viernes, 8 de marzo de 2013
Tres lugares...
miércoles, 6 de marzo de 2013
Otros caminos...
lunes, 4 de marzo de 2013
Siempre hay un "primer dia"...
martes, 26 de febrero de 2013
Hasta siempre...
Hoy tocaba poner un correo electrónico a mis compañeros de fatigas comunicándoles mi ausencia a partir del día 1, previamente había pedido el visto bueno de mi superior y con él me dispuse a redactar unas líneas que pretendí fueran escuetas y simples, pero un nudo en mi garganta y una nube en mi cabeza impedían que expresase todo aquello que me hubiera gustado decir en pocas líneas.
Son tantos los años compartidos, de trabajo, viajes, reuniones, cursos, que siempre tiene uno la sensación de que se quedara en el tintero (esta vez entre las techas del ordenador) lo mas importante, como así ha sido. El agradecimiento por su comprensión en mis fallos, el orgullo de haber compartido con todos ellos un trabajo y el deseo de que todo les salga bien en su labor diaria y un día puedan llegar a la meta que hoy llego yo.
He echado la vista atrás de estos últimos 32 años, en ellos he pasado momentos buenos y malos, alegres y tristes, ilusionados y decepcionados, pero retazos de una vida en la que siempre pretendí cumplir con una obligación por la que a final de mes se me pagaba, pero que yo entendía no era este el motor que cada día me empujaba a estar disponible y dispuesto para resolver todo cuanto se me planteara en la labor cotidiana. No se si habré logrado mi objetivo personal de no poner mala cara nunca, de estar al pie del cañón cada vez que se me necesitara y haber servido de algo en el trabajo común que todos hemos realizado durante todo este tiempo, solo no hubiera podido llegar al final.
Me voy con el sentimiento de haber sido útil, de no haber herido a nadie y haber logrado olvidar momentos duros en los que quizá me equivoque y quizá se equivocaron conmigo.
Un alubión de correos llenó mi buzón a los pocos minutos de haber enviado el mío. El nudo en la garganta desapareció para llenar por unos instantes mis ojos de unas lágrimas que tuve que disimular. ¡No habían sido inútiles mis desvelos!, una sonrisa se ha dibujado en mi cara y hoy creo que nada va a hacerla desaparecer. Todo llega en esta vida, incluso aquello que perecía no hace mucho muy lejano. El teléfono, tampoco ha dejado de sonar y entre bromas y veras he sentido el cariño de esos compañeros que hoy me daban la enhorabuena (alguno me pedía que reconsiderara volver al trabajo, jejejeje, ¡Lo siento, pero es mi hora!), ahora os toca seguir a vosotros solos en el camino, alguno me echará de menos, otros me olvidaran con el tiempo que todo lo borra, pero yo os seguiré recordando a cada uno, pues todos habéis formado parte de mi vida en algún momento.
Hasta siempre compañeros…
domingo, 24 de febrero de 2013
viernes, 22 de febrero de 2013
La suerte de Rosita...
miércoles, 20 de febrero de 2013
Cuestión de hemisferios...
viernes, 15 de febrero de 2013
¡Salud! y que dure...
Luz de estrellas en el firmamento, que presagian la helada de la noche. Parpadeantes soles lejanos que nos muestran lo insignificantes que somos en este universo en el que el misterio de la vida sigue sin estar resuelto mientras nos empeñamos en seguir mirándonos el ombligo como centro de la creación.lunes, 11 de febrero de 2013
Un día especial
Aquella vela que se encendió un 2 de Enero de 1981, esta a punto de consumirse, en su lugar, quedara una pequeña lamparilla como aquellas que se colocaban en un recipiente de aceite, frente a alguna imagen venerada.
Esa vela ha durado 32 años de vida laboral en la que por mi existencia han pasado innumerables compañeros, colaboradores, abogados,procuradores, peritos que ha llenado mi agenda personal y mi vida. (La agenda indica que tengo registradas 1.730 personas y no son ni la mitad de las que pueden haber pasado por mi vida en esos 32 años).
Momentos buenos y malos, exitos y fracasos alegrías y tristezas, viajes, reuniones, cursos de formación, convenciones y un trabajo constante en el que puedo decir sin lugar a dudas he sido afortunado, sobretodo en estos momentos tan difíciles en los que un trabajo estable y continuo es un privilegio del que he podido disfrutar durante todo ese tiempo...
