viernes, 13 de abril de 2012
La mar...(en femenino)
Hace muy pocos días pude disfrutar de un agradable paseo a la orilla de la mar, esa mar (en femenino, como si de una gran madre se tratara) que desde estas tierras castellanas se siente tan lejana y añorada. No se por que razón, si por que me crié a orillas del Cantábrico en largos veranos, o por que en mis venas corre sangre de viejos navegantes que hicieron el camino de Cuba en busca de ron y tabacos. Ya en alguna ocasión he comentado que el vigía del Juan Sebastián El Cano era un Fernández del Viso, según pude verificar en unos viejos escritos que me remitió un amigo estudioso de la las historias de aquellos arrojados navegantes. Uno evoca tiempos pasados en los que a diario nadaba en sus aguas, frías y bravas, pero siempre rememoradas en casi todos mis escritos, y es que el mar, La mar como la llaman los marinos es cuna de vida y energía que uno recibe cada vez que me encuentro paseando en sus orillas. Desde hace tiempo me observo que no siento cansancio caminando cerca del mar, que mi espíritu se anima y siento fluir por mis venas alegría y fuerzas que en otras ocasiones me faltaron. Uno no sabe nunca donde va a terminar sus días, pero muy adentro albergo la esperanza de que sea al lado de esas eternas aguas en movimiento que hoy me dan fuerzas para poder seguir mi camino.
miércoles, 11 de abril de 2012
El paisaje y el paisanaje...
Hoy en el blog de un amigo, hemos cruzado opiniones sobre un Charro conocido de ambos, amigo y antiguo colaborador, hombre de palabra enamorado de su tierra y nacido en el mismo pueblo que Rafael Farina, al que adora.
De Salamanca dijo Unamuno “su paisaje y no su paisanaje”… permítame Don Miguel que le contradiga…(por una vez y sin que sirva de precedente),hay paisanaje que merece la pena conocer, aunque solo sea un poco, Salamanca es tierra de gentes duras, criadas en una tierra olvidada por todos los gobiernos que en mis 60 años he llegado a conocer… Olvidada en época de Franco, despreciada en la democracia, nos quitan hasta los legajos de una archivo creado con el trabajo y esfuerzo de salmantinos…se nos niegan las comunicaciones vía carreteras y tren, se olvidan que el aeropuerto de Matacán podría ser un aeropuerto alternativo de Barajas y se nos llevan la Renault a Valladolid por culpa de un Obispo de triste memoria que se opuso a que Salamanca fuera una ciudad industrial, solo quería para Salamanca “fabricas de curas” que cerraron por falta de “material”… No suelo se duro en mis comentarios, pero ¿No es triste que la ciudad más luminosa de Castilla, por sus piedras doradas sea la más olvidada?...Hay que venir a Salamanca, departir son sus gentes y olvidar clichés, estereotipos y prejuicios para disfrutar de un paisaje y un paisanaje único en el mundo…¡ A PRENDER A SALAMANCA!...¡AHÍ QUEDA ESO!...
lunes, 9 de abril de 2012
El Pinar...
Luz de luna que baña la noche, un viento frío mece las hojas de la arboleda mientras el canto de un búho rompe el silencio acompañando los pasos del caminante. Pocas veces se siente la soledad tanto como en medio de un bosque, aunque uno intuya la compañía de ardillas, y aves nocturnas. El lejano recuerdo de aquel bosque de pinos en el que el salobre aire del mar se fundía con el de los árboles, me ha producido siempre un escalofrió. Quizá, recuerdos dormidos y aún no aflorados de un tiempo pasado en el que aún vivían mis padres y en el que yo aún apenas contaba con muy pocos años, tan pocos que la memoria se torna borrosa e incierta. Meriendas en tardes de verano, en las que en bullicio de otros niños correteando en busca de piñas, me sirve de referencia vaga sobre la edad que yo podía tener entonces. Sentado en mi silla contemplaba sus correrías sin poder moverme como ellos, a lo sumo, unos pocos pasos ayudado siempre por mis bastones y aquellas benditas “criadas” (Benita y Ramona) que siempre estaban pendientes de mi. Podían ser los años 1954 ó 1955, pero solo queda el recuerdo borroso del pinar y por ende mi cariño especial hacia este tipo de parajes. Ayer mientras el renqueante tren entre Madrid y Salamanca recorría los pinares que rodean el Escorial, me vino el recuerdo de aquel otro pinar a la orilla de la mar, al que hoy he dedicado este post, quizá algún día termine por descubrir que misterios guardan estos lugares en mi memoria, la memoria de una ya, muy lejana infancia.
martes, 3 de abril de 2012
Colegas...
Pasan los días…una nueva luz de primavera ilumina las horas que placidamente entre quehaceres diarios se van consumiendo sin temores nuevos a nuevos dolores y a malestares que uno achaca al cambio de tiempo. No llueve, no hace frió ni calor y en este estar, transcurren momentos en los que me paro a recordar frente a antiguas fotos, momentos del pasado que son cimiento del presente. Hoy encontré unas viejas fotos de una de aquellas reuniones de trabajo en La Toxa, No echo de menos aquellas horas en las que revisábamos cifras y objetivos y en las que siempre y todos tratábamos de justificar aquello que no andaba bien y ensalzábamos nuestros logros, si añoro las horas libres compartidas con los compañeros, en los que afianzábamos unos lazos de amistad que aún perduran y otros que a pesar de la lejanía se mantienen a través de contactos por el Facebook o el correo electrónico.
Tengo la costumbre de verificar todos los días en mi agenda las onomásticas de mis antiguos compañeros, procuro no fallar en mis felicitaciones y dejarles constancia de que el tiempo y la distancia no han disminuido para nada mi afecto y recuerdo.
Han sido muchas las horas de trabajo y muchos los momentos de descanso en los que terminábamos haciéndonos alguna confidencia o comentando incidencias y rumores que nos llegaban. Y en este pasar del tiempo se va acercando el momento de ir digeriendo un futuro cambio no muy lejano en el que una nueva forma de trabajar y compartir horas puede trastocar algo mi ritmo de trabajo. Una prejubilación por sustitución en la que se reducen sustancialmente las horas de trabajo y un aumento de las horas libres, puede ser una manera de ir frenando actividad sin perderla del todo y sin perder el contacto con estos compañeros. Han sido parte importante en mi ruta laboral, de ellos aprendí cada día y quizá sus enseñanzas, sin ellos saberlo, me han servido para casi completar un largo recorrido profesional, que ha llenado mis últimos años. Siempre dije que había algo que aprender y que el día en el que no se descubre algo nuevo, es un día perdido. Hoy a la luz de un flexo, hojeo aquellas fotos, con cierta nostalgia y a la vez con el orgullo de haber compartido parte de mi vida con ellos, guardando la esperanza de que también ellos me recuerden con el mismo afecto que yo siento por estos “colegas”.
Tengo la costumbre de verificar todos los días en mi agenda las onomásticas de mis antiguos compañeros, procuro no fallar en mis felicitaciones y dejarles constancia de que el tiempo y la distancia no han disminuido para nada mi afecto y recuerdo.
Han sido muchas las horas de trabajo y muchos los momentos de descanso en los que terminábamos haciéndonos alguna confidencia o comentando incidencias y rumores que nos llegaban. Y en este pasar del tiempo se va acercando el momento de ir digeriendo un futuro cambio no muy lejano en el que una nueva forma de trabajar y compartir horas puede trastocar algo mi ritmo de trabajo. Una prejubilación por sustitución en la que se reducen sustancialmente las horas de trabajo y un aumento de las horas libres, puede ser una manera de ir frenando actividad sin perderla del todo y sin perder el contacto con estos compañeros. Han sido parte importante en mi ruta laboral, de ellos aprendí cada día y quizá sus enseñanzas, sin ellos saberlo, me han servido para casi completar un largo recorrido profesional, que ha llenado mis últimos años. Siempre dije que había algo que aprender y que el día en el que no se descubre algo nuevo, es un día perdido. Hoy a la luz de un flexo, hojeo aquellas fotos, con cierta nostalgia y a la vez con el orgullo de haber compartido parte de mi vida con ellos, guardando la esperanza de que también ellos me recuerden con el mismo afecto que yo siento por estos “colegas”.
sábado, 31 de marzo de 2012
Con humor...
Que la vida hay que vivirla, no es ningún secreto para nadie, (mas aún, yo diría que es una perogrullada lo que acabo de escribir y lo podría entender hasta un niño de cinco años-¡Que traigan un niño de cinco años!), de cómo se viva y disfrute o padezca la misma depende solo de uno. Aquí no hay consejos que valgan ni buenas intenciones, solamente la decisión intima de vivir y disfrutar de las pequeñas cosas, de arrinconar temores y rencores, de crear momentos dulces y echar a la cuneta los dolorosos, dejando en el camino lo malo y desagradable, encarando el futuro con esperanza y la alegría de que uno vive y trata de seguir adelante, aunque sea con dificultades, pero siempre adelante.Ya no es cuestión de que uno se sienta bien, hay que hacer que los que te rodean, compartan contigo esa alegría de vivir, de poder levantarse cada día y dar gracias por ver el sol, por sentir el frío de la mañana y quizá por padecer ese dolor incordia, que en el fondo no hace otra cosa que recordarte lo frágil que eres, pero también que estas vivo.
Los últimos días han sido tristes, no obstante, uno ha encarado esa tristeza con dos armas muy poderosas, LA ESPERANZA y el HUMOR, un humor que ha podido parecer a alguien, fuera de tono, cuando tratando de romper la seriedad de determinadas situaciones he comentado:
Menos mal que el refrán dice- "parece que nos ha mirado un tuerto"- pues si dijera-!parece que nos ha mirado un cojo"- a mi me habrían tirado ya por la ventana. La mayoría de las ocasiones he logrado arrancar una sonrisa, y de eso se trata, de hacer reír, de descargar tensiones, pues estas vienen solas y nunca son buenas compañeras de camino.
Hay armas mas poderosas que las de fuego, incapaces de lesionar a nadie, pero capaces de desarmar al enemigo mas fiero, al que viene con ganas de guerra y al que es incapaz de asumir que sus semejantes pueden ser superiores en algo a él mismo.
Una de esas armas, es la sonrisa, que unida al humor inteligente y no grosero son capaces de desmontar argumentos airados que expresados a voces y con malos modales pretenden justificar en ocasiones lo injustificable.
No hace mucho hablaba en este blog del cabreo nacional, ese cabreo que ya se ha asentado en casi todos los españolitos de a pie, aumentado por la situación de crisis actual y la presión generalizada de las deudas, hipotecas, paro, jubilaciones anticipadas, etc.
