martes, 26 de febrero de 2013

Hasta siempre...

Hoy tocaba poner un correo electrónico a mis compañeros de fatigas comunicándoles mi ausencia a partir del día 1, previamente había pedido el visto bueno de mi superior y con él me dispuse a redactar unas líneas que pretendí fueran escuetas y simples, pero un nudo en mi garganta y una nube en mi cabeza impedían que expresase todo aquello que me hubiera gustado decir en pocas líneas.

Son tantos los años compartidos, de trabajo, viajes, reuniones, cursos, que siempre tiene uno la sensación de que se quedara en el tintero (esta vez entre las techas del ordenador) lo mas importante, como así ha sido. El agradecimiento por su comprensión en mis fallos, el orgullo de haber compartido con todos ellos un trabajo y el deseo de que todo les salga bien en su labor diaria y un día puedan llegar a la meta que hoy llego yo.

He echado la vista atrás de estos últimos 32 años, en ellos he pasado momentos buenos y malos, alegres y tristes, ilusionados y decepcionados, pero retazos de una vida en la que siempre pretendí cumplir con una obligación por la que a final de mes se me pagaba, pero que yo entendía no era este el motor que cada día me empujaba a estar disponible y dispuesto para resolver todo cuanto se me planteara en la labor cotidiana. No se si habré logrado mi objetivo personal de no poner mala cara nunca, de estar al pie del cañón cada vez que se me necesitara y haber servido de algo en el trabajo común que todos hemos realizado durante todo este tiempo, solo no hubiera podido llegar al final.

Me voy con el sentimiento de haber sido útil, de no haber herido a nadie y haber logrado olvidar momentos duros en los que quizá me equivoque y quizá se equivocaron conmigo.

Un alubión de correos llenó mi buzón a los pocos minutos de haber enviado el mío. El nudo en la garganta desapareció para llenar por unos instantes mis ojos de unas lágrimas que tuve que disimular. ¡No habían sido inútiles mis desvelos!, una sonrisa se ha dibujado en mi cara y hoy creo que nada va a hacerla desaparecer. Todo llega en esta vida, incluso aquello que perecía no hace mucho muy lejano. El teléfono, tampoco ha dejado de sonar y entre bromas y veras he sentido el cariño de esos compañeros que hoy me daban la enhorabuena (alguno me pedía que reconsiderara volver al trabajo, jejejeje, ¡Lo siento, pero es mi hora!), ahora os toca seguir a vosotros solos en el camino, alguno me echará de menos, otros me olvidaran con el tiempo que todo lo borra, pero yo os seguiré recordando a cada uno, pues todos habéis formado parte de mi vida en algún momento.

Hasta siempre compañeros…

viernes, 22 de febrero de 2013

La suerte de Rosita...


Dice el corrido de Rosita Álvarez: "La noche que la mataron Rosita estaba de suerte: de tres tiros que le dieron nomás uno era de muerte"…
Algo así deben estar pensando los dirigentes de nuestro país con los recortes y trabas a una Seguridad Social, que antes por lo menos, funcionada y prestaba unos servicios excelentes en los que todo ciudadano tenía cabida y era atendido  precisamente en momentos difíciles y agobiantes como los que suelen presentar los temas de salud.
Hoy las urgencias están saturadas, (dos horas de espera para una urgencia, con un poco de suerte) las  listas de espera para operaciones (6 meses para vascular y 9 para traumatología) nos trasladan la imagen de una nación tercermundista donde ya la propia sala de urgencias esta en lamentable estado con molduras sujetas con espadrapo, cajas amontonadas donde no debían estar, asientos remendados con alambre, suciedad… (¡Si suciedad!, en un hospital como el Clínico de Salamanca), falta de material (hasta las gasas se escatiman) y un largo etcétera que logra producir mayor angustia a quien a estos centros acude buscando la tranquilidad de saberse en buenas manos (que siguen luchando con gran profesionalidad, pese a los recortes).
Igualmente deben pensar que tenemos suerte… (Igual que Rosita Álvarez), los señores Conejales y Alcalde de Salamanca con respecto a las personas que tenemos limitación de movimiento y necesitamos el vehículo como si de una gran silla de ruedas se tratara. Desde el día uno de Enero, se nos cobra en aparcamiento de la hora (zona azul) pese a tener una tarjeta de la Comunidad económica, firmada y sellada por el propio ayuntamiento, reconociendo y autorizando dicho aparcamiento como "minusválido". ¡Esta bien!, pagamos, (personalmente esto no me importa pues no supone un gran quebranto económico) pero lo lamentable es que se paga por presiones de la empresa concesionaria de la regulación y vigilancia de la hora que en su afán crematístico ha llegado a estos extremos, auspiciada por el Ayuntamiento, que supongo también sacará presuntamente,tajada del asunto y luego hacen la vista gorda (dicen que no es de su competencia) cuando ven vehículos no autorizados ocupando plazas reservadas de minusvalidos. ¡Bien!, ¡Estupendo!, yo ya llevo avisada a la grúa municipal tres veces esta semana ante el uso indebido de desaprensivos insolidários que sin autorización ocupan estas plazas, o lo que es peor por gentes que han fotocopiado una autorización que nadie se molesta en verificar (de mis avisos a la grúa, surgió uno de estos farsantes aprovechado, que tenia una fotocopia de un familiar de una autorización que además estaba caducada). ¡Magnifico!...
Mas lamentable es que haya quien piensa que las personas que necesitamos estas plazas “tenemos un privilegio” (como se me ha llegado a decir entre insultos y amenazas), ¡Se lo cambio por una de sus piernas y le dejo la plaza para siempre!...No sabrán nunca, lo que a mi en particular me cuesta caminar 200 metros y el dolor que hay que soportar los días de lluvia…(pero les importa un comino)…Y luego se les llenara  a todos la boca, hablando de las campañas de movilidad y otras zarandajas que nunca son verdad, salvo que el concejal de turno tenga un “amiguete” que se dedica a rebajar bordillos o cosas similares…¡Tenemos una suerte!...Igual que “Rosita Álvarez”…

miércoles, 20 de febrero de 2013

Cuestión de hemisferios...


