocutores, que quizá tratando de demostrar que son superiores a uno, lo único que hacen es demostrar con su actitud que siempre estarán por debajo de uno.
Algún día quizá, en algún momento, cuente lo que hasta ahora he callado, por respeto a quien no lo tuvo conmigo, quizá siga en silencio, por aquello de que no merece la pena dar importancia a quien no la tiene y seguir viviendo la vida sin rencores ni espinas clavadas, ganándome el respeto de quienes me rodean sin necesidad de herir a nadie, sin necesidad de demostrar a nadie nada y solo por la satisfacción de hacer lo que hay que hacer en cada momento. Respeté a mis superiores e inferiores, respeté a quien merecía ser respetado y a quien no me respetó y por respeto callo incluso lo que me hirió.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Aquella tierra y aquellas gentes, siempre presentes en mi memoria...

El olor de la hierba recién cortada, las nubes creando un cielo gris claro, pisadas sobre un verde prado y el canto del gallo al amanecer...¡Cuantos recuerdos me traen!, de una Asturias lejana, en la que pasé mi niñez, entre ruido de carros tirados por bueyes, hórreos rebosantes de maíz, olor a salitre y montaña, canciones que salen del alma y el golpear de la sidra sobre el cristal de un vaso sujeto con mano firme.
El recuerdo de mi padre en aquel balcón, oteando el horizonte, orgulloso de su tierra y preguntando a la entonces mi novia y hoy mi mujer ...¿Gústate mi tierra?...su mano empuñando aquella caña de pescar, que era un prolongación de su brazo y su maestría en extraer de la ría Mujiles, doradas, corcones, julias y algún que otro lenguado, mientras mi madre, frente a su caballete trazaba con gesto firme perfiles y colores de un paisaje asturiano que reproducía sobre aquel lienzo que hoy cuelga en una de las pareces de mi casa.
Tiempos pasados, tiempos ya lejanos y añorados en los que mi única preocupación era sacar adelante unas asignaturas de Derecho o preparar una merienda con amigos en el monte "Somo", rodeado de eucaliptos y dominando desde su altura la vista de la mar, la playa, la Villa...
No se perdió el pasado...no... en mi recuerdo estarán siempre Alfonso, Agustín, Julio, Tino, Marisa, Gloriel, Las dos Carmenes, Carlos, mis compinches de correrías , de veranos interminables en los que se forjó nuestra amistad y en los que puedo asegurar fui tremendamente feliz al lado de mi novia que aprendió a querer a esa tierra que hoy añoramos y en la que tantos momentos felices pasamos planeando y soñando nuestro futuro...ASTURIAS...fue nuestro PARAISO...ASTURIAS..SIEMPRE ASTURIAS...

martes, 7 de febrero de 2012

Mi primer post en el año 2007...

Un 13 de Febrero del año 2007, abrí un blog con el mismo titulo que este y mi primer post estaba dedicado a una tierra que quiero y en la que pase muchos días de mi niñez al lado de una gran familia paterna que siempre adoré.

Ayer, y con gran alegría recibí la noticia de que uno de los integrantes de esa gran familia seguía mi blog desde Torrevieja… (¿No estas un poco lejos de casa?) y a él dedico y para él repito aquel primer post al que luego siguieron otros 200 mas entre aquel blog y este.

TENIA POR TITULO: ME HAN ROBADO EL PASADO…

Hoy, no es un día alegre...los recuerdos se agolpan en mi cabeza y con ello sentimientos como mi última visita a un pequeño pueblo minero en la cuenca Asturiana, (TURON) donde creció mi padre y sus hermanos y donde yo deje grandes recuerdos de mi niñez...horas después de salir del pueblo y regresar a estas tierras castellanas escribí:

"Me han robado el pasado…Con esa sensación he salido ayer de Turón, mi Turón de la niñez, con sus locomotoras humeantes, arrastrando vagonetas cargadas de carbón, sus "cuarteles" ennegrecidos por el preciado mineral y ese olor del carbón que todo lo inundaba, ya solo queda la torre de la mina, los montes se han tornado verdes y las calles vacías…como ese vacío que siento hoy en el alma buscando con la mirada casas que ya no existen y entre las que correteaba cuando era niño, mentalmente he tratado de situar la casa de mis tíos y buscar en el pasado sus rostros, su cariño… mi pasado extinto y perdido para siempre…la congoja me ha llenado el alma, ya no los volveré a ver, la realidad esta vez me ha golpeado sin que lo esperara, muy fuerte, sin compasión como el tiempo que ha pasado…tan rápido…tan inexorable.
Ya nada es igual…fue como entrar en un pueblo desconocido…fantasma del pasado en el que penas pude reconocer un Turón nuevo en el que faltaba la casa de mis tíos, el cine en la curva y después el puente, con sus grandes carteles pintados sobre lona por mi primo "Sabi", las vías del tren y sus pequeñas máquinas renqueantes, el bullicio de un pueblo minero, con sus carboneras al lado de la vía, los mineros saliendo del tajo y la alegría de vivir y compartir con los que quieres y que ya no están.
En lo alto del monte… el cementerio…desde allí esperan los que se fueron y a los que tanto quise, de reojo, miré dos veces y aparté la mirada, otras tantas con pena, mientras una tristeza enorme se apoderaba de mi corazón a la vez que decía adiós a un pasado ya lejano un tiempo vivido y ya perdido, un tiempo irrecuperable… sentí que me han robado las horas felices junto a mis primos, la alegría de mi padre al volver a su hogar y ver a sus hermanos, su mirada anclada en el pasado cuando formaba parte del orfeón, quizá recordando como yo ahora su pasado perdido, sus horas de colegio y facultad, sus correrías de niño…
Ahora le entiendo un poco mas…se como debía sentirse al regresar a casa desde las áridas tierras de Salamanca y ver los cambios de su querida Asturias, y sus amados valles mineros, hoy en silencio, le he sentido a mi lado y a Sabino, a Floro, a Adolfo, a Amor…a todos los que faltan y no volverán como aquel valle que conocí y que ya no existe…"

lunes, 6 de febrero de 2012

Aquella corbata negra...

Aquella corbata negra, me acompañó durante todo el curso… por aquellos días tenia costumbre de acudir a las clases con chaqueta y corbata, era un habito que hacia tiempo había adquirido y me encontraba cómodo sintiendo algo alrededor del cuello, costumbre que mantuve durante toda mi vida profesional y que desterré en los últimos cuatro años liberándome de ella en favor de una mayor comodidad en una oficina cerrada en la que he pasado los mismos.
Pero volvamos a la corbata negra, confeccionada en punto, de pala ancha y nudo perfecto (siempre me gustaron la corbatas de punto), marcaba algo distinto de una moda, era bandera de dolor y muestra de un sentimiento de profunda pena por el fallecimiento de mi padre. Aquel cuarto curso de Derecho, fue una autentica revelación para mi, aprendí que con un mayor esfuerzo se consiguen mejores resultados, terminé el año con unas notas excelentes que dediqué a la memoria de mi difunto padre pensando en lo orgulloso que se hubiera sentido si aún viviera.
Tomé aquella corbata como signo de la presencia continua de su espíritu, compañía permanente, a la que pedía ayuda y fuerzas para lograr mis objetivos, hoy reposa en el fondo de un armario, entre otras ya desechadas por pasadas de moda, pero sigue teniendo un especial significado para mi. Os confieso que la he tomado entre mis manos y ahora la ayuda la he pedido para mis hijos a los que aún queda mucho camino en esta vida. Pocas cosas tengo ya que demostrar en esta vida, y si hay alguna verdaderamente importante y primordial, es el amor que profeso a mi familia y mi preocupación constante por su futuro. Por eso hoy mis plegarias fueron para ellos, ¿para quien si no iban a ser?...luego, guarde con esmero aquella vieja corbata negra que por un instante me trajo el recuerdo de mis días de estudiante universitario.

sábado, 4 de febrero de 2012

Más allá...