Solamente cuando alguien, es capaz de hacernos reír, olvidamos los agobios diarios, las prisas, el mal humor y llegamos a prestar mas atención a lo que nos cuenta, teniendo una mejor predisposición a los posibles argumentos que pueda esgrimir entre broma y broma.
Todo esto, que puede parecer una tontería, en el fondo lo es, por lo obvio, pero me ha servido en más de una ocasión para amansar interlocutores airados, impacientes, intransigentes, nerviosos que a diario se nos presentan en el trabajo.
Tengo la satisfacción personal, de haber superado en más de una ocasión la prueba y cada día, mientras me afeito, y tras preguntarme ¿cuando me hice yo esta foto de carné tan grande?, ya voy preparándome para la lucha cotidiana mentalizándome ante el espejo de que el humor, el buen humor se entiende, me va a ayudar durante todo el día. Haced la prueba, recordar un chiste gracioso al levantaros y veréis como la mañana se da mejor.
Ahi os dejo uno...
"El otro dia ligue con una extranjera, que me dijo que me enseñaria el Bulgaro... y resultó que era un idioma"...
jueves, 29 de marzo de 2012
Poner una sonrisa en cara ajena...
Crear, dejar constancia de mis sentimientos y vivencias, compartirlos con amigos, llegar a la conclusión de que no hay nada nuevo bajo el sol, en cada renglón que redacto y releo antes de publicarlo. Son ya siete los años que llevo escribiendo entre este blog y el extinto (.es) que me dejo colgado. Siete años de mi vida en los que ha pasado de todo y he ido dejando a mi manera constancia de cuantos momentos divertidos unos y preocupantes otros, me han hecho sentir, padecer, disfrutar, estremecerme o alegrarme con cuantos relámpagos han marcado alguna huella en mi camino.Muchos han sido los lectores a tenor de lo que indica la estadística de visitas del blog y muchos los que han dejado su comentario. Nunca tuve que borrar o censurar ninguno, pues el respeto con que se ha entrado en esta vuestra casa ha sido digno de encomio. Día a día me llegan noticias de que este espacio es seguido con cariño e interés por todos cuantos tienen conocimiento del mismo. Mi agradecimiento a todos. Uno no pretende otra cosa que ejercitarse en el arte de la escritura en el que soy un entusiasta principiante, volcando mis vivencias e inquietudes, siempre con el fin personal, de desahogar malos momentos o compartir emociones que de otra manera quedarían en el olvido del silencio.
Hoy alguien me decía, “pones una sonrisa cada tarde en mi cara y terminas por que mis preocupaciones parezcan nada a través de tu mirada, esa mirada que he aprendido a usar leyéndote una y otra vez cada día”.
No hay mayor honor y satisfacción que haber sido la causa de esa sonrisa, que me anima a seguir contando cada día un destello de mí existir, fogonazos de una batalla diaria o chispazos de una traca que algún día tendrá su final.
martes, 27 de marzo de 2012
Estado obsesivo...
Seguía dándole vueltas a lo ocurrido durante el día y aunque por todos los medios trataba de distraer mis pensamientos en otras cosas no me era posible. Supongo que os habrá ocurrido en muchas ocasiones que una idea se fija en vuestra cabeza (cual melodía machacona) y aunque uno trate de desterrarla, ahí sigue, dale que dale volviendo al mismo tema, que no encuentra solución o aclaración razonable. Encendí el televisor, comencé a leer un libro, pase paginas y páginas de prensa sin apenas ver su contenido, pinché mi disco preferido, me fui a la cocina y preparé un café, saque del cajón de los medicamentos un paracetamol para calmar el dolor de cabeza y opté por salir a la calle a dar un largo paseo con mi mujer a la que posiblemente terminé aburriendo con esa idea obsesiva que se había apoderado de mi, aunque ella no dijera ni pío y asintiera a cada uno de mis razonamientos, a los que no puso ningún reparo y entiendo que por encontrarlos todos ellos razonables ya que en caso contrario y como es habitual me haría aportado algún enfoque distinto y abierto los ojos en alguna de las cosas en las que podía estar cegado.
Llegó la noche y rendido por tanta elucubración traté de conciliar el sueño, pero una y otra vez, obsesionado, fui incapaz de conseguir el reparador descanso. Si hubiera sido en otra época, seguramente me habría levantado y encendido mas de un cigarrillo, pero no, en esta ocasión, permanecí en silencio para no molestar y supongo que terminé por dormirme.
Esta mañana, me he arreglado, afeitado y desayunado con la misma idea en la cabeza y una pregunta que siempre se ha estado repitiendo durante todo el tiempo ¿Pero es que nadie es capaz de ver y mucho menos valorar lo que uno hace en su trabajo? ¿Será que no se vender mi labor diaria y solo se cual burro, al que ayer aludía, trabajar y trabajar sin esperar otra cosa que la satisfacción personal? Treinta y un años trabajando no me han hecho escarmentar ni aprender las “mañas” de otros que saben “escaquearse”, alumbrar como éxitos propios los éxitos de otros, retrasar su labor para que parezca que tienen mucho que hacer y echar balones fuera para que los recoja el compañero.
Parece mentira que a estas alturas del partido uno comience a estar desencantado ( No estoy diciendo desincentivado ni derrotado, pues mi amor propio me lo impide) Seguiré dando todo de mi y volcándome en un trabajo que me gusta y hasta el momento salvo algún momento puntual, no me ha dado mas que satisfacciones.
No diré que me ocurre, a nadie importa, solo expreso un sentimiento que nunca creí llegara a poder sentir y que desde hace unas horas mantiene parte de mi enredado en una pelea para volver a mi estado habitual de optimismo y esperanza, que seguramente volverán en unas horas y todo me parecerá un mal sueño.
Llegó la noche y rendido por tanta elucubración traté de conciliar el sueño, pero una y otra vez, obsesionado, fui incapaz de conseguir el reparador descanso. Si hubiera sido en otra época, seguramente me habría levantado y encendido mas de un cigarrillo, pero no, en esta ocasión, permanecí en silencio para no molestar y supongo que terminé por dormirme.
Esta mañana, me he arreglado, afeitado y desayunado con la misma idea en la cabeza y una pregunta que siempre se ha estado repitiendo durante todo el tiempo ¿Pero es que nadie es capaz de ver y mucho menos valorar lo que uno hace en su trabajo? ¿Será que no se vender mi labor diaria y solo se cual burro, al que ayer aludía, trabajar y trabajar sin esperar otra cosa que la satisfacción personal? Treinta y un años trabajando no me han hecho escarmentar ni aprender las “mañas” de otros que saben “escaquearse”, alumbrar como éxitos propios los éxitos de otros, retrasar su labor para que parezca que tienen mucho que hacer y echar balones fuera para que los recoja el compañero.
Parece mentira que a estas alturas del partido uno comience a estar desencantado ( No estoy diciendo desincentivado ni derrotado, pues mi amor propio me lo impide) Seguiré dando todo de mi y volcándome en un trabajo que me gusta y hasta el momento salvo algún momento puntual, no me ha dado mas que satisfacciones.
No diré que me ocurre, a nadie importa, solo expreso un sentimiento que nunca creí llegara a poder sentir y que desde hace unas horas mantiene parte de mi enredado en una pelea para volver a mi estado habitual de optimismo y esperanza, que seguramente volverán en unas horas y todo me parecerá un mal sueño.
lunes, 26 de marzo de 2012
Solo era un pobre burro...
Dicen que los burros no protestan aún cargándoles de más mercancía que la que pueden transportar. Conozco alguno de dos patas que sigue esa costumbre de sus congéneres a los que pocos valoran y sin embargo todos utilizan sin medir la carga de trabajo que sacan adelante ni piensen que el pobre animal pueda llegar un momento en que su carga termine con sus fuerzas, sin haber protestado en ninguna ocasión.
Abundando mas en el asunto, encima “ser burro”, no prestigia nada, burro es un pobre animal, (nunca tendrá la prestancia del caballo, ni la gracia de la cebra, ni la agilidad del camello, ni el aguante de la llama) siempre con la mirada triste, (aunque su espíritu sea alegre) en silencio soporta situaciones en las que cualquier otro animal habría enseñado los dientes, ¡pero no!, nunca se revela, nunca retrocede en su camino y siempre termina su jornada donde otros mas veloces y ligeros, con mas fuerzas y aguante, concluyen dando por finalizada su caminata antes de llegar a la meta marcada. Simplemente asume que es un burro y se adjudica labores que otros no son capaces de asumir. Noble en el trato, supongo, juzga descortés negarse a seguir cargando pesos que no le corresponden, quizá, nunca aprendió la palabra ¡No! Y si la llegó a conocer le perece incorrecto utilizarla. Burro será hasta la muerte y una vez fallecido nadie recordará cuantos quintales cargó a sus espaldas o cuantos caminos recorrió que otros animales se negaron a recorrer, ¡Solo era un burro!, burro de carga que no supo decir ¡No!
Abundando mas en el asunto, encima “ser burro”, no prestigia nada, burro es un pobre animal, (nunca tendrá la prestancia del caballo, ni la gracia de la cebra, ni la agilidad del camello, ni el aguante de la llama) siempre con la mirada triste, (aunque su espíritu sea alegre) en silencio soporta situaciones en las que cualquier otro animal habría enseñado los dientes, ¡pero no!, nunca se revela, nunca retrocede en su camino y siempre termina su jornada donde otros mas veloces y ligeros, con mas fuerzas y aguante, concluyen dando por finalizada su caminata antes de llegar a la meta marcada. Simplemente asume que es un burro y se adjudica labores que otros no son capaces de asumir. Noble en el trato, supongo, juzga descortés negarse a seguir cargando pesos que no le corresponden, quizá, nunca aprendió la palabra ¡No! Y si la llegó a conocer le perece incorrecto utilizarla. Burro será hasta la muerte y una vez fallecido nadie recordará cuantos quintales cargó a sus espaldas o cuantos caminos recorrió que otros animales se negaron a recorrer, ¡Solo era un burro!, burro de carga que no supo decir ¡No!
viernes, 23 de marzo de 2012
Una tarde del pasado...