Ayer leía un artículo sobre la “inteligencia emocional”, ese tipo de actuación que lleva a conectar con los demás y a pacificar situaciones conflictivas, a sentir empatía o antipatía y a saber ponerse en el lugar de otro cuando peor se encuentra o más difícil es.
Según el artículo, nuestro cerebro esta divido en dos hemisferios bien definidos, (parte izquierda, que es la racional metódica estricta y la derecha donde gobiernan las emociones y sentimientos). En nuestra actividad diaria ambos hemisferios están en perfecta sincronía en cada una de las decisiones y actitudes que uno toma, pero en mi caso, desde hace unos días, noto que hay conflicto entre ambos. Por un lado, lo racional, metódico, regulado y exacto, choca con sentimientos unas veces de alegría y otras de contrariedad o tristeza, que no acaban de salir a flote liberándome de esta guerra interna.
Son muchos los años luchando por hacer bien las cosas, por conseguir terminar el día satisfecho de una labor (a veces callada y otras no tanto, a veces reconocida y otras… ¡Da lo mismo!)...que ha venido ocupándome durante los últimos años.
Se acercan cambios,como ya decía hace unos días, que siempre crean inquietud como cualquier cambio en nuestra vida. Lo rutinario, repetido, común y habitual, que daba seguridad y confianza, se rompe creando unas nuevas expectativas que se desean y a la vez  hacen dar,diente con diente en una interminable devaneo entre el hemisferio izquierdo y el derecho, entre deseos y razón.
Ya he pasado en otras ocasiones por situaciones similares de las que no recordaba hasta ahora, esta lucha interna que el tiempo termina por hacer desaparecer desvaneciéndose en la brumas de la memoria.
Sin poder (y lo que es peor, sin saber como) desahogar inquietudes, termino por descubrirme en algunos momentos abstraído, distante, confuso, moviendo la cabeza de un lado a otro como tratando de echar fuera esas inquietudes que no tienen sentido, pues todo esta ya programado, medido y ajustado de tal manera que uno muy poco puede variar.
No se trata de aplicar la teoría de la fatalidad y el destino inmutable, ¡No existe ninguno de los dos!... (al menos yo me niego a creer que existan), si así llegara a pensar, habría terminado por creer que mi cojera era cosa del destino o fatalidad en las estadísticas (¡Me tocó la china! y ya está...), de igual manera, podría haberme tocado la lotería o haber nacido en África y ser uno de tantos que cruzan el estrecho jugándose la vida en busca de un mundo mejor.
Tampoco se trata de ser conformista y esperar pacientemente a que te caiga en la cabeza aquella escalera cuando pasas por debajo de ella. ¡El destino!... Diría algún atontao y yo añadiría…¡Que destino ni porras, no haber pasado por debajo leñe!
En fin, por lo que veo es una cuestión de “hemisferios derechos” y “hemisferios izquierdos”. ¿Derechas e izquierdas?...¿A que me suena a mi esto?...

viernes, 15 de febrero de 2013

¡Salud! y que dure...


Luz de estrellas en el firmamento, que presagian la helada de la noche. Parpadeantes soles lejanos que nos  muestran lo insignificantes que somos en este universo en el que el misterio de la vida sigue sin estar resuelto mientras nos empeñamos en seguir mirándonos el ombligo como centro de la creación.
Hoy me he sentido muy pequeño, he visto la fragilidad humana, el dolor y la impotencia que se respira cuando la enfermedad hace mella y el saber humano es incapaz de terminar con los males que nos aquejan.
Una conversación, el recuerdo de un amigo que se debate entre la vida y la muerte luchando contra esa enfermedad que cuesta nombrar por el temor que todos sentimos ante ella. Cáncer: Enfermedad provocada por un grupo de células que proliferan sin control y se multiplican de manera autónoma invadiendo el cuerpo.
Muchos son los años que llevan luchando los científicos e investigadores de todo el mundo, contra este mal, ganando alguna que otra batalla pero sin conseguir terminar con esa guerra emprendida contra el mal que queja a la humanidad.
Hoy, los recortes en los presupuestos y personal hacen que la ciencia se ralentice, que cada vez menos personas puedan luchar en estas batallas y el mal gane terreno que había perdido en años anteriores.
¿Es todo cuestión de dinero?, pues al parecer si…la humanidad es tan corta en su manera de pensar y actuar, que el vil metal todo lo puede (poderoso caballero…).
¡Que cortitos somos los seres humanos!, olvidamos lo esencial y damos prioridad a cosas materiales aunque en nuestras bocas siempre este la “salud” en las conversaciones, parece que al final no se le termina de dar la importancia real que tiene. Se cierran centros y hospitales, se recorta en medicamentos y ayudas, se hace negocio particular de la enfermedad en consultas privadas y se termina por pensar que la enfermedad es cosa de otros, que a uno no va a ocurrirle nunca nada y que los familiares que nos rodean son inmunes eternamente.
Pues bien, esto es lo mismo que deben pensar esas mentes brillantes que nos gobiernan y que cada día nos sorprenden con algo nuevo (debe ser que el ministro de turno que no invente algo corre el riesgo de que lo echen).
En fin, “salud compañeros”, pues como nos toque la “china” lo tendremos claro, la masificación de los hospitales, mal gestionados (supongo que aún privatizándolos seria peor pues primaria el negocio sobre la salud), los medicamentos cada día subiendo de precio y si me apuráis bajando en calidad (tengo mis dudas sobre los genéricos aunque los médicos digan lo contrario), la huida de los verdaderos profesionales, médicos, investigadores, científicos a otros países nos va a terminar convirtiendo en un país tercermundista. Lo dicho ¡Salud! Y que nos dure mucho….

lunes, 11 de febrero de 2013

Un día especial

Aquella vela que se encendió un 2 de Enero de 1981, esta a punto de consumirse, en su lugar, quedara una pequeña lamparilla como aquellas que se colocaban en un recipiente de aceite, frente a alguna imagen venerada.

Esa vela ha durado 32 años de vida laboral en la que por mi existencia han pasado innumerables compañeros, colaboradores, abogados,procuradores, peritos que ha llenado mi agenda personal y mi vida. (La agenda indica que tengo registradas 1.730 personas y no son ni la mitad de las que pueden haber pasado por mi vida en esos 32 años).

Momentos buenos y malos, exitos y fracasos alegrías y tristezas, viajes, reuniones, cursos de formación, convenciones y un trabajo constante en el que puedo decir sin lugar a dudas he sido afortunado, sobretodo en estos momentos tan difíciles en los que un trabajo estable y continuo es un privilegio del que he podido disfrutar durante todo ese tiempo...

Atrás quedan muchas horas dedicadas a resolver problemas ajenos, quizá dejando en segundo plano los personales y olvidando que necesitaba cuidarme más en el plano físico de lo que he hecho hasta el presente.

Durante todos esos años, solo tuve una baja de dos meses que corté voluntariamente pues la actividad diaria era capaz de hacerme olvidar malos augurios que por fortuna nunca se llegaron a cumplir. Hoy, a apenas unos días de mi jubilación parcial el recuerdo de todos cuantos por mi vida han pasado, llena de nostalgia y agradecimiento hacia aquellos que arrimaron su hombro para que yo pudiera hacer mi trabajo y compartieron logros que de otra manera quizás nunca hubiera conseguido.

Una nueva puerta se abre cuando otra esta a punto de cerrarse. Quizá ahora pueda dedicar horas al ejercicio que tanta falta me hace, a los míos, a sus preocupaciones y necesidades, a la lectura de aquellos libros que dormidos en los estantes esperan su momento.

No romperé mi actividad laboral totalmente, seguiré en contacto con mis compañeros de viaje compartiendo sus inquietudes aunque solo sea a “trompicones”. Alguno me echara de menos (hay quien se niega a que mi momento llegue y no quieren perderme de vista, lo que no deja de ser un halago), otros se alegraran maliciosamente (los menos) o con la misma alegría que yo siento en estos momentos (los mas). A todos ellos gracias por haberme dejado compartir vuestro trabajo, al menos aquella lamparilla de la que hablaba en un principio, seguirá encendida, quizá no de mucha luz, pero espero que siga luciendo aún durante mucho tiempo, mientras las fuerzas no me falten y alguien necesite ese pequeño destello.

Jubilación viene de Júbilo, de alegría, de regocijo y satisfacción. Hoy que cumplo 61 años, el regalo que me hace la vida es doble, poder seguir celebrando años y terminar (no del todo) una carrera que hace 32 años comenzó en una vieja oficina de la Calle Meléndez, tras una vetusta mesa de madera, una Olvetti y unos arcaicos archivos. Hoy inicio otra etapa de mi vida. Gracias a todos por haber compartido conmigo este dia especial.

martes, 5 de febrero de 2013

Inquietud...