Hablan de una luz al final de un túnel, de una paz jamás sentida y que han visto gentes al otro lado. Hay quien cree en la reencarnación y quien niega toda existencia posterior a esta vida. Es una mera cuestión de creer o no creer, de fe o de esperanza. Suponer que todo termina con nosotros, no tiene, al menos para mi, ningún sentido. ¿Para que tanta inteligencia desperdiciada, tanto amor y odio derrochados?, ¿tanta energía malgastada, tanto esfuerzo diario?. Me niego a creer que todo se acaba y que no hay un mas allá, sea en la forma que sea, algo deberá quedar de nosotros, una simple energía, un destello de aquello que fuimos y aquello que deseábamos ser.
Me niego a creer que no existe algo más allá, un lugar donde quizá no exista el dolor, donde desprovistos de nuestro imperfecto envoltorio, podamos conocer la verdadera paz, sin odios ni rencores, sin temor al mañana ni diferencias de raza, color o religión, donde las guerras solo sean el eco de una vida anterior y la enfermedad no tenga lugar.
Hoy estaban en mi recuerdo todos aquellos que en los últimos tiempos nos dejaron, algunos muy jóvenes, otros inesperados y todos dejando un espacio vació en esta vida que uno vive siempre de prestado. Quizá desde ese otro lugar que imagino lleno de luz, donde no hay dolor, ni frío, ni calor, ni vanaglorias mundanas, ellos también nos recuerden y quizá si no es mucho pedir, nos echen una mano en esta vida tan complicada.

jueves, 2 de febrero de 2012

Cuestion de satisfacción personal...

Encendí la luces al entrar, como lo hago instintivamente cada día y me dirigí a mi puesto de trabajo para fichar la entrada de rigor, de reojo miré el calendario sobre la mesa,  1 de Febrero…¡Pufff!… mi primer pensamiento fue: hace ya cuatro años que un traslado inesperado me trajo a esta oficina, después de haber estado ejerciendo la dirección de sucursales durante 25 años. ¡Como ha pasado el tiempo!. Cuatro años en los que ha acaecido de todo, el fallecimiento prematuro e inesperado de dos compañeros, a los que en ocasiones echo de menos, cuando mi mirada se dirige a sus puestos de trabajo hoy ocupados por otros, la incorporación de sabia nueva, joven y con ganas de trabajar que da alegría a cada jornada y le azuza a uno a seguir su ritmo imparable marcado por los pocos años y las ganas de hacer, un aumento inesperado de plantilla por la fusión de dos sucursales, un cambio de responsabilidades que me devuelve la confianza dañada en otro tiempo. Nuevas formas de entender y hacer una labor diaria, que saldo cada jornada con la satisfacción de que nada ha quedado pendiente.
Con la mirada recorrí  hoy cada puesto de trabajo mientras una sonrisa se dibujaba en mi cara al pensar. ¡Aquí sigo! dando de mi todo lo que puedo, sin escatimar en nada y sintiéndome bien, cada vez que algún asunto cae en mis manos y soy capaz de resolverlo dando una solución correcta. No he perdido habilidades frente al ordenador y con facilidad encuentro la respuesta adecuada a cada problema que se me plantea. Mi agenda (todo lo anoto) termina el día por lo general con un mínimo de 50 a 55 asuntos resueltos en el día y un montón de llamadas de compañeros para que les solucione temas que ellos no pueden o están fuera de su alcance. ¡Soy útil!, esa es mi sensación, la que me llevo todos los días para casa. Cuatro años ya…Día a día recorro el camino de mi jornada laboral. Día a día desde hace más de treinta años aprendo algo nuevo cada día y seguiré si mis fuerzas me lo permiten, terminado cada día pensando que mi trabajo sirvió para algo…aunque solo sea para lograr mi satisfacción personal.

sábado, 28 de enero de 2012

Memoria...



Era interminable aquella letanía de Ave Marías, que inconscientemente salían de su boca, mientas  el sol de un atardecer de Diciembre del año 2003, entrando por el ventanal de aquel hospital iluminaba su cara serena, con gesto adormilado. Posiblemente no sentía nada, ni era capaz de discernir sobre quien estaba a su lado y prueba de ello fue, que en un momento dado yo me levanté para regular el gotero que se había parado.

Estando en este menester abrió sus ojos sorprendida a la vez que una enfermera entraba por la puerta diciendo: ¡Vaya mozo enfermero que tiene usted!...Sus ojos se abrieron aún mas y mirándome, esbozó una sonrisa a la vez que haciendo un gran esfuerzo dejó escapar por su boca un: ¡Se parece a mi hijo!, a lo que respondí entre risas nerviosas, ¡ "To" coño, como que lo soy!... Creo que estas fueron las ultimas palabras que llagamos a cruzar.