Atrás quedan muchas horas dedicadas a resolver problemas ajenos, quizá dejando en segundo plano los personales y olvidando que necesitaba cuidarme más en el plano físico de lo que he hecho hasta el presente.
Durante todos esos años, solo tuve una baja de dos meses que corté voluntariamente pues la actividad diaria era capaz de hacerme olvidar malos augurios que por fortuna nunca se llegaron a cumplir. Hoy, a apenas unos días de mi jubilación parcial el recuerdo de todos cuantos por mi vida han pasado, llena de nostalgia y agradecimiento hacia aquellos que arrimaron su hombro para que yo pudiera hacer mi trabajo y compartieron logros que de otra manera quizás nunca hubiera conseguido.
Una nueva puerta se abre cuando otra esta a punto de cerrarse. Quizá ahora pueda dedicar horas al ejercicio que tanta falta me hace, a los míos, a sus preocupaciones y necesidades, a la lectura de aquellos libros que dormidos en los estantes esperan su momento.
No romperé mi actividad laboral totalmente, seguiré en contacto con mis compañeros de viaje compartiendo sus inquietudes aunque solo sea a “trompicones”. Alguno me echara de menos (hay quien se niega a que mi momento llegue y no quieren perderme de vista, lo que no deja de ser un halago), otros se alegraran maliciosamente (los menos) o con la misma alegría que yo siento en estos momentos (los mas). A todos ellos gracias por haberme dejado compartir vuestro trabajo, al menos aquella lamparilla de la que hablaba en un principio, seguirá encendida, quizá no de mucha luz, pero espero que siga luciendo aún durante mucho tiempo, mientras las fuerzas no me falten y alguien necesite ese pequeño destello.
Jubilación viene de Júbilo, de alegría, de regocijo y satisfacción. Hoy que cumplo 61 años, el regalo que me hace la vida es doble, poder seguir celebrando años y terminar (no del todo) una carrera que hace 32 años comenzó en una vieja oficina de la Calle Meléndez, tras una vetusta mesa de madera, una Olvetti y unos arcaicos archivos. Hoy inicio otra etapa de mi vida. Gracias a todos por haber compartido conmigo este dia especial.
martes, 5 de febrero de 2013
Inquietud...
jueves, 31 de enero de 2013
La muela...
Todos hemos pasado alguna vez por el dentista, (en concreto yo, hace tan solo unas horas), todos hemos sentido un pánico inexplicable en la sala de espera y nos han entrado ganas de salir corriendo y si no lo hacemos es por que el dolor de la muela pudo más que el miedo a lo desconocido.
El respeto (miedo) a ese señor que “come con los dientes de los demás”, y encima, cuando trabaja, “deja a todo el mundo con la boca abierta”, es ya algo consustancial a su profesión y por muchos videojuegos que te pongan en la sala de espera, televisores, revistas de todo tipo, uno no logra dominarse del todo, imagina mil “perrerías” que luego a la hora de la verdad no llegan a producirse, el ruido del torno nos produce el mismo efecto que una apisonadora pasándonos por la cabeza e imaginamos una tortura sin fin que no es real…La enfermera, que en otras ocasiones podría llamarte la atención , ni la ves, que nadie te pregunte como era, pues no la vas ni a recordar aunque fuera la mismísima Claudia Shiffer…Te duermen la boca y acabas no sintiendo nada, tanto que cuando sales lo haces con cara de tonto y hablas como si estuvieras comiendo sopas, tratas de parecer normal y no solo no lo consigues si no que por mucho que trates de disimularlo se te nota a la legua que tienes dormida media cara, la mandíbula no te responde y si tratas de comer algo, corres el riesgo de morder todo menos lo que debes, y es entonces cuando piensas…
¿Y después de aguantar una cola interminable, un pánico de muerte, una enfermera de la que ni te acuerdas como es, un no sentirte ni a ti mismo, es lógico pagar 200 euros?, ¿Ahora que no te duele la muela?, te duele el bolsillo ¿no?...
martes, 29 de enero de 2013
La musa...
lunes, 28 de enero de 2013
Dos relatos breves...