Hoy he recibido varias llamadas telefónicas de amigos lectores de este humilde blog. ¡Tranquilos!, no me pasa nada que no sea nostalgia de años pasados y quizá algo de inquietud ante el futuro inmediato. La incertidumbre que todos sufrimos con los continuos e imprevisibles cambios también acaba haciéndome mella pese a la coraza que uno trata de ponerse todas las mañanas.
Para empezar he decidido no encender la TV y ver las primeras noticias mientras me arreglo, ni encender la radio del coche mientras voy al trabajo, ya que últimamente también viene cargada de desagradables noticias. En su lugar escucho un CD de IL Divo, que un día me regaló una compañera de trabajo y el ánimo se relaja con las melodías. (Debe ser verdad aquello de que la música amansa las fieras y no hay mayor fiera que la propia inquietud sin sentido).
Mientras conduzco y sin perder la atención debida al tráfico de la mañana, repaso mentalmente las cosas pendientes del día, otro mas a sumar en la larga caminata laboral, el ánimo se eleva al pensar que uno sigue siendo útil y que hay mucho por hacer aún, pero también comienzo a sentir que cada día esta mas cerca el momento de ir parando, de iniciar la frenada, que no deseo brusca ni tajante, pero si necesaria pues siento que los años no han pasado en balde, que las fuerzas, la concentración, la lucidez instantánea que he venido usando hasta el presente, comienza a pedir un momento de reposo. Por muy buena voluntad que ponga, hay ya momentos en los que si antes disfrutaba con ese ajetreo y hacer laborioso hoy siento la pesadez de movimientos y mi cabeza tarda en procesar la información algo mas de lo que es deseado.(Debe estar llenándose mi disco duro).
Tengo fuerzas para seguir, animo para hacerlo y disposición para cumplir con mis obligaciones, pero siento que el entorno se vuelve hostil día a día. No es ya la labor encomendada, los procedimientos nuevos que suponen un reto superable y la sal de la vida. No sabría decir a ciencia cierta que es, pero intuyo que voy entrando en eso que eufemísticamente llaman la tercera edad, donde uno mira de reojo las esquelas de los periódicos y las edades de aquellos que ya desaparecen, sintiendo un extraño alivio cuando estas superan en unas decenas de años la edad que uno tiene.
No tiene por que volver a cumplirse la mala suerte de mi padre y de mi suegro, ambos fallecidos con 64 años, una año antes de su jubilación. No tiene por que repetirse la historia, pero inconscientemente algo me inquieta… ¿Los años que pasan?.... curiosamente uno desea que hechos previstos lleguen sin tener en cuenta que cuando uno desea que pase el tiempo para que estos se produzcan, en el fondo lo que esta haciendo es desear que se agote el tiempo que queda…y es precisamente esa contradicción, la que quizá me mantenga inquieto.
¡Nada importante!, supongo que a todo el mundo le pasa al llegar a determinada edad. En fin, que el tiempo siga pasando es lo importante y que uno pueda seguir contando aunque sea estas inquietudes.

jueves, 31 de enero de 2013

La muela...


Cuando tenemos que hacer alguna cola, uno recuerda inconscientemente la sala de espera del dentista donde llegues a la hora que llegues nunca te atienden a la hora señalada, hay un “síndrome” denominado de la Sala de espera del dentista que podría explicar muchas cosas, el dentista sabe cuando  comienza su labor y con que paciente, y a partir de ahí todo acaba descontrolándose, puede que con el primero tarde menos de lo previsto, y que con el segundo se alargue la tarea, ocurriendo lo mismo con el tercero y el cuarto y a partir de ahí nadie sabe lo que va a tener que esperar hasta que se oiga la fatídica voz de la enfermera llamándole a uno como si de entrar en el infierno se tratara.

Todos hemos pasado alguna vez por el dentista, (en concreto yo, hace tan solo unas horas), todos hemos sentido un pánico inexplicable en la sala de espera y nos han entrado ganas de salir corriendo y si no lo hacemos es por que el dolor de la muela pudo más que el miedo a lo desconocido.

El respeto (miedo) a ese señor que “come con los dientes de los demás”,  y encima, cuando trabaja, “deja a todo el mundo con la boca abierta”, es ya algo consustancial a su profesión y por muchos videojuegos que te pongan en la sala de espera, televisores, revistas de todo tipo, uno no logra dominarse del todo, imagina mil “perrerías” que luego a la hora de la verdad no llegan a producirse, el ruido del torno nos produce el mismo efecto que una apisonadora pasándonos por la cabeza e imaginamos una tortura sin fin que no es real…La enfermera, que en otras ocasiones podría llamarte la atención , ni la ves, que nadie te pregunte como era, pues no la vas ni a recordar aunque fuera la mismísima Claudia Shiffer…Te duermen la boca y acabas no sintiendo nada, tanto que cuando sales lo haces con cara de tonto y hablas como si estuvieras comiendo sopas, tratas de parecer normal y no solo no lo consigues si no que por mucho que trates de disimularlo se te nota a la legua que tienes dormida media cara, la mandíbula no te responde y si tratas de comer algo, corres el riesgo de morder todo menos lo que debes, y es entonces cuando piensas…
¿Y después de aguantar una cola interminable, un pánico de muerte, una enfermera de la que ni te acuerdas como es, un no sentirte ni a ti mismo, es lógico pagar 200 euros?, ¿Ahora que no te duele la muela?, te duele el bolsillo ¿no?...

martes, 29 de enero de 2013

La musa...


El poeta quedó callado, su silencio producía un doloroso efecto entre el auditorio que con la mirada buscaba una explicación, una causa para que los versos hubieran cesado, y el autor enmudecido, pasó tiempo antes que el poeta volviera a articular palabra, un tiempo eterno, lleno de ansiedad de los oyentes y tensión del poeta…Sus primeras palabras fueron…¡Mi musa se ha ido!...acompañó a la fase un gesto de dolor mas elocuente que sus palabras y acto  seguido se desplomó ante el murmullo general de la sala.

No recordaba nada, ni su silencio, si sus gestos ni que había ocurrido, cuando en el hospital abriendo los ojos, una luz cegadora se los hizo cerrar de nuevo por unos instantes abriéndolos luego con dolor y desconfianza…ante él, una bata blanca a su derecha y otra verde a su izquierda, no reconocía rostros, solo bultos, colores y le dolía la cabeza.

Trató de preguntar que había ocurrido y de su garganta solo salió un leve gemido que se perdió entre el repiqueteo de voces que le rodeaban, pudo oír un…¡Se nos va!...¡Preparar la Adrenalina!...¡Marca 350 y fuera!... un dolor agudo y profundo recorrió su cuerpo y se sentía saltar sobre aquella camilla como empujado por un vendaval…¡Repite marca 380 y fuera!...y una nueva sacudida le hizo sentir que la luz se hacía mas cegadora y el ruido mas ensordecedor…pasaron unos minutos que parecían siglos, la voz de su derecha repetía con cansino ritmo, 30…40…50…60… una extraña sensación de paz le invadió y sintió entonces aquel cansancio y el magullamiento general de su cuerpo, trató de nuevo en decir algo y esta vez ni siquiera un gemido salió de su boca, abrió aún mas sus ojos, aguzó sus oídos y ya no veía nada ni oía nada, un silencio sepulcral le rodeaba y no entendía como con tanto movimiento a su alrededor nada hacia ruido, sin embargo, sentía movimiento un extraño movimiento liviano en su cuerpo, como si flotara sin peso en una nube de algodón, volvió a ver y se vio a si mismo tumbado en aquella camilla, vio las caras sobrias, tristes, pensativas de los que le rodeaban y pensó…¡He muerto!.