Mi memoria me juega malas pasadas... es frecuente que mis recuerdos sean aquellos de momentos felices y divertidos, como aquel verano del 92 en Las Palmas de Gran Canaria, asoladas por el terrible calor del aire calentado en el Sahara. Cerca de 40 grados y un pequeño Fernando correteando en el jardín entre los aspersores encendidos. Se acercaba a uno de ellos y una vez empapado corría a mi lado gritando... ¡Papi me he "uchao"!...O aquella comunión de mi hija, en la que mientras tratábamos de hacerle unas fotos al lado de los puentes del Tormes, cogió inesperadamente la gran falda de su vestido de comunión al tiempo de se la subía y salía corriendo gritando ¡ Mi hermano... que se escapa!...O ese otro momento inolvidable de la toma de Posesión de su cargo en el Ministerio de trabajo...El día en que mi vida se unió para siempre a la de una mujer que adoro y ha sido todo en mi vida.

La memoria es impredecible, desconcertante. Uno no sabe nunca que recuerdo te va a asaltar y hoy comenzó con los últimos días de mi madre. Blanco y negro, luz y sombras llenan nuestras vidas de recuerdos archivados, que en ocasiones vuelven a uno para decirnos ¡ Estas vivo y has vivido!

viernes, 27 de enero de 2012

Las claves de este blog...

He de confesar que estoy sorprendido gratamente, con la acogida que tiene este blog y los comentarios que recibo (no a través del mismo, pero si personalmente) de todos cuantos lo siguen y por lo que veo con asiduidad, al hacer un repaso en la estadística de visitas al mismo.
Me sorprende más aún cuando recibo a través de la opción de contacto y el correo electrónico comentarios procedentes de gentes de Chile, Méjico,países escandinavos,gentes a las que seguramente nunca llegaré lamentablemente a conocer personalmente en toda mi vida.
Me siento halagado y a la vez estimulado a seguir escribiendo, contando mis momentos, mis impresiones y preocupaciones, mis alegrías y bromas que por lo visto tienen buena acogida.
El blog nació en el año 2007 alojado en una Web que terminó por darme problemas lo que me obligó a cambiarlo a este actual, con mejor apariencia y mayor operatividad, lo que me permite diseñarlo a mi gusto, con aplicaciones que el otro no me dejaría.
Sigo escribiendo casi a diario, cualquier frase, hecho o situación terminan por desencadenar en mi un torrente de sentimientos que termino por plasmar con mayor o menor acierto en post, unas veces con humor, otras con alegría, muchas con nostalgia y siempre con la libertad de expresar emociones y conmociones que uno recibe en el transcurso del día, sin otra pretensión que dejar fluir esos sentimientos aliviando temores, preocupaciones y alegrías que el entorno de me ha producido durante la jornada.
Lo que muchos no saben es que son ellos, (todos con cuantos he compartido el día) quienes con una frase, un gesto o una actitud, han disparado esos resortes extraños e insondables que me han puesto al teclado de este ordenador para contaros algo. He aprendido a prestar atención a pequeños detalles, a captar frases y actitudes, a sentir todo lo que me rodea y luego tratar de dar una explicación en mi mente a muchas situaciones que antes me pasaban desapercibidas. Me he convertido en observador y testigo, nunca en auditor y menos en juez de múltiples sucesos que a diario llenan mi vida, y así puedo decir que sigo aprendiendo a pesar de los años,sintiéndome útil y feliz con poder terminar el día y contar algo de lo vivido en la jornada

jueves, 26 de enero de 2012

Impresiones de un aprendiz de luchador...

Cuando a cada paso que das, aparece un nuevo dolor, cuando a cada movimiento que haces, te asalta una nueva molestia, terminas por pensar ¡Es que estoy vivo! y continúas la marcha sin sentirte luchador pues asumes como normal algo que has vivido toda la vida. Luchadores son aquellos que no habiendo padecido nunca ningún mal, son capaces de superar los encontronazos de la vida y por desgracia últimamente veo a mi alrededor gentes que conozco de toda la vida, trabajadores incansables, profesionales volcados en su trabajo a los que ese maldito mal con nombre de horóscopo ha sumido en una tristeza que no son capaces de superar a pesar los esfuerzos que se les ve hacen por seguir adelante en su camino. Se que no hay comparación posible, tienen quizá los días contados y lo saben, a pesar de  lo que muchos creen, que la vida les pone una venda en los ojos, no es verdad. ¿Como se puede ocultar a un medico que tiene cáncer?, ¿Como es posible que un abogado no sepa que mal tiene, cuando lo lee en los diagnósticos que  le han dado?...No, no tienen la venda en los ojos. Sin ellos saberlo y a pesar de su mirada triste, son luchadores, auténticos gladiadores empeñados en ganarle la batalla a un enemigo terrible que no tiene compasión. Se aferran a la vida y con su ejemplo son la demostración palpable de que la vida es bella a pesar de todo y por encima de todo y luchan por conservarla, por disfrutarla aún entre dolores y tratamientos agresivos y dolorosos. Estos si que son luchadores, los demás solo somos aprendices de guerreros.
Hoy va dedicado este post a todos aquellos que no se rinden, incluyendo a los familiares que les rodean y también sufren. ¿Quien dijo que vivir era fácil?, aun sin enfermedad se sufre, si se ve sufrir al ser querido.