Caía la tarde de un día lluvioso, tras los cristales del balcón apenas se distinguían las torres e la catedral y el Campo San Francisco, aparecía vacío y triste en aquella tarde otoñal…apenas unos pocos viandantes se esforzaban en subir la “cuesta de Moneo”, luchando contra el aguacero y el viento, una ráfaga de aire arrancaba un paraguas de las manos a un caminante, mientras las copas de los árboles parecían saludar meciendose con viento,a los aventureros que se atrevían a caminar con aquel tiempo, la vieja camioneta del butano, paraba a la puerta de casa, al lado del Seat 600 de mi padre y de la moto de Bernadi, vecino del tercero, el guardia urbano, se había bajado de su pedestal cobijándose bajo los aleros de la antigua facultad de medicina, mientras la luz de la tarde se hacía mortecina, ¡Otro día más sin poder salir a la calle!...sentado en un sillón, las muletas apoyadas en el borde del reposabrazos, pasaba las horas entre Lecturas de ,Enyd Blyton y Los Cinco magníficos, Emilio Salgari, los inventos del TBO con su incomparable profesor, Tintín y el tesoro de Rackman el Rojo…Hacía pocos días que me habían operado, no podía moverme apenas y por aquel entonces solo había una cadena de TV, en blanco y negro llena de toros y fútbol, que aburría y aburría a conciencia.
La escayola molestaba aquél día mas de lo habitual y con 7 años, estarse quieto era casi imposible, un suplicio mayor que todo lo pasado en el quirófano y en el postoperatorio, para un “rabo de lagartija” que no paraba ni un solo instante.
Cuantos recuerdos, me trae la casa del “Grupo Mariano”, frente al Campo de San Francisco, esa casa que lleva cerrada mas de 17 años... hoy he vuelto a pasar frente a ella y por un momento la imaginación me hizo ver a mi madre en el balcón, regando sus plantas, pero…ya no había plantas, las persianas estaban bajadas y mi niñez se fue entre aquellas paredes, hoy vacías esperando una nueva vida.
jueves, 22 de marzo de 2012
La caida...
Sentada en el suelo, había resbalado como tantas veces me había ocurrido a mí, en su mirada trataba de ocultar quizá el dolor, mientras una sonrisa que posiblemente encubría su frustración, iluminaba su cara. ¿Que te ha pasado?, ¿Te has hecho daño?,… No, pero ¿puedes ayudarme a levantar? La sonrisa dibujó esta vez mi cara mientras contestaba ¡Estamos buenos!, no se yo si con tus fuerzas y yo con las mías lograremos hacer las de uno solo para levantarte.Sus brazos y piernas, casi esqueléticas dejaban ver aquella enfermedad degenerativa que hace años la consume, ya esta muy avanzada. Miré alrededor buscando ayuda y estábamos solos, por lo que extendí mis brazos hacia el suelo y ella los suyos agarrándose a mis muñecas. Sentí que las fuerzas en mi eran mayores de lo esperado ¿O quizá es que ella pesaba tan poco?... tiré con tanta fuerza que casi pierdo yo también el equilibrio. Logré ponerla en pie y agarrándose a la balaustrada me dio las gracias. ¡Vaya dos que estamos hechos!, cualquiera que nos vea pensaría y ¡estos dos a que juegan!, pues si…respondió, muchas gracias. De nada, ¿Te has hecho daño?, ¡No!, ya estoy acostumbrada a caer y casi nunca me hago daño. Es verdad, a mi me ocurre igual. En ese instante apareció una joven que siempre la acompaña, había ido a buscar una silla de ruedas para subirla hasta casa y en ese tiempo, había ocurrido esta pequeña peripecia que hoy os he contado sobre una joven vecina que padece una enfermedad degenerativa.
Cuando me despedí de ellas sentí… ¡Que se yo lo que sentí!...mis fuerzas no estaban tan mermadas como para no ayudar a otros, siempre hay alguien que esta peor que uno y al que se puede ayudar y por lo que veo no soy el único que acaba con sus huesos en el suelo, menos mal que la costumbre y quizá los reflejos adquiridos con tanta caída, hacen que estas nunca tengan otro resultado que un pequeño susto y quizá para nuestros adentros un pequeño cabreo por lo patosos que no estamos volviendo.
jueves, 15 de marzo de 2012
¿Por que no plantarle cara?...¡Solo es "miedo"!
¿Quien no ha sentido el miedo alguna vez?, miedo ante una enfermedad (real o imaginaria), miedo ante una situación inesperada en la que uno se siente en peligro y quizá el miedo a perder la vida, miedo ante un conflicto en el que no se controla nada, ni siquiera a uno mismo que pierde la noción de la realidad, y la imaginación se dispara haciéndonos temer mil cosas que luego y por fortuna nunca llegan a producirse.Ese miedo, también lo he sentido yo… miedo ante una enfermedad inesperada, miedo a una prueba médica que podía poner en peligro mi vida, miedo a no saber cual podría ser mi futuro laboral en tiempos de cambio, miedo a que los hijos encuentren dificultades en su camino, miedo a perder las fuerzas cuando uno mas las necesita, miedo al propio miedo.
Ayer un amigo colgaba en su Facebook un comentario sobre el miedo que había pasado durante un atraco en su trabajo. No es fácil imaginar que puede estar pasando por su cabeza, no es fácil tampoco ponerse en su lugar y tratar de darle ánimos, pues el miedo, ese miedo que se debe sentir en situaciones como esa, queda grabado en el alma y quizá tarde mucho en salir de su escondite.
Se lo que es sentir el miedo a la muerte (ya me ha pasado aviso en alguna ocasión de que no soy eterno), se lo que es sentir miedo ante un augurio negativo de los médicos (mi particular 11M del 2004 lo pasé mirando, sin ver aquellas trágicas imágenes que eran superadas por otras en las que me veía en silla de ruedas, ayudado por mis hijos y mujer a poder llevar una triste vida que por fortuna no se ha producido) Hoy, cuando el tiempo ha pasado y aunque el miedo sigue presente cada día, he terminado por aliarme con él y convivir con su presencia, por asumir que el miedo es un sentimiento mas como la alegría de seguir vivo, como el júbilo de ver avanzar a mis hijos, como el regocijo de ver amanecer cada día. Dicen que si no puedes con tu enemigo, hay que aliarse con el. Yo, cada día le doy los buenos días y cada día termino por ganarle la partida.
miércoles, 14 de marzo de 2012
Volver...(el recuerdo del idolo, de un padre con buena voz...
Ayer mientras conducia con la radio puesta, una vieja melodia invadió el habitáculo..."Volver...con la frente marchita, la nieves del tiempo, platearon mi sien...sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada... que febril la mirada te busca y te nombra..."Cada vez que lo escucho siento la presencia de mi padre... no se aún despues de 60 años si creer en el más allá, pero si estoy seguro que una fuerza entre nostalgica y triste me invade con cada nota de la melodía, como si mi padre estuviera mi lado cantando y siempre en momentos de bajón...(tambien es casualidad que la oiga siempre en esos instantes ¿verdad?.. pues es así), el susurro desgarrado me da nuevas fuerzas, el tiempo... todo lo arregla..."veinte años no es nada"...cuando uno ya tiene "las nieves del tiempo plateando mi sien" y pese a los achaques la intención de pasar muchos años aún viendo crecer a los mios envejeciendo a lado de una maravillosa mujer con la que compartir cada instante.
"Volver"... a mi Asturias querida, de la mano de los mios es mi añoranza continua que quiza cumpla no tardando mucho
lunes, 12 de marzo de 2012
La verdad no está en Internet...
Mi error inicial, fue acudir de inmediato a Internet para obtener información y he de confesar que tras haber tecleado en Google, “síndrome postpolio” y entrado en la primera Web que encontré, el alma se me cayó a los pies…historia que ya relaté en alguno de mis post.
Creemos que todo lo que hay en Internet, es cierto, que lo podemos tomar al pie de la letra y se encuentra bien estudiado y documentado…¡Craso error!...en mis horas de navegación he podido encontrar de todo, desde estudios claros , profundos y documentados a “chapuzas” con falsa información no contrastada que puede hacer mas daño que bien. Tomar con ingenuidad, al pie de la letra lo que aparece en Internet, esta ocasionando según puedo deducir por comentarios de amigos médicos y de mi mujer, una avalancha de consultas innecesarias, alarmantes saturando las consultas, las salas de espera y a veces lo que es peor, llevando a una serie de auto tratamientos que en el mejor de los casos son inocuos y carentes de toda efectividad.
Tomar la información sin filtrarla, analizarla y siempre ponerla en entredicho nos puede llevar a pensar que el Área 55 esconde realmente secretos de mas allá de las estrellas, que la luna nunca fue pisada por ningún ser humano y todo fue una representación teatral muy bien orquestada o que uno puede adelgazar 20 kilos en una semana con tratamientos maravillosos avalados por unas fotografías de un antes y un después de un modelo que en la mayoría de las ocasiones no es la misma persona…
Internet ha supuesto una revolución en nuestras vidas, aquello que comenzó hace no muchos años, siendo un simple experimento de envió de ficheros entre dos universidades Norteamericanas para poder compartir información científica entre dos departamentos, hoy es el medio de comunicación mas fuerte de la historia de la humanidad, superando a la prensa y la televisión, pero sin limites ni censuras previas, sin controles exhaustivos ni verificaciones, todo se da por bueno y hasta este comentario sobre Internet, terminará siendo leído sabe Dios por quien, donde y cuando, en algún punto del planeta y quizá no entienda que alguien pueda poner en tela de juicio un medio de comunicación tan extraordinario como este, que lo mismo puede servir de divertimento, como escaparate de mercancías, publicación de sesudos estudios, comunicación encubierta de planes terroristas o vehículo de apologías varias.
Todo es posible en Internet y con Internet, la única precaución es “no creerse todo” lo que vemos, leemos y oímos.
miércoles, 7 de marzo de 2012
Aquí hay algo que no funciona...
No se si yo ya estoy mas para allá que para acá, pero hay situaciones y cosas que uno no llega a entender por mucho que me las expliquen. También es cierto que las explicaciones que uno recibe no son capaces de convencer a nadie, por lo ilógico e irracional de las mismas.¿Que a que cuento viene esto?, pues es muy fácil: No hace mucho pasé una revisión de valoración medica (voluntaria)sobre mi incapacidad, ya que no la pasaba desde el año 1978 (Ya ha llovido desde entonces, ¿no creéis? y tocaba). En esta ocasión aporté un amplio legajo de informes de neurólogos, traumatólogos, médicos de medicina vascular etc., que hubieran bastado para demostrar que desde el año 78 hasta hoy ,por desgracia, uno no esta en condiciones iguales a las de aquel año en el que me concedieron una valoración de un porcentaje de incapacidad que aún conservo en un certificado expedido en aquel año.