Una ráfaga de aire meció sus cabellos y acarició su cara, instintivamente buscó su procedencia y vio un gran agujero en el aire, rodeado de nubes que giraban en su luminoso interior, alargó la mano y trató de tocarlo, pero sintió un fuerte dolor en todo su cuerpo, una peso enorme sustituyó su anterior sensación de ligereza y sus brazos cayeron pesadamente uno a cada lado de la camilla… gritos, carreras, sintió algo sobre su boca y nariz y una corriente de aire entro en sus pulmones, tosió una y otra vez y por fin pudo gritar…¡VIVO!, ¡No necesito musas, la vida es mi musa!. Y pensó… mañana dedicaré un poema a la vida…

lunes, 28 de enero de 2013

Dos relatos breves...


"HERE COMES THE SUN" (*1)
Afanosamente buscaba entre las estanterías, aquel disco de los Beatles, con la melodía “Here Comes the Sun”, que tantas veces había oído junto a él… ¡su canción favorita!...que mejor regalo de cumpleaños…una y otra vez fue moviendo los vinilos leyendo cada uno de sus títulos y a punto estuvo de renunciar en la búsqueda, cuando oyó una voz a sus espaldas que preguntaba a la encargada de la tienda, por el mismo disco y la misma melodía… se volvió y fue entonces cuando vio a aquella chica rubia por primera vez…La encargada contestó que lo tenían agotado y salió de la tienda…
No fue la primera ni la única vez que la volvió a ver, en su segundo encuentro en otra tienda de música , pensó, ¡Es casualidad!... la tercera…¡No puede ser verdad!...en la cuarta ocasión ya entablaron conversación sobre el disco que buscaban y acabaron tomando café, en la cafetería mas cercana, donde descubrieron que no solo tenían en común la búsqueda de aquel disco, si no que además era para la misma persona… fue entonces cuando se olvidaron de los Beatles, de la canción y del novio que compartían…

*1.- Esta es una de mis preferidas melodias de los Beatles y escuchandola escribí este pequeño relato.



EL CARTERO
Todos los días, con precisión relojera, tomaba su bolígrafo y papel, lo sobres y sellos y comenzaba el ritual de escribir a su novia, la carta diaria, en la que contaba sus vivencias, preocupaciones, disgustos y alegrías del día…y todos los días recibía carta de su amada contestando sus escritos casi con iguales términos, con iguales preocupaciones por la distancia…
Pasó el tiempo y mientras el mantenía su costumbre diaria, las cartas de ella fueron distanciándose hasta que un día recibió una carta que decía…”Querido Alberto: Desde hoy, no volverás a recibir noticias mías, mañana me caso con el cartero”… ¡Tanto fue el cántaro a la fuente!...ese es el peligro de escribir mucho a la novia…

jueves, 24 de enero de 2013

Batallas ganadas...


Caminaba sin prestar mucha atención al entorno, las imágenes de árboles y cercados, ganado en libertad y el canto de las aves pasaban casi desapercibidos ante los pensamientos que hervían en mi cabeza. Aquella tarde soleada, la belleza del campo no era capaz de sustraerme a la obsesiva idea que una y otra vez, machaconamente se repetía en mi interior turbando la tranquilidad de espíritu que suele acompañarme.
Las noticias del último informe medico de hace ya mas de nueve años, no eran muy esperanzadoras. Sobre mi, habían caído como una sentencia a dura condena y mi animo había quedado tocado. El tiempo, me iría deteriorando de tal manera que pronto no podría caminar, necesitaría ayuda para las cosas más elementales y terminaría siendo una carga que no estaba dispuesto a consentir.
Quizá mi manera de encarar las cosas, el entrenamiento que durante años padecí forzosamente, caminando con dificultad, las largas horas de sesiones de rehabilitación cuando era apenas un niño y que terminaron por no servir de nada, las cinco veces que pase por el quirófano, los largos días de verano, sujeto a escayolas y muletas tras las operaciones, en los que con envidia, veía a mis hermanos bañarse en aquella espléndida piscina a la que yo no me podía acercar, fueron los puntales que me ayudaron durante años a terminar llevando la contraria a los médicos, como ya dije en alguna ocasión.
Hoy cuando ya han pasado más de 10 años de aquella sentencia, sigo empeñado en contradecirles. Mal o bien, puedo seguir caminando y posiblemente siga haciéndolo durante muchos años.
Por eso, no entendí ni puedo entender a quien ante malas noticias no lucha, no se revela a un destino que no tiene por que cumplirse. El destino, se lo marca uno mismo como uno se marca el camino que se ha de andar.
En mis años de peregrinaje por centros de rehabilitación, haciendo ejercicios imposibles a los que mi musculatura no respondió nunca, pude ver a muchos esforzados, animosos, con la sonrisa flor de piel encarándose con sus males y venciéndolos, al final terminé aquel paseo diciéndome para mis adentros: tu tienes que ser como ellos, a la vida se le puede ganar la partida y de momento, ya le he sacado una gran ventaja en años a aquel pronostico que por fortuna no ha llegado a cumplirse. El tiempo pasa inexorable, la agilidad y las fuerzas se pueden ir perdiendo, pero mientras haya una brizna de aliento, un pensamiento de…¡Puedo! La batalla no estará nunca perdida.

lunes, 21 de enero de 2013

Navegando en el mar de la memoria...


Vagos recuerdos de un tiempo lejano, dormidos en recodos de la memoria que cada día, mas perezosa, lanza flaxes que uno recoge y trata de desentrañar volviendo a hacerme revivir momentos que habían quedado ya en el olvido.
Instintivamente tomo papel y lápiz, (si puedo y lo tengo a mano), anoto aquel vago recuerdo y lo guardo como un tesoro que el tiempo dejó en las orillas de mi memoria. Luego, las olas de la evocación, terminan por descubrir vivencias que ya creía perdidas.
Una frase, una foto, el comentario de un amigo o el simple olor de hierba recién segada, un puchero en el hogar, el color y la luz del amanecer, una vieja canción, sirven de lanzador para evocar aquellas horas pasadas que ya no volverán.
Recuerdos dulces y recuerdos duros, entremezclados en un maremagnum de la memoria en la que los altibajos de sus olas nos traen momentos álgidos e instantes de bajón, en un ir y venir de ideas y sentimientos, de vivencias y remembranzas de tiempos que fueron y ya no serán.
Un mar sin aguas turquesa ni vientos desatados, mar de la memoria en el que se pierden y recuperan momentos que el tiempo dejó a la deriva…El mar de la vida…El mar de nuestra existencia.

martes, 15 de enero de 2013

Ciclos temporales...