martes, 24 de enero de 2012

La vida es continuo cambio...

Que el cambio, sea cual sea, en esta vida supone eso, precisamente VIDA, no tiene ninguna duda. El ser inerte, congelado, no cambia nunca. Nada permanece inmutable para siempre mientras la vida este presente, por eso, uno agradece el cambio de tiempo aunque sea pasar del calor al frío, el cambio de horario, el cambio look diario, el cambio de comidas y horas de relax o cualquier otro cambio que se produzca en nuestra existencia.
Si uno echa la vista atrás, toda la vida ha sido un permanente cambio, cambio físico en un cuerpo que el tiempo deteriora con achaques, arrugas y canas, cambio de maneras de pensar y comportarse, uno  mismo y los que le rodean, cambio en expectativas que unas veces llegan y otras quedan en el camino.
Negar que uno evoluciona es negar la existencia misma, nada es igual al año anterior ni lo será en años venideros y hay quien no asumiendo este cambio continuo, vive en un estado de insatisfacción permanente que se traduce en un descontento con todo lo que le rodea. ¿Será por esto por lo que hay tanta gente contrariada?, los cambios en nuestra sociedad son cada vez más rápidos e inesperados, sin tiempo casi a acomodarte a una situación esta ya esta siendo cambiada sin que uno intervenga para nada en ello. Quien sea capaz de asumir que a este minuto, va suceder otro distinto quizá con un nuevo enfoque o un nuevo escenario y digerir ese cambio con la mayor naturalidad, es posible que este en camino de conseguir la felicidad absoluta.
Muchos han sido los cambios que he sufrido en mi vida y espero que sigan produciéndose. Unos lo fueron para bien y otros, no tanto, pero con la perspectiva que te da el tiempo sobre las cosas uno llega a asumir que mientras algo cambie hay vida y que ningún mal dura tanto como para poner mala cara o vivir en un continuo descontento, en permanente litigio con la Vida y todo cuanto nos rodea. ¿Entendéis ahora por que siempre (casi siempre) podéis encontrarme de buen humor?

domingo, 22 de enero de 2012

La batalla diaria..hoy esta ganada...


Cuenta una leyenda india que había un malabarista cuyo espectáculo consistía en mantener una pértiga con su barbilla mientras por ella trepaba una joven hasta lo alto de la misma. Cierto día el malabarista ante el temor de sufrir algún accidente habló con la joven y le dijo:
Para evitar un percance, a partir de ahora estaré atento a lo que tú haces mientras tú deberás estar atenta a lo que yo hago.
A lo que la joven respondió:
No, lo correcto es que yo este atenta a lo que hago y tu atento a lo que tu haces.
El éxito en esta vida está en librar las batallas propias y no las de otros.
Cuento esta pequeña historia, tratando de convencerme una vez más, de que mi batalla contra una vieja enfermedad que me ha acompañado durante toda la vida, solo la, puedo librar yo, médicos, cirujanos, rehabilitadotes, pusieron su empeño en mejorar una situación que siempre acabó con su paciencia y la frase ¡Hemos hecho todo lo que podíamos! (me sentí desahuciado). La cirugía, cuyos avances ha sido impresionantes, nada ha podido hacer, (cinco operaciones no sirvieron de mucho pese a que en su día las técnicas aplicadas tenían la expectativa de ser algo innovador, me sentí conejillo de indias) la rehabilitación, parece que tiene un límite al que siempre llego tras unas sesiones y del cual no se puede pasar, los medicamentos solo son, engañar al dolor y a las fuerzas que en algún momento pueden faltar. En fin, la batalla diaria de mantener lo que uno tiene, solo la puedo librar yo y en mi empeño mantengo un ritmo diario razonable de ejercicio caminando todos los días una hora sin forzar la marcha y recordando a mis piernas que para eso están, para caminar. Aún me queda un largo camino, aún me queda mucho por hacer, aún tengo fuerzas para seguir, mi batalla no ha terminado, solo está comenzando.

jueves, 19 de enero de 2012

Ese otro dolor...