¿ Sabéis cual ha sido el resultado de esta última valoración? Pues que…Como los baremos han sido cambiados, no solo no me aumentan la baremación (el porcentaje de incapacidad) si no que me la reducen, (así como lo escribo y leéis) , a pesar de todo y todos los informes, me bajan SEIS PUNTOS… ¡Ole la burocracia y la política reductora de todo!,(¿También quieren ahorrar con esto?) ahora resulta que a pesar de algo tan evidente (y que salta a la vista solo con verme) como que uno no esta en las mismas condiciones que hace TREINTA Y CUATRO AÑOS, para estos burócratas dirigidos por políticos designados a dedo (o a golpe de carnet del partido, tanto monta...) sin conocimiento alguno del tema, ¡Yo estoy mucho mejor! ...¡Pues que bien!, tendré que volver a pasar otra revisión nueva a ver si de una vez por todas son capaces aunque solo sea estadísticamente, para dejarme como nuevo y por primera vez en mi vida poder salir corriendo.
No es esta una situación puntual y me temo que no será tampoco la última ni la única. Llega a mi conocimiento que hay casos tan sangrantes como el del una pequeña “ciega de nacimiento” a la que no se da ninguna valoración de invalidez, pues le exigen “un certificado de la graduación de la vista”. Pero aquí ¿quien es el ciego?
Si me pongo, no pararía de contar casos similares y quizá hasta más llamativos. No entiendo que ordenes se pueden haber cursado desde instancias superiores (cada vez hay mas mandamases duplicando y triplicando cargos inútiles en una administración que no funciona y en la que al que no inventa algo, por absurdo que sea lo echan). Antes había una administración única, quizá hasta con menos medios, quizá con menos personal y ¡esto funcionaba! (llamarlo: Instituto Nacional de Previsón o como querais, yo hoy a ciencia cierta con tanta sigla ya no se donde tengo que acudir).
Mi caso no tiene la mayor importancia, uno seguirá defendiéndose como pueda y malditas valoraciones de este estilo que me hacen falta, pero si esto sigue así, terminarán por decir que “no hay parados”, pues todos se mueven, ni ancianos impedidos, pues aún pueden respirar y quejarse, (aunque no sea todo lo que debían), ni jóvenes que no encuentran empleo si no jóvenes que están en la cola de espera, esperando a que alguien deje un puesto para que puedan ocuparlo. Por una vez en la vida y sin que sirva de precedente, ¡Me quejo! ¿Verdad que da asco?...
martes, 6 de marzo de 2012
Tan solo...21 gramos...
21 gramos, dicen que pesa… Cuando el cuerpo humano llega a su final y el alma abandona su envoltorio físico, dicen que este pierde el peso de 21 gramos.
21 gramos de alma, en los que se va toda una vida llena de alegrías y penas, quizá el sentimiento imborrable de haber perdido un padre a los 25 años, su ejemplo que durante ese tiempo marcó el comportamiento de uno, para toda una vida. Las largas horas de aquellos 107 días en el hospital velando una enfermedad que terminó con la vida de una madre. La fortuna y dicha de haber encontrado un amor, cómplice y duradero con quien compartir cada instante y formar una familia. La alegría y desconcierto ante el llanto de unos pequeños recién nacidos que iniciaban su andadura en esta vida y que hoy llenan de alegría a un padre que ya comienza a sentir el peso de los años.
Las interminables horas de rehabilitaciones que nunca llegaron a ningún sitio, pues todo tenía un límite y este nunca se sobrepasaba. Los largos veranos de la niñez junto a un Cantábrico nunca olvidado y siempre sentido, en una tierra amada cuyo recuerdo esta siempre presente.
Aquella casa en la que transcurrió la niñez y desde la que a través de sus grandes balcones se veía las catedrales de una Salamanca siempre tranquila y acogedora.
Las clases de derecho en la facultad, de la Plaza de Anaya. Viejos compañeros a los que hoy he perdido la pista pero que siguen presentes en esa orla de tonos grisáceos y fotos añejas.
La pelea diaria con un trabajo que ha marcado una vida y en el que satisfacciones y sinsabores han estado presentes durante más de treinta años. Viajes de trabajo y de vacaciones inolvidables que me llevaron por medio mundo y en los que sentí por un momento, que podía seguir el ritmo de los que me acompañaban sin ralentizar su marcha ni entorpecer su camino.
21 gramos solamente para llenar toda una vida y de los que nadie sabe a ciencia cierta donde irán a parar cuanto el tiempo termine por agotar este viejo cascaron que aún sigue empeñado en seguir acumulando vivencias y disfrutando de una vida que terminará por llenar esos 21 gramos de alma, a veces dolorida, a veces inocente, pero siempre feliz de la vida que le ha tocado vivir…
lunes, 5 de marzo de 2012
La sonrisa perdida...
Hay días, en los que uno no está para nada, ¿verdad que os pasa todos?, si solo me pasara a mi ya seria para preocuparme, pero mal de muchos, ¡consuelo de tontos!, pues eso… hoy es uno de esos días en los que ya desde primera hora de la mañana tengo la dolorosa compañía de una punzada en la cadera, ¡Vaya por Dios, otro dolor nuevo! Y es que los dolores nuevos se soportan peor que los ya conocidos, a los que uno termina por acostumbrase tanto a ellos que si algún día no aparecen se les echa de menos, y es que ¡terminas cogiéndoles cariño!.La verdad es que nunca fui un “quejica”, más bien todo lo contrario, nunca demostré cara a la galería los dolores que he llegado a sentir y los disimulaba con alguna broma o salida de tono a destiempo que en el fondo desahogaban algo y terminaban por hacerme reír a mi también, con lo que terminé por llegar a la conclusión de que la risa, es un antídoto contra el dolor.
Hoy ni los chistes malos de mi apreciado Arguiñano, han hecho efecto, pero al menos han logrado que pase un rato riéndome, mientras comía viendo la TV.
Y es que la risa, esa que explota inesperada ante una situación divertida, debería de ser moneda de cambio diario ante tanta cara seria como uno se cruza en el camino. No se si son los tiempos que corren o que ya nadie es capaz de encontrar el lado amable de las cosas, pero son muy pocas las ocasiones en las que uno ve a gentes con la sonrisa en sus caras, esa expresión que dulcifica el rostro y hace parecer hasta al menos agraciado, una persona luminosa capaz de resplandecer entre tanto cariacontecido.
No es fácil, no, sonreír ante un futuro incierto, ante un alubión de malas noticias en cada informativo o en cada nota de prensa, pero al igual que cuando un dolor me asalta, termino por encontrar la parte graciosa de una noticia o la parte amable de algún suceso en el que siempre el patinazo de un periodista o el desliz del entrevistado acaban dejando un resquicio a la sonrisa, esa sonrisa que busco en las gentes que me rodean y que no suelo encontrar, en fin terminaré sonriendo en esta tarde que ya termina, aunque solo sea para iluminar los rostros de los que me rodean.
domingo, 4 de marzo de 2012
El agradecimiento...
Hace poco leí un articulo de Javier Marías que hablaba del AGRADECIMIENTO, advirtiendo del peligro de los regalos y poniendo el punto sobre la costumbre arraigada de hacer favores con la intención de cobrar los mismos. Hablaba de una costumbre entronizada, a la que calificaba de mafiosa. (No se puede negar luego nada a quien te hizo el favor y siempre quedas atado al mismo por un lazo invisible e interminable) Uno recuerda tiempos en los que era habitual la famosa "recomendación". Tan usada que hasta cuando uno moría, en la misa de funeral se hacia "la recomendación del alma". (Hasta para entrar en el Cielo hay que estar recomendado).
Siempre fui contrario al uso de esta práctica y habiendo tenido oportunidades de practicarla siempre me negué a ello por entender que al final acabas agradeciendo lo que no era necesario, pues nadie se movía en realidad para favorecerte y si algo salía bien era por meritos propios y no por que alguien hubiera echado una mano.
El agradecimiento sincero, es aquel que no tiene publicidad ni necesita manifestarse en regalos, pero la practica dice que no es así y se siguen viendo situaciones en las que un traje, un bolso, una joya hacen las veces de pago a un favor recibido, es entonces cuando el favor y agradecimiento, pierden su sentido dejando de serlo para ser una mera transacción económica en la que a veces se persiguen objetivos inconfesables.
Agradecer es de bien nacidos, según me enseñaron mis progenitores y hoy hay que hacerlo con sumo cuidado y delicadeza, evitando malas interpretaciones, ofender al benefactor y evitar suspicacias.
Uno agradece muchas cosas en esta vida, el poder levantarse todas las mañanas y sentir el sol o el frió de la madrugada, agradece tener un café caliente y la compañía de los seres queridos, que los dolores sean soportables y que el trabajo sea llevadero, que quienes comparten la jornada con uno lo hagan de buen talante, que al llegar la tarde y cuando el cansancio hace ya mella, uno pueda sentarse con la conciencia tranquila y el animo entero, para charlar un rato frente a un café, sin tener que entregar a cambio otra cosa que el cariño y afecto a quienes se lo ganaron durante la jornada.
viernes, 2 de marzo de 2012
¡Es solo un sueño!...Dr. Freud...
Me hubiera gustado hablar un rato con el Sr. Sigmund Freud. Desde hace muchos años, se repite en mis noches un sueño, pero antes de entrar en él, he de deciros que curiosamente en mis ensoñaciones nocturnas, no cojeo, no necesito la compañía de mi inseparable bastón ni el aparato ortopédico, soy capaz de subirme a unos patines (Siempre envidié a mis hijos cuando los veía deslizarse sobre ellos), trepar ágilmente escaleras arriba, e incluso caminar sin sentir cansancio o dolor, Quizá, en este estado onírico (debo intentar soñarlo algún día) pueda correr en una maratón ¡y yo sin saberlo!…Pero volvamos al sueño, una y otra vez se repite en el mismo algo extraño, quizá mas extraño y fuera de lugar, que lo que os he relatado antes, ¡Puedo volar!...si, habéis leído bien, soy capaz de levantar el vuelo (aún mas que Teresa de Jesús la cual al parecer levitaba) solo con extender mis brazos a modo de alas y rozar las copas de los árboles cual halcón peregrino, hacer cabriolas entre cielo y suelo observando desde las alturas lo pequeñas que se ven las gentes que en tierra arrastran sus existencias.
Libre de ataduras siento el aire rozar mi cara y en esa levedad me siento capaz de todo, capaz de superar los golpes de la vida, lograr metas inalcanzables y cumplir otros sueños, que por serlo, sueños son.