No se aún a que se debe, y tampoco me he molestado mucho en analizar causas y circunstancias, pero echando la vista atrás observo una curiosa coincidencia en cambios que resultaron importantes en mi vida laboral. Cada 5 o 7 años, algo nuevo altera la monotonía y se produce algo distinto en mi existencia que termina por modificarme el ritmo de vida o los quehaceres diarios. Esta cadencia extraña viene repitiéndose desde el año 1981. Cambios de empresa, fusiones, cambios de cometido y responsabilidades, cambios de situación e incluso de ubicación, cambios de compañeros, cambios en procedimientos que provocaron y provocan en mí una nueva adaptación a cada una de las circunstancias que los rodean. Hasta hoy, siempre he sido capaz de adaptarme y asumir que nada es para siempre, que todo tiene un fin y un final, que tarde o temprano llega. Aferrarse a la idea de que todo puede ser para siempre o durar eternamente es vana ilusión que todo ser humano guarda en su interior.
En estos días me encuentro inquieto, la edad me acerca a un nuevo cambio y la cadencia a que a aludía antes ya se ha cumplido desde mi ultima mudanza. El destino siempre es imprevisible e incierto, la única cosa cierta en esta vida es, que la misma tiene un final que yo espero aun sea muy lejano, cualquier cambio es bienvenido y con el los retos que traiga, desafíos que uno espera seguir superando como hice con los anteriores, siempre rogando que las fuerzas no me abandonen.
Seguir enfrentándome a la vida, nunca me dio miedo, el miedo solo surgió en un momento puntual en el que creí haber llegado al final antes de tiempo y por un bache de salud que aunque ahí sigue como espada de Damocles, pude asumir como un reto mas de los muchos que se me han presentado en esta vida. Un nuevo ciclo puede estar apunto de comenzar, seguiré contando años y espero que los años me respeten en mis ansias de seguir adelante y quizá una vez transcurrido un nuevo ciclo os pueda seguir contando mis inquietudes y afanes.

domingo, 13 de enero de 2013

Alegoría del barco fantasma...

Navegaba sin rumbo fijo, a merced de los vientos, juguete de las olas. Su arboladura rota en mil batallas y tormentas, apenas podía sostenerse sobre aquellos dañados mástiles, pero ahí estaba. Aparecía en los lugares más insospechados como aviso a navegantes de lo dura que es la vida en el mar y lo pasajero que es todo en esta vida.
Bajel lustroso en otro tiempo, envidia de armadores y capitanes, luchó bajo mil banderas defendiendo la justicia y la libertad.
Sus cañones, hoy enmudecidos, aún infunden respeto con su presencia y el silencio en sus cubiertas sigue siendo un grito de libertad.
Apareció entre la bruma de la mañana y dibujando sobre la mar su blanca estela, mostró sus cañones de babor al pasar junto al viejo faro. El torrero hizo sonar la sirena en señal de saludo, pero nadie contesto. En otra época habrían hecho sonar sus bocinas los barcos anclados en el puerto que hoy permanecieron mudos ante su paso, ya no era aquel gran barco, temido y admirado por todos, solo la sombra triste de una pasado que nunca volverá mientras sigue arrastrando su quilla por esos mares de Dios. Solo el farero saludó su paso, solo aquel marino anclado en tierra, que conocía bien lo dura que es la lucha con el mar y lo desagradecida que es la vida con quien cayó en el olvido.

miércoles, 9 de enero de 2013

Tic...Tac...


Eran otros tiempos, otras formas de vida en las que no existían las prisas para casi nada, en las que las manecillas del reloj marcaban las horas con lentitud, sin agobios, haciendo que la vida pareciera mas larga, pausada, tranquila.
Quizá, mis pocos años eran la causa, así como la falta de responsabilidades y obligaciones de aquel entonces que ahora parecen un juego, ralentizaban los días.
Los veranos se hacían largos y el curso escolar se alargaba interminablemente, las navidades de cada año duraban más que las  actuales y entre una y otra, el año se dejaba sentir mas largo que los actuales.
Cuanta razón tenían mis mayores, cuanto mas años tienes mas corre el tiempo…Parece que fue ayer cuando en el año 81 comencé a trabajar en aquella vieja oficina de seguros, una sucursal vetusta en la que aún existían archivos en papel, la informática ni se había inventado, no había fax ni fotocopiadora y todo se anotaba a mano, los archivos, (armarios de metal), contenían cientos de carpetas ordenadas por números de póliza y había que alimentarlas a diario en una labor interminable y tediosa en la que terminabas por cortarte con algún folio o lleno de polvo de los viejos estantes de madera.
Una única línea de teléfono y cuatro terminales, servia para entablar una competición a la hora de descolgar las llamadas, aunque siempre, había alguien que se hacia el remolón, igual que cuando se tenía que montar a mano las pólizas en sobres de papel y preparar cientos de cartas ensobrándolas y pegándoles los sellos de correos para luego llevarlas hasta la oficina postal mas cercana. ¡Cuantas veces me toco acarrear con los paquetes!...
No me equivoco, si digo que en este oficio he llegado a hacer de todo (en ocasiones añado irónicamente: menos barrer y fregar la oficina y lo digo en voz baja por si acaso un día me ponen en las manos la fregona).
Hoy, todo aquello parece muy, muy lejano…comenzar un trabajo después de haber pasado años en la universidad, fue toda una aventura, como supongo lo será en la actualidad para mis hijos. Todo cambia de perspectiva, lo aprendido teóricamente en los libros, apenas tiene que ver con la realidad laboral, a lo sumo, aquellos sirvieron de entrenamiento para saber donde y cuando consultar, ya nada se aprende de memoria en el trabajo, como mucho se adquieren habilidades nuevas junto con la mecánica y procesos nuevos que terminan por convertirse con los años en actos reflejos y rutinarios a los que se añade la intuición y la experiencia que día a día se va adquiriendo tras tropezar no pocas veces.
Mi tiempo de luchar contra objetivos, siempre a la carrera de reunión en reunión, negociando y siempre aprendiendo, va llegando a su fin. Los años no perdonan y cuando uno mira atrás siente la satisfacción íntima de haber cumplido con el deber que en cada momento te imponen las circunstancias. Haber servido de algo y haber colaborado codo con codo con multitud de compañeros, hace que me sienta bien. No hay frustración ni desencanto, no hay tristeza ni rencores, pues si hubo momentos malos o difíciles, logre borrarlos de mi memoria para solo recordar que estuve ahí donde y cuando se me necesitó y que logre salir adelante a pesar de todas mis limitaciones… ¡Dios como ha pasado el tiempo!...De vez en cuando, hay que echar la mirada atrás, (hoy ha sido un día de esos) y no olvidar a los que me acompañaron en mi camino. Algunos ya no están, otros fueron arrancados prematuramente de esta vida, muchos se perdieron en la vorágine diaria y de ellos nunca jamás volví a saber, y mientras… el tic tac del reloj corre desbocado acelerando a cada instante su carrera…


martes, 1 de enero de 2013

Doce...Feliz 2013


Sonaron las doce campanadas…Doce toques de atención…Doce deseos a cumplir…Doce promesas hechas…Doce recuerdos de los que nos dejaron…Doce ilusiones nuevas…
Doce sonaron en aquel reloj, con su cadencia precisa rompiendo el silencio mientras una a una tomé las tradicionales uvas de la suerte, junto a los míos…a esa familia por la que vivo y por la que cada día uno logra superar todos los obstáculos que la vida te pone en el camino.
Un nuevo año ha comenzado  y una vez mas uno echa la vista atrás recorriendo mentalmente el camino andado hasta aquí. No ha sido fácil en muchas ocasiones, pero tampoco me quejo. El esfuerzo diario termina por recompensar  la mayoría de las veces esos pequeños sinsabores que acaban por ser la sal de la vida y el reto cotidiano que te mantiene despierto, activo y vivo.
El futuro esta aún por escribir, ese futuro lleno de promesas y proyectos a los que hoy se dio salida con esas doce campanadas. Bienvenido 2013…Con mis mejores deseos para todos…¡Vamos a por otro año mas!...


jueves, 27 de diciembre de 2012

Otro año mas...