Hoy mi dolor no es físico, hoy “me duele el alma”…
Me duele Somalia y países limítrofes en el cuerno de África, donde mueren miles de niños de hambre. Su grito (Silencioso, pues la debilidad no les permitía gritar de verdad), debería romper los tímpanos de aquellos que no prestaron la ayuda necesaria y ahora se justifican diciendo que necesitaban verificar la necesidad de esos pequeños.(1)
Me duele Haití, solo recordada por unos pocos (Mi buen amigo Xose Manoel y Forges, que no pierde ocasión de poner al pie de sus viñetas “no te olvides de  Haití” o recordárnoslo día a día a través de su Facebook).
Me duele Japón y sus gentes, aquellas que todo lo perdieron en la furia desatada del Tsunami.
Me duelen los oprimidos por los regímenes dictatoriales que enarbolan el bien común como bandera, cuando lo único que hacen es mirar por el bien propio.
Me duele ver la necesidad que pasan muchas familias en paro mientras otros derrochan y exhiben sin pudor en televisión, sus grandezas y lujos innecesarios.
Me duele ser estafado por quien debería haber velado por el bien de todos y solo aprovechó su cargo para arrancar el pan de las manos de quien le puso en ese puesto y burlando la justicia se enriqueció a costa de ello.
Me duele una justicia laxa, que siempre encuentra justificación a la aplicación de penas blandas a quien llegó a quitar la vida a otro.
Me duele la revancha, la prepotencia, la desidia, el silencio de los corderos, el quítate tú para que me ponga yo.
Hoy me duelen tantas cosas, que no calman los medicamentos, que el dolor se hace insoportable por encima del dolor físico.
Hoy ¡Me duele el alma!...

(1) Si la comunidad internacional hubiera reaccionado antes a la hambruna que azota el Cuerno de África, se habrían evitado entre 50.000 y 100.000 muertes, según aseguran Intermón Oxfam y Save the Children, en el informe 'Un retraso peligroso' hecho público hoy

martes, 17 de enero de 2012

Luchar contra corriente...

Luchar contra imposibles, no suele ser signo de inteligencia e imposibles hay muchos en esta vida…veréis…Os habéis dado cuenta de que cuando se abre una caja de un medicamento, por muchas vueltas que le deis siempre se abre por el lado en que esta el prospecto, que cuanta mas prisa tiene uno, el ascensor esta en los pisos mas altos y mas arriba cuanta mas prisa tienes, que en toda fiesta siempre hay alguien que recuerda que no se han pagado las Coca colas, Que cuando lavas el coche siempre llueve, que la gente cuando llueve siempre corre y yo me pregunto ¿Por qué corren, si más adelante también cae agua?, o que cuando te estas bañando en la playa y comienza a llover siempre hay alguien que te dice…¡ Sal del agua que está empezando a llover!... siempre les falta el… ¡y te vas a mojar!, que no terminan de decirlo por que se dan cuenta “tarde” de la estupidez que están diciendo.
Pues eso…luchar contra imposibles es como pelear contra molinos, uno tiene la sensación de que en esta vida hay mas imposibles que posibles, la mancha de grasa siempre termina en la corbata (y si no que se lo pregunten a mi compañero Víctor que siempre se condecora en las comidas), Continuamente tropezamos en la misma baldosa suelta o en la placa conmemorativa que alguien colocó en el suelo...Hace años visitando el barco del Almirante Nelson, tuve la mala fortuna de tropezar con una de estas placas que decía…” Aquí cayó el Almirante Nelson”…y la verdad es que no me extraño… yo también tropecé en la misma placa, pero nadie añadió mi nombre.
Acostumbrarse a los imponderables, puede ser difícil, pero no imposible, todos sabemos que si estrenas una chaqueta de ante…lloverá o el pájaro de turno hará sus necesidades con puntería inusitada, que si en las rebajas esperas al día siguiente el producto estará ya agotado, no tienen tu talla o tienes que pelearte con la “gorda de turno” que siempre acaba llevándose el gato al agua.
Así pues y visto lo anterior he decidido asumir que…hay que tener paciencia con los monótonos ascensores, que es mejor mancharse la corbata que la camisa, que los segundos que tardas en abrir el envase de los medicamentos son segundos que ganas de vida, que los tropezones no solo te los pegas tu, si no que también se los da gente tan importante como un Almirante y que siempre habrá alguien que te recuerde que la consumición no está pagada