No sé que significado tiene y mucho me temo que el Dr. Freud todo lo encaminaría a cuestiones sexuales, (como solía hacer siempre), equivocándose de medio a medio y terminaríamos discutiendo. Muchas veces he elucubrado sobre el sentido de esas ansias de volar que revelan mis sueños, (independientemente de mi gran afición y admiración por la aviación) de esa necesidad de sentirme sin ataduras y la única explicación posible y posiblemente la mas cercana, es que sin yo saberlo, en el estado consciente me puedo sentir limitado, atado, constreñido a una situación física a la que por regla general no doy importancia pues convivo con ella casi desde mi nacimiento. A veces, he bromeado diciendo que si algún día fuera a Fátima (por ejemplo) y en mi se produjera un milagro y llegara a caminar como todo el mundo, terminaría seguramente por sentirme extraño e incomodo, ya que nunca pude caminar bien y para mi seria algo chocante e inusual.
En fin, seguiré soñando sin tener certeza de a que hacen referencia mis sueños, tampoco importa mucho, pues los sueños, ya se sabe, sueños son y la realidad termina por imponerse cada mañana al despertar.
Libre de ataduras siento el aire rozar mi cara y en esa levedad me siento capaz de todo, capaz de superar los golpes de la vida, lograr metas inalcanzables y cumplir otros sueños, que por serlo, sueños son.
No sé que significado tiene y mucho me temo que el Dr. Freud todo lo encaminaría a cuestiones sexuales, (como solía hacer siempre), equivocándose de medio a medio y terminaríamos discutiendo. Muchas veces he elucubrado sobre el sentido de esas ansias de volar que revelan mis sueños, (independientemente de mi gran afición y admiración por la aviación) de esa necesidad de sentirme sin ataduras y la única explicación posible y posiblemente la mas cercana, es que sin yo saberlo, en el estado consciente me puedo sentir limitado, atado, constreñido a una situación física a la que por regla general no doy importancia pues convivo con ella casi desde mi nacimiento. A veces, he bromeado diciendo que si algún día fuera a Fátima (por ejemplo) y en mi se produjera un milagro y llegara a caminar como todo el mundo, terminaría seguramente por sentirme extraño e incomodo, ya que nunca pude caminar bien y para mi seria algo chocante e inusual.
En fin, seguiré soñando sin tener certeza de a que hacen referencia mis sueños, tampoco importa mucho, pues los sueños, ya se sabe, sueños son y la realidad termina por imponerse cada mañana al despertar.
jueves, 1 de marzo de 2012
El futuro...de ayer...
Siempre hay excepciones, algunas imitadas en la actualidad como la estenografía de “Metrópolis” de apariencia caótica, en las que las ciudades han crecido hacia arriba con grandes rascacielos unidos entre si por vías de ferrocarril y carreteras elevadas.(ver “el quinto elemento” o “Blade runner”
Ya Julio Verne anticipó multitud de artilugios imaginarios en aquel entonces (quizá basándose en ideas de Leonardo Da Vinci o en quien sabe que…) y que hoy son una realidad, un submarino atómico, una televisión, una bala de cañón desplazándose hacia a luna, un viaje al centro de la tierra. Aquella frase de… “Lo que un hombre puede imaginar otro puede terminar realizándolo”, solo es cuestión de tiempo. La tecnología avanza cada vez mas rápido, parece como que los grandes descubrimientos hubieran entrado en una espiral acelerada por las comunicaciones ( léase Internet) en la que lo imaginado tan solo hace unos pocos años es ya una realidad. Quizá algún día la quimera del santo Grial, con el poder de hacernos inmortales llegue a hacerse realidad, quizá también, esos viajes estelares que nos presentan las grandes producciones de Hollywood, terminen por ser ciertas. Solo el hombre tiene un límite físico, pero su mente rompe todas las barreras y puede llegar a imaginar lo que quizás mañana sea una simple realidad cotidiana.
miércoles, 29 de febrero de 2012
Una imagen del pasado...
Recuperar fotos antiguas, un pasado perdido en el tiempo que uno no llegó nunca a conocer y del que se tiene referencia a través de la transmisión verbal de los familiares más cercanos historias de un ayer lejano que suena a melodía añeja de ritmo cadencioso y lento, como debió ser en aquella época.
Hoy, a través de una vieja publicación, he recuperado una de aquellas fotos (que reproduzco) en cuyo pie se podía leer “Familia Fernández del Viso”…por primera vez pude ver la cara de mi abuelo paterno, al que nunca llegué a conocer, rodeado de todos sus hijos en un lugar que no alcanzo a localizar.
Ha sido una sorpresa agradable reconocer a cada uno de mis tíos y a mi padre, a la abuela Lola y mi padrino Floro, aunque la foto no tenga calidad por tratarse de una ilustración de un libro dedicado a las gentes de la cuenca minera asturiana.
Siguiendo la lectura del articulo, me hace gracia el apelativo cariñoso que el autor del mismo dedica a mi abuelo Braulio, llamándole “el rey del vermouth”, (no es que lo fabricara es que debía gustarle por lo que deduzco del resto del escrito, gusto que he heredado, por lo que se ve, de este antepasado).
Viejas historias que relatan un tiempo en el que no había prisas, donde se podía disfrutar la vida bebiéndola a tragos lentos, saboreando cada minuto, cada instante. Tiempo en el que las familias eran largas, siete hermanos posando con sus padres, quizá debieron estar inmóviles durante un buen rato mientras la vieja maquina de fotos recogía la escena sobre un cristal recubierto de sulfuro de plata y que hoy me hace recuperar aquellos momentos. Fotos antiguas, memoria del pasado que no volverá…
Hoy, a través de una vieja publicación, he recuperado una de aquellas fotos (que reproduzco) en cuyo pie se podía leer “Familia Fernández del Viso”…por primera vez pude ver la cara de mi abuelo paterno, al que nunca llegué a conocer, rodeado de todos sus hijos en un lugar que no alcanzo a localizar.
Ha sido una sorpresa agradable reconocer a cada uno de mis tíos y a mi padre, a la abuela Lola y mi padrino Floro, aunque la foto no tenga calidad por tratarse de una ilustración de un libro dedicado a las gentes de la cuenca minera asturiana.
Siguiendo la lectura del articulo, me hace gracia el apelativo cariñoso que el autor del mismo dedica a mi abuelo Braulio, llamándole “el rey del vermouth”, (no es que lo fabricara es que debía gustarle por lo que deduzco del resto del escrito, gusto que he heredado, por lo que se ve, de este antepasado).
Viejas historias que relatan un tiempo en el que no había prisas, donde se podía disfrutar la vida bebiéndola a tragos lentos, saboreando cada minuto, cada instante. Tiempo en el que las familias eran largas, siete hermanos posando con sus padres, quizá debieron estar inmóviles durante un buen rato mientras la vieja maquina de fotos recogía la escena sobre un cristal recubierto de sulfuro de plata y que hoy me hace recuperar aquellos momentos. Fotos antiguas, memoria del pasado que no volverá…
lunes, 27 de febrero de 2012
Pequeños con "sorna"...
Con lo que a uno le cuesta en ocasiones encontrar la palabra justa para provocar la sonrisa y leyendo unos curiosos libros que han llegado a mis manos, cuyo titulo es, “cosas de niños”, he llegado a la conclusión de que a medida que uno se hace mayor va perdiendo junto con la capacidad de sorprenderse la capacidad de ver la parte cómica de las cosas.Solo los niños con su inocencia aún salvaje y sin contaminar son capaces de preguntar ¿Mama si esa es la familia real, la nuestra que es?... ¿De mentira? O Mamá ,Jesucristo en el cielo ¿esta en la cruz o esta suelto?.
Sin pretenderlo y con sus salidas, crean un humor fino, inteligente espontáneo, que a los mayores nos cuesta un esfuerzo lograr. Juan se dirigía al servicio y de repente se vuelve a coger su Nintendo diciendo, "sin tetas no hay paraíso y sin Nintendo no haya caca", Por mimetismo con el mundo que les rodea, tratan de imitar posturas, gestos y frases de los mayores y lo hacen sin el menor sentido del ridículo, ese sentido que a los mayores nos impide hacer esos gestos de burla ante situaciones tontas, como hacen ellos, o canturrear cancioncillas burlescas en lugar de insultar como hacemos los mas entrados en años.
Nadie se imagina un "Chincha rabia que tengo un coche mejor que el tuyo", cantado por un mayor, ni sacar la lengua al que te acaba de hacer una pirula con el coche. Nosotros sacamos la mano amenazante y ellos el golpe inesperado que descuadra al contrincante.
Decididamente hay que tener alma de niño para encontrar el humor en las cosas cotidianas, ese alma sin complejos que hace preguntar a un niño: Si yo vine de Paris y mi hermana nació en una coliflor ¿Es que no hay nadie en esta familia que nazca de manera normal?.
Quizá la solución para hacer un mundo mejor es mirar la vida con ojos de niño, sorprendernos a cada paso de lo que nos rodea y dar gracias por tenerlo cerca, descubrir que todo tiene su parte cómica y sacarla a relucir a la menor ocasión, eso que llamamos "sorna" cuando lo hace alguien entrado en años y que en realidad no es mas que un volver a la niñez, sin complejos, sin ataduras, sin miedo al que dirán si digo una tontería.
Conozco a varias personas que tienen esta loable capacidad, algún amigo y compañero gallego, algún amigo asturiano de la niñez y siempre el recuerdo eterno de mi padre, cuya sorna sacaba punta a todo quitando hierro a las situaciones mas conflictivas. Yo quiero ser como ellos, ver la parte alegre de la vida, reírme de lo que parecen ser problemas y luego vistos desde la otra mirada convertirlos en la broma del día. Yo quiero tener sorna...
jueves, 23 de febrero de 2012
Preguntas sin respuesta...
Hay ocasiones en las que uno mantiene un dialogo interno e intimo, en el que se plantea la existencia y el futuro incierto, por ser eso, futuro e imprevisible.
Ese extraño dialogo en el que las preguntas no suelen tener respuesta, rondan en torno a la salud y el futuro de los hijos. Las cosas no están como para tener una expectativa risueña y amable, la preocupación por como sobrevivirán el día de mañana, de como serán las vidas de mis hijos cuando yo falte (que espero sea muy tarde) no tienen respuesta.
Uno les ve avanzar en su camino, unas veces con éxitos y otras con tropiezos y lo compara con la existencia que uno ha llevado en la que también se alternaron momentos buenos y malos, donde conquistas y derrotas han poblado mi existencia como suele ocurrir a todo el mundo.