Un nuevo año esta por terminar y otro por nacer. Día a día han ido cayendo los 365 que nos han dejado momentos de alegría y momentos de tristeza. Hemos vivido un año lleno de malas noticias financieras, políticas, laborales, judiciales que nos ha ido dejando una sensación de inseguridad y desamparo ante los recortes, los eres, los desahucios y los despidos, acompasados por un subir y bajar de esa prima de riesgo a la que antes nadie prestaba atención y ante la cual parece girar la vida económica.
La salud, ha sido el baluarte para mantener el ánimo, tratando de conservarla y sintiendo que las cosas no van a peor. La familia, la única fuente de alegrías, el trabajo, único medio de poder sortear un oscuro futuro, que las noticias se encargan de alimentar cada día.
Han cambiado las perspectivas, las ilusiones, los proyectos. Todo gira entorno a esos viernes en los que los ministros se reúnen alrededor a su presidente y nos sorprenden con nuevos cambios que no llegamos a entender y mucho menos a encontrar justificación…
Uno termina por dar gracias al sol que sale cada mañana y pedir solamente que siga saliendo como ayer y antes de ayer, sin sobresaltos, sin nuevos miedos al futuro, sin sorpresas desagradables en nuestro devenir cotidiano.
Como siempre, mientras me afeito por la mañana, rumio alguna nota de humor que colgar en mi facebook y busco algo que me ilusione durante el día que comienza, por pequeño e insignificante que parezca. Si por casualidad, logro levantarme sin esos dolores ya compañeros de camino, el día puede ser perfecto y así…día a día sigo mi camino tratando de poner una nota alegre entre los que me rodean, olvidando temores y dolores, provocando la sonrisa antes que el ceño fruncido que otros parecen mantener inexorablemente ante cada encontronazo con la vida.
Un año más… (Hay quien se empeña en decir “un año menos”), prefiero contarlos en positivo, acumulándolos como quien guarda un tesoro, el tesoro de las mil vivencias acumuladas día a día que enriquecen mi existencia…Un año mas, en el que he visto con orgullo, seguir creciendo a los míos y he compartido horas de trabajo, tratando de ser útil a unos compañeros con los que comparto jornadas  y esfuerzos para cumplir objetivos.
Mi objetivo para el 2013…¡Seguir vivo y vivir la poca o mucha vida que me quede!...Seguir presente allá donde se me necesite y hasta donde mis fuerzas me lo permitan, animando a mi hijos y haciendo que sientan que tras ellos, estará su padre cuando lo necesiten, como siempre ha ocurrido.
FELIZ, PROSPERO, MENOS CRITICO Y RECORTADO… 2013 A TODOS….

jueves, 20 de diciembre de 2012

Días navideños...


Llegan los días de la Navidad, precedidos por el recuerdo de aquellos que nos faltan y cuyo aniversario se ha cumplido hace unos días.
Las calles se llenan de luz (tenue por los recortes y el ahorro necesario), las tiendas parecen haber disminuido su actividad y este año todo luce más triste, sin la alegría (quizá derrochadora) de otros años.
Una vez más, las felicitaciones invaden mi correo y con ellas llegan noticias de compañeros y amigos que aún me mantienen en su memoria.
Los años van pasando y el peso de los recuerdos se hace sentir. Alguien ha retomado aquella vieja costumbre de depositar a los pies del guardia urbano, regalos. Los belenes, este año parecen ganar la batalla al abeto, quizá tratando de recuperar algo de tiempos en los que la gente sonreía y al cruzarse en las calles se felicitaba las pascuas.
Ha vuelto la tarjeta pidiendo el aguinaldo (había desparecido en tiempos de bonanza y se retoma con la crisis). Solamente se mantiene la ilusión en los mas pequeños ajenos a las preocupaciones de sus mayores… ¡Bendita niñez!...gritan ante el pequeño riachuelo improvisado, donde unas lavanderas de barro, arrodilladas comparten espacio con casas de corcho y un portal en el que a pesar de lo que diga Su Santidad, buey y burra siguen presentes. La risa burlona de aquel Papa Noel, continúa llenando de sueños e ilusión a estos pequeños que aún no conocen de sinsabores ni preocupaciones.
Ellos mantienen vivo el espíritu de la navidad, aquel espíritu que “Evanissa Scruch” recuperaba en el famoso cuento de navidad después de recibir la visita de los fantasmas de las navidades pasadas (Mi cuento preferido de navidad, que año tras año sigo rememorando en un viejo video que guardo con esmero).
Aún no saben de fusiones bancarias, rescates, activos tóxicos, desahucios, paro, jubilaciones en peligro ni promesas incumplidas… ¡Bendita niñez! Que aún cree en los Reyes Magos y llenan de alegría nuestras horas bajas, borrando por unos instantes las preocupaciones diarias.
Conservan la Navidad que algunos han perdido y son el germen de un futuro que aunque incierto y oscuro en estos instantes, algún día vera la luz y recuperará la alegría…

lunes, 3 de diciembre de 2012

Olor a Navidad...


La primera obligación del ser humado, es SER FELIZ, la segunda HACER FELICES A LOS QUE LE RODEAN, y en este empeño uno trata de dar lo mejor de si mismo, a veces olvidando que uno no puede conseguir todo lo que desea, para si mismo y para los demás, no obstante en este empeño se consigue hacer una vida mas llevadera, dejando de lado preocupaciones incertidumbres, decepciones y en ocasiones malos humores provocados por esos mismos que te rodean, en el trabajo, en la calle, en el supermercado o incluso en la sala de espera de una consulta.
Hoy se observa un cabreo permanente en la gente que te rodea, es difícil ver una sonrisa, un gesto amable, un trato cordial en personas con las que compartes a veces horas de oficina o simplemente unos minutos de ascensor y es que los tiempos tampoco acompañan, una crisis negada por tiempo, necesidades básicas que ponen en peligro necesidades lúdicas, relajantes del espíritu laborioso y que solían unir a las personas en momentos divertidos, están dejando paso a ceños fruncidos por la preocupación y los agobios de final de mes. Ser feliz en esta situación resulta muy complicado, sobretodo cuando ves que el sueldo que te ingresan a primeros de mes se reduce inmediatamente como por arte de magia (magia negra) a las pocas horas y por culpa del dinero de plástico al que has dado uso el mes anterior.
La alegría de las navidades que otros años se plasmaba en un bullicio callejero entrando y saliendo de las tiendas, cargados de paquetes, este año parece haberse reducido, por el contrario unos grandes carteles invitan a entrar ofreciendo descuentos nunca vistos de 40 y del 50 por ciento y es que este año hacer felices a los demás con un regalo sorpresa, va a estar crudo.
No hay ninguna duda que el dinero no hace la felicidad, pero también es verdad que la ayuda mucho, (muchísimo en algunas ocasiones), por eso, este año, aquello de FELIZ NAVIDAD, va a resultar complicado para algunos.
Hasta las luces festivas parecen haber perdido su brillo, ¡hay que ahorrar! Y todos nos echamos en manos de la lotería, esa lotería que nunca toca pero que dicen lo hace cuando y donde mas se necesita, allá donde la desgracia se cebó durante al año, donde las catástrofes se produjeron o donde el tiempo estropeo cosechas y fabricas, existe la creencia popular de que la lotería caerá con certeza. Pues este año, debería caernos a todos, la crisis, la hipoteca, el crédito personal nos están estropeando la felicidad y son una gran desgracia que debería arreglarse con la lotería de Navidad. No me han pagado los de las Apuestas Mutuas del Estado, ni esto es el nuevo anuncio de la Lotería de este año, no seáis suspicaces, pero algo hay en lo que creer para levantar el animo y recuperar todos la felicidad perdida

jueves, 29 de noviembre de 2012

¿ALGUIEN SE PRESTA PARA CONVERSAR?...