lunes, 16 de enero de 2012

El castillo de naipes...

Hacer un castillo de naipes, nunca fue tarea fácil, colocas carta a carta con sumo cuidado una tras otra y sobre otra, elevando cada vez mas el listón y temiendo que una inoportuna racha de aire arruine lo conseguido y tengas que volver a empezar… así es la vida, como un castillo de naipes, impredecible en su comportamiento y conseguido con un esfuerzo diario y continuo, rogando que nada de te lo eche abajo.
El desvelo por la familia y la mano tendida a un amigo en apuros, dar solución a un problema del trabajo a un compañero y conseguir un día mas sin que el dolor te lo arruine. Carta a carta sigue subiendo el castillo, escuchar y comprender las quejas de un compañero y aguantar estoicamente un chaparrón en la oficina… otro piso más…enseñar a los hijos, que nada es fácil en esta vida y que el esfuerzo diario suele tener su recompensa, que un tropezón no termina con el camino y que el camino se hace andando, que dicen… “el tiempo todo lo cura” y a veces el tiempo es el peor de los remedios y la enfermedad misma…
Carta a carta, paso a paso subes el castillo sin saber cual es tu límite, sorprendiéndote de lo alto que se puede llegar con paciencia y tesón.
El enemigo son el desanimo, la falta de fe, las corrientes de aire levantadas por el vecino, el pensar que uno no puede y no lo intenta al menos…el temblor de la mano al colocar la carta…la duda, la falta de confianza…
Construye tu castillo, con mano firme, seguro de lo que puedes conseguir, sin desanimo, día a día sin flaquear en el empeño y verás con el tiempo lo que puedes lograr.
Si tu castillo cae un día, comienza al siguiente, solo el que no lo intenta no sabe hasta donde puede llegar

sábado, 14 de enero de 2012

El edificio inteligente...

Si alguna vez os dicen que os van a trasladar a un edificio "inteligente" ¡Cuidado!, la inteligencia de estos lugares se resume en que:

Si ven entrar en ellos, por ejemplo, a una mujer con minifalda y escote, con un vestido de mangas cortas piensan...¡A esta le gusta pasar frío! y ponen el aire acondicionado en marcha. Si por el contrario ven a alguien muy abrigado, piensan... ¡A este le gusta pasar calor! Y ponen en marcha sus sistemas de calefacción a tope.

Lo que ocurre después, ya os lo podéis imaginar, aquella calurosa, poco abrigada busca inmediatamente abrigo y se forra hasta las orejas, mientras que el abrigado casi termina en paños menores, produciendo el desconcierto del edificio que no acaba de entender el proceder de sus moradores.

Si las ventanas y la luz, están controladas ciberneticamente y entra en una habitación una persona con gafas de sol, el sistema entiende... ¡A este le gusta la oscuridad! Y termina cerrando las persianas para que no entre mas luz, bajando la potencia de las lamparas halógenas. Por el contrario, cuando entra alguien sin gafas, piensa...¡A este le gusta la luz! Y abre las ventanas para que entre el sol de plano y sube tanto los lúmenes que terminan por cegar al recién llegado. El primero terminara por quitarse las gafas para ver algo y el segundo se acordará de los ancestros de quien diseñó el sistema.

Ya conozco un caso en que algún edificio de estos termina auto apagando todos los sistemas inteligentes del edificio como si de un suicidio informático se tratara y apareciendo en las pantallas de control su ultima frase... ¡No hay quien os entienda!... ¡Me rindo!

viernes, 13 de enero de 2012

Viernes 13...