Nuevamente el tiempo esta presente en este dialogo, ese tiempo que uno ve agotarse día a día llenando de impaciencia momentos en los que me gustaría tener la capacidad para dejar resueltas las vidas de los míos, empeño imposible, pues nadie puede hacerlo.
¿Lograrán desenvolverse en esta selva humana?, ¿formarán una familia y esta será al menos tan estable y buena como la que yo he disfrutado?, ¿serán capaces de soportar todos los golpes que la vida les de?, ¿recordarán el ejemplo que su padres les dieron con su esfuerzo diario y atención permanente hacia ellos incluso olvidando su propia existencia?
Mi dialogo se interrumpe con la vuelta a la realidad. Lo tienen muy difícil. Solo ellos, al igual que hicimos nosotros, deberán tomar decisiones sobre su propia vida, sobre el camino que desean seguir, sobre la cantidad de esfuerzo que quieren hacer y sobre los objetivos de sus vidas. Nosotros (su madre y yo) solamente podremos seguir, como todos los padres, sirviendo de apoyo hasta que puedan volar solos, pidiendo que la salud nos permita seguir estando ahí cuando nos necesiten.
De nuevo las dudas y temores me asaltan cada vez que veo y leo las noticias en la prensa. Las oportunidades de encontrar empleo son cada vez menores, la inestabilidad en todos los aspectos de la vida parece no tener fin y uno termina por preguntarse ¿también nuestros padres tuvieron los mismos presagios?, ¿También ellos sintieron esta incertidumbre?.
Sin respuestas, he terminado por pensar, con un optimismo fuera de lugar, que en algún momento las cosas tienen que cambiar y que el mundo seguirá girando aun después de que yo no exista…
Ese extraño dialogo en el que las preguntas no suelen tener respuesta, rondan en torno a la salud y el futuro de los hijos. Las cosas no están como para tener una expectativa risueña y amable, la preocupación por como sobrevivirán el día de mañana, de como serán las vidas de mis hijos cuando yo falte (que espero sea muy tarde) no tienen respuesta.
Uno les ve avanzar en su camino, unas veces con éxitos y otras con tropiezos y lo compara con la existencia que uno ha llevado en la que también se alternaron momentos buenos y malos, donde conquistas y derrotas han poblado mi existencia como suele ocurrir a todo el mundo.
Nuevamente el tiempo esta presente en este dialogo, ese tiempo que uno ve agotarse día a día llenando de impaciencia momentos en los que me gustaría tener la capacidad para dejar resueltas las vidas de los míos, empeño imposible, pues nadie puede hacerlo.
¿Lograrán desenvolverse en esta selva humana?, ¿formarán una familia y esta será al menos tan estable y buena como la que yo he disfrutado?, ¿serán capaces de soportar todos los golpes que la vida les de?, ¿recordarán el ejemplo que su padres les dieron con su esfuerzo diario y atención permanente hacia ellos incluso olvidando su propia existencia?
Mi dialogo se interrumpe con la vuelta a la realidad. Lo tienen muy difícil. Solo ellos, al igual que hicimos nosotros, deberán tomar decisiones sobre su propia vida, sobre el camino que desean seguir, sobre la cantidad de esfuerzo que quieren hacer y sobre los objetivos de sus vidas. Nosotros (su madre y yo) solamente podremos seguir, como todos los padres, sirviendo de apoyo hasta que puedan volar solos, pidiendo que la salud nos permita seguir estando ahí cuando nos necesiten.
De nuevo las dudas y temores me asaltan cada vez que veo y leo las noticias en la prensa. Las oportunidades de encontrar empleo son cada vez menores, la inestabilidad en todos los aspectos de la vida parece no tener fin y uno termina por preguntarse ¿también nuestros padres tuvieron los mismos presagios?, ¿También ellos sintieron esta incertidumbre?.
Sin respuestas, he terminado por pensar, con un optimismo fuera de lugar, que en algún momento las cosas tienen que cambiar y que el mundo seguirá girando aun después de que yo no exista…
miércoles, 22 de febrero de 2012
Al terminar la jornada...
Sin darme cuenta el tiempo pasó, ese tiempo que se ha vuelto recurrente en mis últimos escritos y que parece tengo clavado en el alma como una saeta, que certera ha ido a dar en la diana. ¿Será que a pesar de negarlo me siento mayor?, pero ¡No!, hay cosas que me indican que sigo sintiéndome con ganas y fuerzas, que la indolencia del camino que llega a su final, aún no ha aparecido y las ansias por hacer, solo hay ocasiones en que se frustran pues físicamente si que puedo haber perdido las fuerzas de antaño. Pero aquí sigo, pegado 7 horas a la mesa de trabajo y con la agilidad mental y dactilar suficiente para tecleando en el ordenador, dar respuesta a cada asunto que se me presenta y dejar arreglados entuertos, errores o cuestiones que se me encomiendan.Hoy ha sido un día saturado de llamadas y notas, correos y avisos, pues mis dos compañeros de la DC (canarios ambos) están de carnaval, como es lógico, pero también como viene siendo habitual, he terminado el día con el regusto de poder decir ¡lo hice!, no ha quedado nada pendiente aunque me duelan los dedos de tanto teclear (y encima me pongo ahora a contároslo en este blog, tecleando en mi portátil ¡No tengo solución!).
Como os decía el tiempo ha pasado y con él van quedando atrás mis miedos, mis aprensiones y día a día recupero la ilusión y confianza en que mi camino puede aún ser largo y lo puedo andar. Sin sentirme imprescindible (todos somos prescindibles) me siento necesario y como tal trato de cumplir mi cometido diario con el convencimiento de que va por buen camino a la vista de las llamadas que recibo de compañeros de otras provincias que acuden a mi como paño de lagrimas para que les de solución a ciertos asuntos que exceden de sus competencias. Gracias a ellos puedo sentirme útil y gracias a ellos acabo el día sintiéndome tan bien que aún me quedan fuerzas para agradecerles en este blog la confianza que en mi han depositado.
Hoy día 22 aniversario de la muerte de Antonio Machado no puedo sustraerme a terminar con uno de sus versos:
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
martes, 21 de febrero de 2012
DIARIO DE UN DESGRACIADO
(Encontrado bajo unas cajas de cartón en la boca del metro de Sol)
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre: hicimos lo que pudimos ...pero salió. El médico en vez de darme una nalgada, ¡le cayó a golpes a mi mamá! Mi madre nunca me dió el pecho porque decía que sólo me quería como amigo..
Vengo de una familia estúpida: en la guerra civil mi padre luchó por los verdes. Mi padre era imbécil. Trabajaba en un banco y lo atraparon robando bolígrafos. Llevaba en la cartera la foto del niño que ya venía en la cartera. Elúltimo deseo de mi padre moribundo fue que me sentara en su regazo: estaba en la silla eléctrica.
Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: mis juguetes para la bañera eran una tostadora y una radio. Aprendí a caminar a los 3 meses, ¡porque era tan feo que nadie me quería cargar! Cuando tenía 5 añitos, un día me perdí. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: "¡No lo sé! Hay demasiados sitios donde se pueden esconder".
Trabajé en una tienda de animales. La gente no paraba de preguntarme cuánto iba a crecer. Pero peor fue cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron a mi madre un trozo de mi dedo y mi madre dijo que quería más pruebas. Una vez me encontré a las autoridades sanitarias. Me ofrecieron un cigarrillo. Un día me llamó una chica a casa diciéndome: "Ven a casa, no hay nadie". Cuando llegué a su casa no había nadie. A mi mujer le gusta hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un hotel.
Una vez ingerí un frasco entero de tranquilizantes. El doctor me dijo: "Tómese una copa y acuéstese un poco". Me iba a suicidar tirándome desde un décimo piso. Mandaron un cura para ayudarme. Sus palabras de ánimo fueron: "Preparados, listos..." Luego, fui al psiquiatra y me dijo que me estaba volviendo loco. Yo le dije que quería una segunda opinión y me gritó: "De acuerdo, ¡¡¡usted también es feo!!!
Cuando nací, el doctor fue a la sala de espera y le dijo a mi padre: hicimos lo que pudimos ...pero salió. El médico en vez de darme una nalgada, ¡le cayó a golpes a mi mamá! Mi madre nunca me dió el pecho porque decía que sólo me quería como amigo..
Vengo de una familia estúpida: en la guerra civil mi padre luchó por los verdes. Mi padre era imbécil. Trabajaba en un banco y lo atraparon robando bolígrafos. Llevaba en la cartera la foto del niño que ya venía en la cartera. Elúltimo deseo de mi padre moribundo fue que me sentara en su regazo: estaba en la silla eléctrica.
Pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: mis juguetes para la bañera eran una tostadora y una radio. Aprendí a caminar a los 3 meses, ¡porque era tan feo que nadie me quería cargar! Cuando tenía 5 añitos, un día me perdí. Le pregunté al policía si creía que íbamos a encontrar a mis padres. Me contestó: "¡No lo sé! Hay demasiados sitios donde se pueden esconder".
Trabajé en una tienda de animales. La gente no paraba de preguntarme cuánto iba a crecer. Pero peor fue cuando me secuestraron, los secuestradores mandaron a mi madre un trozo de mi dedo y mi madre dijo que quería más pruebas. Una vez me encontré a las autoridades sanitarias. Me ofrecieron un cigarrillo. Un día me llamó una chica a casa diciéndome: "Ven a casa, no hay nadie". Cuando llegué a su casa no había nadie. A mi mujer le gusta hablar conmigo después del sexo. El otro día me llamó a casa desde un hotel.
Una vez ingerí un frasco entero de tranquilizantes. El doctor me dijo: "Tómese una copa y acuéstese un poco". Me iba a suicidar tirándome desde un décimo piso. Mandaron un cura para ayudarme. Sus palabras de ánimo fueron: "Preparados, listos..." Luego, fui al psiquiatra y me dijo que me estaba volviendo loco. Yo le dije que quería una segunda opinión y me gritó: "De acuerdo, ¡¡¡usted también es feo!!!
lunes, 20 de febrero de 2012
Un buen dia... es...