No hace mucho, un amigo me comentaba lo difícil que puede llegar a ser, mantener una conversación con quien no quiere oír, el famoso dialogo entre sordos de...
  • ¿vas a pescar?
  • No, voy a pescar
  • ¡A creía que ibas a pescar!
  • Pues si voy a pescar?.

Puede en algunas ocasiones ser tan real que uno este diciendo una cosa y el contrario contestando lo que tiene en su mente sin prestar oídos al interlocutor.
Frecuentemente y cada vez con mayor insistencia uno encuentra diálogos de sordos continuamente, ya casi nadie practica el difícil arte de escuchar y hacerlo atentamente, es decir sin ideas preconcebidas, con la mente despejada de interferencias y tratando de captar el significado exacto de las palabras que por desgracia son mal interpretadas por un interlocutor que aplica conceptos distintos a los que la palabra expresada tiene y en función de sus prejuicios, experiencias anteriores, ideas equivocadas o una falta profunda de conocimiento del idioma.
Hablar por hablar, puede ser la conclusión a la que uno llega en muchas ocasiones y con la sensación de no haber llegado con la alocución al interlocutor, hoy nadie escucha, solo oyen  y nunca lo que dices si no lo que quieren oír, escuchar supone estar atento a los movimientos de manos del interlocutor, de sus ojos de sus posturas interpretando como son captadas tus palabras, pues bien... en la mayoría de los casos uno deduce que el interlocutor no presta atención, (no solo por que bostece) su mente esta mas en las respuestas que quiere dar que en  captar tu mensaje, (manos que se mueven inquietas) o en otras cosas distintas a lo que esta recibiendo (posturas desmadejadas, laxas, distraídas).
Decididamente, prefiero la comunicación escrita, pues quien te lee, puede hacerlo varias veces, con la intención de entender lo que se le trasmite y este entendimiento además puede variar dependiendo de su estado anímico y circunstancias, pero siempre quedará inalterado el sentido que uno quiere darle a las palabras, incluso a lo que se trata de decir "entre líneas" que a veces es más elocuente que las mismas palabras.
Seguiré escribiendo, pero nunca dejaré de echar de menos las conversaciones cara a cara, con interlocutores inteligentes y atentos aunque los temas fueran intranscendentes.

¿ALGUIEN SE PRESTA PARA CONVERSAR?

martes, 27 de noviembre de 2012

Cosas del Hardware y el software humanos


Me ocurre en muchas ocasiones últimamente, que al recibir una noticia inesperada, como en los viejos ordenadores de poca memoria "ram", tardo en procesarla y llegar a conclusiones sobre ella.
No es que me preocupe, pero uno comienza ya a notar que aquella chispa que saltaba al instante y realizaba mil elucubraciones sobre el hecho concreto, hallando soluciones y actuando con rapidez sobre el tema planteado, se ha ralentizado.
Aquella velocidad, me llevó en más de una ocasión a cometer errores por la precipitación y poco a poco fui aprendiendo a contar hasta 10 antes de actuar. Hoy, ya no es necesario efectuar ese conteo. Las cosas las tomo con la calma que precisan y dejo que se procesen los datos, que se asienten y que el tiempo termine por darme respuestas razonables.
Me he sorprendido en más de una ocasión, que al día siguiente de cualquier suceso, he visto con claridad la solución o he terminado por entender con lucidez muchas cosas que en un primer momento me parecieron extrañas o ilógicas.
No hay posibilidad de actualizar la memoria "ram"… el disco duro, cada día tiene más cantidad de datos almacenados y quizá mi "hardware" comience a estar obsoleto…pero sigue funcionado cumpliendo su cometido.
Es tal la avalancha permanente de información, procedente de la prensa, la TV, el móvil, mi tablet, el correo electrónico el Facebook, el ordenador del trabajo y tantas otras fuentes de alimentación, que hay ocasiones en las que el tiempo se hace corto para poder procesarlas todas con acierto en el mismo momento en que se producen.
He ralentizado los procesos, pero no por eso ha disminuido la efectividad de los mismos, quizá, si me apuráis se han hecho mas precisos, mas acertados y razonables.
Está visto que los años modifican nuestras capacidades y actitudes, unas veces para bien y otras complicándonos la vida diaria. Aunque nuestro "software", este en perfectas condiciones, la maquinaria se va quedando obsoleta y falla. Aquí no vale darle algún golpecito que otro al "hardware", (la maquinita), para animarlo como solemos hacer con los ordenadores, pensando que se arreglan de este amanera,(aveces funciona aunque no lo creais), el tiempo ha deteriorado algunas conexiones y terminamos por acudir a una prudente espera mientras el sistema se actualiza y recupera información.
En fin, ¡Que somos unos cacharros!, fiables mientras los componentes no empiezan a fallar y cuando fallan, aquí no cabe otra cosa que aguantarse, pues no hay procesadores nuevos para sustituir los antiguos ni ofertas en Mediamark para cambiar de herramienta…¡Que le vamos a hacer!...cosas del Hardware y el software humanos...

lunes, 19 de noviembre de 2012

Quiero...


Quiero seguir envejeciendo a tu lado y  todas las mañanas calentar el café mientras te desperezas.
Quiero que sigamos soñando mañanas y viendo crecer a nuestros hijos.
Quiero recordar nuestros momentos felices y hacerte reír con mis salidas inoportunas.
Quiero seguir pensando que somos jóvenes y hacer locuras cada día.
Quiero seguir escuchando, como pasa el tiempo sin que el tiempo nos hiera.
Quiero seguir queriéndote como tú me quieres.
Nada cambiaria en mi vida si tuviera que volver a vivirla,
Ni las noches en vela vigilando el regreso de nuestros hijos.
Ni los llantos  de las despedidas, cuando alguno se va.
Ni los ratos amargos de un trabajo incomprendido.
Ni los dolores sufridos por un mal asumido.
Que la vida, hay que vivirla, para sentir que se vive.
Que el amor hay que amar, tanto como se es amado.
Que en el trabajo hay que luchar, desgarrando el mal trago.
No hay vida sin amor, sin sufrimiento, sin desazón, sin alegrías mezcladas con sinsabores, que la ternura adereza al irnos haciendo mayores.
Quiero seguir vivo, viviendo los retos y sueños diarios
¡QUIERO!...

viernes, 16 de noviembre de 2012

Uno de esos dias "Extraños"...