Hoy es viernes 13, y no soy supersticioso “por que trae mala suerte”, pero por si acaso…
He saltado de la cama con el pie derecho, no he pasado debajo de un andamio que hay a la vuelta de la esquina, mientras iba a recoger mi coche, me he cruzado con una funeraria y he tocado la madera mi bastón mientras miraba a lo lejos a un gato negro, por si este tuviera la intención de atravesarse en mi camino. He contado los escalones que hay desde la calle a mi oficina y gracias a Dios no hay 13, he tomado el café de media mañana de pie y con la mano derecha. Y es que, repito, no soy supersticioso, pero a fuerza de convivir con gente que cree en estas cosas, terminas por adquirir "tics" y pensar... ¿Y si tienen razón?, pero, ¿Que culpa tienen el gato con ser negro, el andamio con estar en la calle y el muerto en que lo paseen hasta el cementerio? ¡Ninguna!, pero ¿a que tu también sientes un hormigueo cuando el día 13 cae en viernes?, te ríes de lo del gato, pero lo miras de reojo como yo, por si las moscas y seguro que también, rodeas las escaleras y los andamios.
Al final terminamos todos pensando ¡Que tontería!, pero siempre nos queda la duda, quizá sea una reminiscencia de tiempos remotos en los que todo era mágico y misterioso,(la ciencia aún no tenia explicación para cosas que hoy nos parecen muy elementales) ,un simple catarro se atribuía a que los espíritus te habían abandonado y que el culebrón, te dolía por que te había mirado un culebra, si algo te comenzaba a salir mal en la vida, era por que te habían echado mal de ojo y terminabas por acudir al brujo de turno para ver que solución tenia.
Vivimos en el siglo XXI, pero aún miramos con recelo los 13 y viernes, mientras tecleamos en el ordenador de ultima generación algún escrito como este o consultamos la agenda en el móvil y colgamos un aviso en el Facebook para advertir a los amigos “Ojo es viernes y 13”, por si ellos no se hubieran dado cuenta y corrieran hoy riesgos innecesarios. ¡Quedáis avisados!
De todas maneras tengo una duda…
Me he pegado un golpe contra los barrotes del andamio al pasar por fuera, he tropezado antes de coger el coche, he atropellado sin querer al gato, me ha rozado el coche de la funeraria al pasar a mi lado, arañando el mio y me he caído en las escaleras de la oficina, se me ha manchado la corbata de café al tomarlo de pie, pero… ¡No pasa nada! Todo son SUPERSTICIONES…¿o nó?...

miércoles, 11 de enero de 2012

Hace ya dos años...


Hace ya dos años que sufrí un ataque nuevo a la salud, días en los que el miedo que nunca estuvo presente en mi vida me hizo comprender lo frágiles que somos y como en un instante podemos dejar de ser y pasar a no ser o a no estar.

Gracias a Dios y a los cuidados de mi mujer y los médicos, todo quedó en un aviso, un serio aviso, para que comenzara a cuidarme mas y a valorar lo que realmente tiene valor en esta vida.

Aprendí, que no hay que perder nunca la sonrisa, que el miedo se combate con el optimismo y el dolor con el buen humor, que echando una mano allá donde se necesita, uno se siente útil y mejor que estando de brazos cruzados mirando pasar el tiempo, ese tiempo que por ser tan valioso, no se debe desperdiciar nunca. Entonces aprendí el verdadero valor de las gentes activas, de esos que no saben estarse quietos, de los que amanecen tratando de hacer algo provechoso durante el día y terminan sintiendo que el día termine, con todo lo que aún queda por hacer.

Sentí miedo ante la brevedad de la vida, es verdad, pero aprendí que no se puede perder el tiempo, la alegría, él ánimo constructivo, la tranquilidad de saber que uno se esfuerza y el esfuerzo tiene resultados.

Alguien, seguidor de este blog me preguntaba como era capaz de mantener siempre este animo alegre, con la que cae a cada instante (La misma pregunta que hacen a Gila un grupo de humoristas en un anuncio, fue mi comentario) y me eche a reír mientras respondía ¡no lo se!... Y si lo sabia, fue la promesa que me hice hace dos años de disfrutar cada segundo vivido y dar gracias por ello, con una sonrisa, esa misma que se me escapa cuando aún estando agobiado por el trabajo, la esbozo si alguien me pide que haga algo o eche una mano y acto seguido me pongo a la tarea pensando ingenuamente, ¡me necesitan!. Aún a sabiendas de que no soy imprescindible.