No hace mucho comentaba con alguien que mis días buenos dependen solo de una cosa, que al menos durante esas veinticuatro horas haya quince minutos en los que el dolor se olvide de mí y pueda respirar tranquilo. No es cierto del todo, mis días buenos son todos, con dolor o sin él, el hecho de levantarme cada mañana, ver la luz del sol y sentir, aunque sea desagradable, el frío de la mañana ya supone que es un buen día. Dar gracias por vivir aunque sea lleno de dolores y poder terminar la jornada sentado en el sofá de casa quizá leyendo un libro o viendo simplemente la TV, compartiendo las incidencias del día con mi mujer y quizá rompiendo la prohibición medica, fumándome ese único cigarrillo diario al que no he podido renunciar (lo se… lo se…no debía pero…), es todo lo que pido para ser feliz en un día en el que cada hueso de mi cuerpo, cada músculo, me han estado dando la murga recordándome que los años han pasado y no en balde, que mi cojera de siempre ha terminado por resentir el resto del cuerpo, pero que nunca me ha impedido seguir adelante como ahora no me lo impiden por mucho que se empeñen estos dolores que cada vez se hacen mas habituales y persistentes.
Nunca me quejé ni voy a hacerlo ahora, a cada uno le toca un San Benito y con él debe cargar durante toda la vida, peores cosas hay y en peores situaciones se han encontrado otros, seria injusto, quizá, si me apuráis hasta de desagradecido, quejarse cuando otros lo están pasando peor o padecen peores enfermedades… Aquello que volver la cabeza y ver que otro te sigue padeciendo mas… no consuela, pero da una lección para que no estemos quejándonos todo el día. Por eso y aún a pesar de todo, hoy también puedo terminar el día diciendo que ha sido un día bueno y buenos serán mientras vea feliz a mi familia y pueda mantener su ritmo.
viernes, 17 de febrero de 2012
My Way...(alguno dice..muy guai)..¡Es igual!...
Y todo fue, puedo decir, a mi manera…Pues se que firme fui y afronté ser como era y así podré seguir a mi manera… Quizá reí, quizá lloré, pero siempre fue a mi manera…Puedo llegar hasta el final a mi manera…(poner vosotros la melodía y si queréis la voz de Sinatra, la mia no vale)
A mi manera he superado miedos, limitaciones y a mi manera he vivido esta vida de la que a pesar de todo nunca renegué y asumí a mi manera y a mi manera he ido dejando en mi camino amigos que hoy recuerdo, momentos de mi vida que con vosotros comparto, contándolos a mi manera, por eso puedo decir que fui feliz, si bien todo fue a mi manera.
Mientras escribo estas líneas, suena, My Way en mi portátil (¿verdad que lo habiais adivinado?) y a mi manera llegan a borbotones mil recuerdos de momentos pasados que trato de encarcelar en un block de notas, a mi manera, para luego compartirlos con vosotros y así a mi manera cada renglón que escribo es motivo para seguir viviendo a mi manera superando escollos,miedos y hoy tristezas, que a cada paso me asaltan cuando veo como el tiempo pasa y esta vez es a su manera…
A mi manera he superado miedos, limitaciones y a mi manera he vivido esta vida de la que a pesar de todo nunca renegué y asumí a mi manera y a mi manera he ido dejando en mi camino amigos que hoy recuerdo, momentos de mi vida que con vosotros comparto, contándolos a mi manera, por eso puedo decir que fui feliz, si bien todo fue a mi manera.
Mientras escribo estas líneas, suena, My Way en mi portátil (¿verdad que lo habiais adivinado?) y a mi manera llegan a borbotones mil recuerdos de momentos pasados que trato de encarcelar en un block de notas, a mi manera, para luego compartirlos con vosotros y así a mi manera cada renglón que escribo es motivo para seguir viviendo a mi manera superando escollos,miedos y hoy tristezas, que a cada paso me asaltan cuando veo como el tiempo pasa y esta vez es a su manera…
martes, 14 de febrero de 2012
De ciencia-ficción...
Uno que es lector apasionado de las obras de Asimov, Aficionado impenitente a todo aquello que signifique futuro, aunque este sea fantástico y a todo avance de la ciencia que suponga una mejora para el genero humano, no dejo de asombrarme cada vez que me asomo en Internet a las previsiones de futuro relacionadas con la era digital que estamos comenzando y aún se encuentra en pañales.
Hace muy pocos años era impensable una comunicación instantánea como la que nos brindan los SMS, el correo electrónico, Facebook, Twiter, videoconferencias etc.
La posibilidad de publicar nuestros escritos a diario sobre un blog y que estos puedan ser leídos y comentados en todo el mundo.
Hoy me sorprende un nuevo avance, la impresora en tres dimensiones, uno puede dibujar una cuchara, un tenedor, un vaso y la impresora ejecuta su trabajo construyendo estos utensilios en una resina especial. ¿Imagináis lo que esto puede suponer en un futuro no muy lejano? Que necesitas unas tijeras, pues la imprimes, que necesitas un jarrón, pues lo mismo…De momento el asunto se limita un simple juego, escanean una foto tuya y la impresora termina por hacer un figura tipo madelman en tres dimensiones, con tu facha original.
De ciencia ficción seria que si escaneas o dibujas un plátano, una langosta o unas simples patatas, estas puedan llegar a ser comestibles, si así fuera, el sustento de millones de personas pasaría por tener un ordenador y una impresora de estas, las ONG, ya no necesitarían hacer grandes y costosos transportes de víveres, bastaría con un par de maquinas y todo resuelto.
Dejo a vuestra imaginación las aplicaciones que el invento podría tener (alguno ya me ha dicho que escanearia a Angelina Jolie… a tamaño natural), yo no pido mucho, bastaría con no tener que hacer cola en el supermercado, tener a mano una cerveza de vez en cuando o una copia el ultimo modelo de portátil para seguir escribiendo en este blog.
En fin, todo se andará, pero me temo que este no lo verá…
sábado, 11 de febrero de 2012
Hasta aquí... he llegado
Hasta aquí he llegado… este ha sido el primer pensamiento al levantarme esta mañana, en la que a las 7,15 de la madrugada cumplía 60 años (fui madrugador para nacer y sigo siéndolo para levantarme a diario), una sensación de bienestar me ha invadido, sigo llevando la contraria a quienes hace tiempo me pronosticaban una madurez (no digo vejez pues aún queda mucho), complicada y achacosa, que no se esta produciendo (de momento y toco la madera de mi bastón). Confieso que el los últimos días sentí algo parecido a la histeria obsesiva pensando… ¿mira que si no llego al sábado?, quizá provocada por un malestar general debido a los fríos días que estamos pasando, ¡pero he llegado! .
60 años…cuando uno era joven, veía esta edad como algo muy, muy, muy lejano y entendía que quien llegaba a ella ya era una persona tremendamente mayor, (por asimilación con la imagen de mi abuelo al que por entonces yo veía así), aquél abuelo, que recuerdo con cariño jugando con sus nietos y al que todas las mañanas antes de ir al colegio íbamos a dar los buenos días antes de iniciar la jornada.
Hoy, que ya he alcanzado la edad que él tenía, no me parece por un lado que sean tantos los años, mientras que volviendo la mirada atrás, veo un largo camino recorrido en el que por fortuna y como decía en algún post anterior, no me he sentido en ningún momento maltratado por la vida.
Por delante quedan aún un montón de proyectos, ilusiones y ganas de vivir, viendo crecer a los míos, compartiendo horas de trabajo y diversión, viajes y veranos en los que recupero energías perdidas en los fríos días de invierno.
60, número redondo y la verdad, no me ha sentado tan mal como cuando cumplí los 50, estando de convención en Palma de Mallorca.
Sigo con la energía suficiente y las ganas de hacer, que estoy dispuesto a llegar a los 70 y a los 80 y si es posible superarlos, de momento ¡Hasta aquí he llegado!.
60 años…cuando uno era joven, veía esta edad como algo muy, muy, muy lejano y entendía que quien llegaba a ella ya era una persona tremendamente mayor, (por asimilación con la imagen de mi abuelo al que por entonces yo veía así), aquél abuelo, que recuerdo con cariño jugando con sus nietos y al que todas las mañanas antes de ir al colegio íbamos a dar los buenos días antes de iniciar la jornada.
Hoy, que ya he alcanzado la edad que él tenía, no me parece por un lado que sean tantos los años, mientras que volviendo la mirada atrás, veo un largo camino recorrido en el que por fortuna y como decía en algún post anterior, no me he sentido en ningún momento maltratado por la vida.
Por delante quedan aún un montón de proyectos, ilusiones y ganas de vivir, viendo crecer a los míos, compartiendo horas de trabajo y diversión, viajes y veranos en los que recupero energías perdidas en los fríos días de invierno.
60, número redondo y la verdad, no me ha sentado tan mal como cuando cumplí los 50, estando de convención en Palma de Mallorca.
Sigo con la energía suficiente y las ganas de hacer, que estoy dispuesto a llegar a los 70 y a los 80 y si es posible superarlos, de momento ¡Hasta aquí he llegado!.
jueves, 9 de febrero de 2012
Sobre el "respeto"...
Algo que pretendo enseñar a mis hijos, es que el respeto de los demás hacia uno, hay que ganárselo día a día, con el ejemplo en nuestro trabajo y en la vida diaria, que la generosidad, (muchas veces mal entendida), no hay que escatimarla, no debe ser algo excepcional que se administre con cuenta gotas y que nunca, nunca, hay que asustarse ante las dificultades y poner auto freno por miedo a ellas.
Que los demás no tengan respeto a nada, que la lucha por medrar sea moneda de uso corriente, que la zancadilla este a la orden del día y que todos parezcan lobos luchando contra lobos, no debe ser el ejemplo a seguir.
No hacer nada de lo que no quieres que hagan contigo, ponerte en el lugar del contrario, tratar de ver sus puntos de vista, aunque no se compartan, asumir a veces cargas que no te corresponden, pero que en conciencia debes asumir, puede llevarte a sentir la satisfacción personal de que has hecho lo correcto, lo que tenias que hacer en un momento dado, aun a sabiendas de que no será comprendido, reconocido o pagado.
Recibirás puñaladas de aquellos a quien mas favoreciste y sentirás el desprecio de aquellos a los que ayudaste, pero nadie podrá quitarte la recompensa intima de haber escuchado a tu conciencia, de no haber dañado a nadie y haber tratado de hacer un mundo mejor.
No hace mucho, un amigo, profesor de Instituto, me decía, "Si supiéramos en manos de quien dejamos la enseñanza de nuestros hijos muchas veces, no los enviáramos al colegio". ¡Hombre, no creo que sea para tanto!, para eso estamos nosotros, los padres, para enseñar con nuestro ejemplo, con nuestro comportamiento diario, sin grandes lecciones magistrales, con nuestra actitud diaria ante la vida, puedo asegurar que a mi me ha dado resultado, solo tengo que ver el comportamiento de mis hijos y sentir orgullo por ellos. Lo aprendí de mis padres y creo que ellos harán lo mismo con sus hijos. Si ayer hablaba de educación, hoy hablo de respeto, ese respeto que muchas veces echamos de menos en nuestros interlocutores, que quizá tratando de demostrar que son superiores a uno, lo único que hacen es demostrar con su actitud que siempre estarán por debajo de uno.