Afanosamente buscaba entre las estanterías, aquel disco de los Beatles, con la melodía “Here Comes the Sun”, que tantas veces había oído junto a él… ¡su canción favorita!...que mejor regalo de cumpleaños…una y otra vez fue moviendo los vinilos leyendo cada uno de sus títulos y a punto estuvo de renunciar en la búsqueda, cuando oyó una voz a sus espaldas que preguntaba a la encargada de la tienda, por el mismo disco y la misma melodía… se volvió y fue entonces cuando vio a aquella chica rubia por primera vez…La encargada contestó que lo tenían agotado y salió de la tienda…
No fue la primera ni la única vez que la volvió a ver, en su segundo encuentro en otra tienda de música , pensó, ¡Es casualidad!... la tercera…¡No puede ser verdad!...en la cuarta ocasión ya entablaron conversación sobre el disco que buscaban y acabaron tomando café, en la cafetería mas cercana, donde descubrieron que no solo tenían en común la búsqueda de aquel disco, si no que además era para la misma persona… fue entonces cuando se olvidaron de los Beatles, de la canción y del novio que compartían…
*1.- Esta es una de mis preferidas melodias de los Beatles y escuchandola escribí este pequeño relato.
Todos los días, con precisión relojera, tomaba su bolígrafo y papel, lo sobres y sellos y comenzaba el ritual de escribir a su novia, la carta diaria, en la que contaba sus vivencias, preocupaciones, disgustos y alegrías del día…y todos los días recibía carta de su amada contestando sus escritos casi con iguales términos, con iguales preocupaciones por la distancia…
Pasó el tiempo y mientras el mantenía su costumbre diaria, las cartas de ella fueron distanciándose hasta que un día recibió una carta que decía…”Querido Alberto: Desde hoy, no volverás a recibir noticias mías, mañana me caso con el cartero”… ¡Tanto fue el cántaro a la fuente!...ese es el peligro de escribir mucho a la novia…
jueves, 24 de enero de 2013
Batallas ganadas...
lunes, 21 de enero de 2013
Navegando en el mar de la memoria...
martes, 15 de enero de 2013
Ciclos temporales...
domingo, 13 de enero de 2013
Alegoría del barco fantasma...
Bajel lustroso en otro tiempo, envidia de armadores y capitanes, luchó bajo mil banderas defendiendo la justicia y la libertad.
Sus cañones, hoy enmudecidos, aún infunden respeto con su presencia y el silencio en sus cubiertas sigue siendo un grito de libertad.
Apareció entre la bruma de la mañana y dibujando sobre la mar su blanca estela, mostró sus cañones de babor al pasar junto al viejo faro. El torrero hizo sonar la sirena en señal de saludo, pero nadie contesto. En otra época habrían hecho sonar sus bocinas los barcos anclados en el puerto que hoy permanecieron mudos ante su paso, ya no era aquel gran barco, temido y admirado por todos, solo la sombra triste de una pasado que nunca volverá mientras sigue arrastrando su quilla por esos mares de Dios. Solo el farero saludó su paso, solo aquel marino anclado en tierra, que conocía bien lo dura que es la lucha con el mar y lo desagradecida que es la vida con quien cayó en el olvido.
miércoles, 9 de enero de 2013
Tic...Tac...
martes, 1 de enero de 2013
Doce...Feliz 2013
jueves, 27 de diciembre de 2012
Otro año mas...
jueves, 20 de diciembre de 2012
Días navideños...
lunes, 3 de diciembre de 2012
Olor a Navidad...
jueves, 29 de noviembre de 2012
¿ALGUIEN SE PRESTA PARA CONVERSAR?...
- ¿vas a pescar?
- No, voy a pescar
- ¡A creía que ibas a pescar!
- Pues si voy a pescar?.
martes, 27 de noviembre de 2012
Cosas del Hardware y el software humanos
lunes, 19 de noviembre de 2012
Quiero...
Quiero que sigamos soñando mañanas y viendo crecer a nuestros hijos.
Quiero recordar nuestros momentos felices y hacerte reír con mis salidas inoportunas.
Quiero seguir pensando que somos jóvenes y hacer locuras cada día.
Quiero seguir escuchando, como pasa el tiempo sin que el tiempo nos hiera.
Quiero seguir queriéndote como tú me quieres.
Nada cambiaria en mi vida si tuviera que volver a vivirla,
Ni las noches en vela vigilando el regreso de nuestros hijos.
Ni los llantos de las despedidas, cuando alguno se va.
Ni los dolores sufridos por un mal asumido.
Que la vida, hay que vivirla, para sentir que se vive.
Que el amor hay que amar, tanto como se es amado.
Que en el trabajo hay que luchar, desgarrando el mal trago.
No hay vida sin amor, sin sufrimiento, sin desazón, sin alegrías mezcladas con sinsabores, que la ternura adereza al irnos haciendo mayores.
Quiero seguir vivo, viviendo los retos y sueños diarios
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