Algún día quizá, en algún momento, cuente lo que hasta ahora he callado, por respeto a quien no lo tuvo conmigo, quizá siga en silencio, por aquello de que no merece la pena dar importancia a quien no la tiene y seguir viviendo la vida sin rencores ni espinas clavadas, ganándome el respeto de quienes me rodean sin necesidad de herir a nadie, sin necesidad de demostrar a nadie nada y solo por la satisfacción de hacer lo que hay que hacer en cada momento. Respeté a mis superiores e inferiores, respeté a quien merecía ser respetado y a quien no me respetó y por respeto callo incluso lo que me hirió.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Aquella tierra y aquellas gentes, siempre presentes en mi memoria...
El olor de la hierba recién cortada, las nubes creando un cielo gris claro, pisadas sobre un verde prado y el canto del gallo al amanecer...¡Cuantos recuerdos me traen!, de una Asturias lejana, en la que pasé mi niñez, entre ruido de carros tirados por bueyes, hórreos rebosantes de maíz, olor a salitre y montaña, canciones que salen del alma y el golpear de la sidra sobre el cristal de un vaso sujeto con mano firme.
El recuerdo de mi padre en aquel balcón, oteando el horizonte, orgulloso de su tierra y preguntando a la entonces mi novia y hoy mi mujer ...¿Gústate mi tierra?...su mano empuñando aquella caña de pescar, que era un prolongación de su brazo y su maestría en extraer de la ría Mujiles, doradas, corcones, julias y algún que otro lenguado, mientras mi madre, frente a su caballete trazaba con gesto firme perfiles y colores de un paisaje asturiano que reproducía sobre aquel lienzo que hoy cuelga en una de las pareces de mi casa.
Tiempos pasados, tiempos ya lejanos y añorados en los que mi única preocupación era sacar adelante unas asignaturas de Derecho o preparar una merienda con amigos en el monte "Somo", rodeado de eucaliptos y dominando desde su altura la vista de la mar, la playa, la Villa...
No se perdió el pasado...no... en mi recuerdo estarán siempre Alfonso, Agustín, Julio, Tino, Marisa, Gloriel, Las dos Carmenes, Carlos, mis compinches de correrías , de veranos interminables en los que se forjó nuestra amistad y en los que puedo asegurar fui tremendamente feliz al lado de mi novia que aprendió a querer a esa tierra que hoy añoramos y en la que tantos momentos felices pasamos planeando y soñando nuestro futuro...ASTURIAS...fue nuestro PARAISO...ASTURIAS..SIEMPRE ASTURIAS...
El recuerdo de mi padre en aquel balcón, oteando el horizonte, orgulloso de su tierra y preguntando a la entonces mi novia y hoy mi mujer ...¿Gústate mi tierra?...su mano empuñando aquella caña de pescar, que era un prolongación de su brazo y su maestría en extraer de la ría Mujiles, doradas, corcones, julias y algún que otro lenguado, mientras mi madre, frente a su caballete trazaba con gesto firme perfiles y colores de un paisaje asturiano que reproducía sobre aquel lienzo que hoy cuelga en una de las pareces de mi casa.
Tiempos pasados, tiempos ya lejanos y añorados en los que mi única preocupación era sacar adelante unas asignaturas de Derecho o preparar una merienda con amigos en el monte "Somo", rodeado de eucaliptos y dominando desde su altura la vista de la mar, la playa, la Villa...
No se perdió el pasado...no... en mi recuerdo estarán siempre Alfonso, Agustín, Julio, Tino, Marisa, Gloriel, Las dos Carmenes, Carlos, mis compinches de correrías , de veranos interminables en los que se forjó nuestra amistad y en los que puedo asegurar fui tremendamente feliz al lado de mi novia que aprendió a querer a esa tierra que hoy añoramos y en la que tantos momentos felices pasamos planeando y soñando nuestro futuro...ASTURIAS...fue nuestro PARAISO...ASTURIAS..SIEMPRE ASTURIAS...
martes, 7 de febrero de 2012
Mi primer post en el año 2007...
Un 13 de Febrero del año 2007, abrí un blog con el mismo titulo que este y mi primer post estaba dedicado a una tierra que quiero y en la que pase muchos días de mi niñez al lado de una gran familia paterna que siempre adoré.
Ayer, y con gran alegría recibí la noticia de que uno de los integrantes de esa gran familia seguía mi blog desde Torrevieja… (¿No estas un poco lejos de casa?) y a él dedico y para él repito aquel primer post al que luego siguieron otros 200 mas entre aquel blog y este.
TENIA POR TITULO: ME HAN ROBADO EL PASADO…
Hoy, no es un día alegre...los recuerdos se agolpan en mi cabeza y con ello sentimientos como mi última visita a un pequeño pueblo minero en la cuenca Asturiana, (TURON) donde creció mi padre y sus hermanos y donde yo deje grandes recuerdos de mi niñez...horas después de salir del pueblo y regresar a estas tierras castellanas escribí:
"Me han robado el pasado…Con esa sensación he salido ayer de Turón, mi Turón de la niñez, con sus locomotoras humeantes, arrastrando vagonetas cargadas de carbón, sus "cuarteles" ennegrecidos por el preciado mineral y ese olor del carbón que todo lo inundaba, ya solo queda la torre de la mina, los montes se han tornado verdes y las calles vacías…como ese vacío que siento hoy en el alma buscando con la mirada casas que ya no existen y entre las que correteaba cuando era niño, mentalmente he tratado de situar la casa de mis tíos y buscar en el pasado sus rostros, su cariño… mi pasado extinto y perdido para siempre…la congoja me ha llenado el alma, ya no los volveré a ver, la realidad esta vez me ha golpeado sin que lo esperara, muy fuerte, sin compasión como el tiempo que ha pasado…tan rápido…tan inexorable.
Ya nada es igual…fue como entrar en un pueblo desconocido…fantasma del pasado en el que penas pude reconocer un Turón nuevo en el que faltaba la casa de mis tíos, el cine en la curva y después el puente, con sus grandes carteles pintados sobre lona por mi primo "Sabi", las vías del tren y sus pequeñas máquinas renqueantes, el bullicio de un pueblo minero, con sus carboneras al lado de la vía, los mineros saliendo del tajo y la alegría de vivir y compartir con los que quieres y que ya no están.
En lo alto del monte… el cementerio…desde allí esperan los que se fueron y a los que tanto quise, de reojo, miré dos veces y aparté la mirada, otras tantas con pena, mientras una tristeza enorme se apoderaba de mi corazón a la vez que decía adiós a un pasado ya lejano un tiempo vivido y ya perdido, un tiempo irrecuperable… sentí que me han robado las horas felices junto a mis primos, la alegría de mi padre al volver a su hogar y ver a sus hermanos, su mirada anclada en el pasado cuando formaba parte del orfeón, quizá recordando como yo ahora su pasado perdido, sus horas de colegio y facultad, sus correrías de niño…
Ahora le entiendo un poco mas…se como debía sentirse al regresar a casa desde las áridas tierras de Salamanca y ver los cambios de su querida Asturias, y sus amados valles mineros, hoy en silencio, le he sentido a mi lado y a Sabino, a Floro, a Adolfo, a Amor…a todos los que faltan y no volverán como aquel valle que conocí y que ya no existe…"
Ayer, y con gran alegría recibí la noticia de que uno de los integrantes de esa gran familia seguía mi blog desde Torrevieja… (¿No estas un poco lejos de casa?) y a él dedico y para él repito aquel primer post al que luego siguieron otros 200 mas entre aquel blog y este.
TENIA POR TITULO: ME HAN ROBADO EL PASADO…
Hoy, no es un día alegre...los recuerdos se agolpan en mi cabeza y con ello sentimientos como mi última visita a un pequeño pueblo minero en la cuenca Asturiana, (TURON) donde creció mi padre y sus hermanos y donde yo deje grandes recuerdos de mi niñez...horas después de salir del pueblo y regresar a estas tierras castellanas escribí:
"Me han robado el pasado…Con esa sensación he salido ayer de Turón, mi Turón de la niñez, con sus locomotoras humeantes, arrastrando vagonetas cargadas de carbón, sus "cuarteles" ennegrecidos por el preciado mineral y ese olor del carbón que todo lo inundaba, ya solo queda la torre de la mina, los montes se han tornado verdes y las calles vacías…como ese vacío que siento hoy en el alma buscando con la mirada casas que ya no existen y entre las que correteaba cuando era niño, mentalmente he tratado de situar la casa de mis tíos y buscar en el pasado sus rostros, su cariño… mi pasado extinto y perdido para siempre…la congoja me ha llenado el alma, ya no los volveré a ver, la realidad esta vez me ha golpeado sin que lo esperara, muy fuerte, sin compasión como el tiempo que ha pasado…tan rápido…tan inexorable.
Ya nada es igual…fue como entrar en un pueblo desconocido…fantasma del pasado en el que penas pude reconocer un Turón nuevo en el que faltaba la casa de mis tíos, el cine en la curva y después el puente, con sus grandes carteles pintados sobre lona por mi primo "Sabi", las vías del tren y sus pequeñas máquinas renqueantes, el bullicio de un pueblo minero, con sus carboneras al lado de la vía, los mineros saliendo del tajo y la alegría de vivir y compartir con los que quieres y que ya no están.
En lo alto del monte… el cementerio…desde allí esperan los que se fueron y a los que tanto quise, de reojo, miré dos veces y aparté la mirada, otras tantas con pena, mientras una tristeza enorme se apoderaba de mi corazón a la vez que decía adiós a un pasado ya lejano un tiempo vivido y ya perdido, un tiempo irrecuperable… sentí que me han robado las horas felices junto a mis primos, la alegría de mi padre al volver a su hogar y ver a sus hermanos, su mirada anclada en el pasado cuando formaba parte del orfeón, quizá recordando como yo ahora su pasado perdido, sus horas de colegio y facultad, sus correrías de niño…
Ahora le entiendo un poco mas…se como debía sentirse al regresar a casa desde las áridas tierras de Salamanca y ver los cambios de su querida Asturias, y sus amados valles mineros, hoy en silencio, le he sentido a mi lado y a Sabino, a Floro, a Adolfo, a Amor…a todos los que faltan y no volverán como aquel valle que conocí y que ya no existe…"
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