Hoy ha vuelto ser un día de esos en los que las fuerzas me han fallado. Un día más en el que he conseguido vencer al dolor,  las ganas de tirarlo todo por la ventana y dejarme caer en algún sofá y no moverme para nada, pues cada movimiento era malestar. ¡Pero no!... algo en mi interior me decía que si cedía una sola vez a la tentación, terminaría por  no moverme más. Las preocupaciones diarias se convirtieron en la distracción para olvidar aquellas punzadas y sirvieron de extraño medicamento para que continuara mi camino.
Cada cierto tiempo, tengo un día de estos que ya he bautizado como “extraño”. Mis brazos y piernas pesan más de lo debido, los músculos parecen haber perdido su tono habitual y las punzadas se multiplican en cada hueso de mi cuerpo. Un cansancio que no se corresponde con la actividad realizada, me descuadra e inicialmente produce un cierto desanimo que logro superar poniendo alguna nota de humor en mi vida.
¡Vaya por Dios¡, hoy tampoco podré correr los cien metros lisos…Como uno ya sabe que esto tiene que ser así y que habrá mas días iguales, terminas por pensar, ¡Cuando este día acabe van a pasar otros muchos antes del próximo bache!... y continuas con la actividad tratando de que nadie lo perciba, no arrugando el hocico cuando te han pedido hacer algo y tienes que levantarte de la silla entre dolores, para hacer una fotocopia, poner un fax o ir hasta la mesa de un compañero para resolver algún asunto pendiente.
En fin, el día prácticamente ya ha pasado, mañana será otro día y quizá con suerte (Tampoco podré correr los 100 metros) volveré a mi actividad normal, las escaleras volverán a ser mi reto, los paseos serán tranquilos y no tendré que poner cara de póquer en cada movimiento, ya sin tanto dolor. ¡Que vengan muchos días como este, que me hacen sentir vivo!, Aún me queda mucho camino por andar, muchas cosas por hacer, muchas jornadas  que vivir y disfrutar de los míos y muchos días como el que he pasado y pasado está…

jueves, 15 de noviembre de 2012

El violinista...


Medio adormilado escuchaba aquella dulce melodía que a través de la ventana entraba en mi estancia. Un viejo violín lloraba unas veces y reía otras en la calle, tañido por una mano hábil y un corazón dolorido, que lanzaba, al viento frío de la tarde, sus notas cual gemidos unas veces y gritos de alegría en otras. El ladrido de un perro, interrumpía de vez en cuando al intérprete que llenaba de música el ambiente.
Atraído por aquel son, me acerque a la ventana y apoyando mis codos sobre el borde, me dispuse a seguir deleitándome con aquel improvisado concierto.
En la esquina, arropado entre cartones para evitar las inclemencias del tiempo, había un joven músico. Bufanda de colores, gorra con orejeras y un viejo gabán eran toda su protección. De aquel violín surgían las notas de conocidas melodías… Titanic, Yesterday, el Guardaespaldas, Kats…Una vieja gorra en el suelo, recogía las pocas monedas que los transeúntes arrojaban, mientras un desgarbado perro, apoyaba su cabeza entre las patas y con mirada adormecida, lanzaba un ladrido cada vez que alguien se acerca a las monedas.
Ya  había visto a este músico callejero en otras ocasiones y había dedicado uno de mis post a este artista solitario, que habitualmente esta ubicado en la Calle Zamora de Salamanca. Sus melodías, interpretadas magistralmente, hacen que al pasar a su lado vuelvas la vista instintivamente mirando a quien alegra el paso de los viandantes.
Cuando uno se aleja de la melodía, después de pasar a su lado, la melodía sigue en la cabeza… es un regalo diario de quien posiblemente no tenga otra manera de obtener su sustento y lo hace poniendo en nuestras vidas unos segundos de alegría. Mientras, su perro nos mira con cara entre triste y pensativa, yo diría, que si no fuera un simple can, nos estaría mirando con esa cara de quien pide lastimeramente algo para que su amo pueda pasar el día y volver a deleitarnos a la mañana siguiente… y en mi cabeza, sigue sonando ese Yesterday que al final tarareo inconscientemente durante toda la tarde…

lunes, 12 de noviembre de 2012

Esa sonrisa que tanta falta nos hace...


Dicen que el buen humor lo cura todo, y si esto no es verdad, al menos logra que el estado de ánimo, mas elevado, dulcifique los sinsabores del día  haciéndolos mas llevaderos.
Buscar el punto, en el que una sonrisa se dibuja en el rostro, ha sido mi constante durante todos los días al levantarme y colgar en mi Facebook alguna frase  o imagen, que pudiera elevar el animo en mañanas sombrías.
Inspirado por frases que oigo durante la jornada anterior, tomo nota de algunas que modificadas pueden lograr que tú, amigo lector esboces esa sonrisa.
El titulo de este blog, es lo suficientemente explícito sobre mi manera de encarar la vida, una pincelada chistosa termina con el dolor antes que un taco soltado con todas las ganas (también los suelto de vez en cuando no creáis…). Hacer que los demás sientan la necesidad de sonreír, es cada vez mas difícil, los problemas cotidianos y la información con que se nos bombardea a diario a través de los medios de comunicación, hacen muy difícil que la gente tenga ganas de reír, ya muy pocos lucen esa blanca luz de unos dientes alegres y estos aparecen en muchas ocasiones, mas como signo de rabieta o amenaza de mordisco…(aquello del "dientes… dientes").
Se ha perdido la capacidad de encontrar la parte chistosa de las cosas y en su lugar una nube negra lo envuelve todo haciendo triste  y mal encarada nuestra existencia.
Por eso, cuando veo a alguien sonriendo, pienso, que es la excepción cuando debería ser la regla, que incluso, puede que no este riendo de verdad y solo sea una mueca de desencanto… No se…Quizá estemos perdiendo años de vida con esta actitud (siempre se dijo que el hombre sonriente y feliz vive mas tiempo) o al menos nos estamos perdiendo, la misma alegría de vivir.
Hoy la prensa publica que dos personas se han quitado la vida, por la presión que esta hacia sobre ellos… ¿Verdad que es triste?, llegar a morir para no sentirse muerto en vida por los problemas cotidianos, por eso, si me lo seguís permitiendo, cada día colgaré una frase o un dibujo, o una foto que logre arrancaros esa sonrisa que tanta falta nos hace.

jueves, 8 de noviembre de 2012

El error que se perdona siempre...


Si de algo me precio es de ser persona de fácil complacer, sin pretensiones desmedidas ni aspiraciones imposibles, con buen humor y una apreciación de la vida en la que lo importante, lo verdaderamente importante, prioriza todas mis actividades, siendo muy difícil según dicen quienes me conocen bien, discutir conmigo y en este estado de cosas si alguien en algún momento me ha visto alterado, recordará mejor que yo en que circunstancias y quizá hasta sorprendido comente la situación con alguien y es que tratar que la vida sea llevadera para los que me rodean, bien en casa en la calle o en el trabajo, no es tarea difícil si uno le pone ese granito de humor que tanto hace falta y no se empeña querer tener siempre la razón asumiendo que uno puede equivocarse y cometer errores como todo el mundo.
A veces uno inconscientemente habla con la mejor intención y sin querer esta metiendo la pata, ¡Que alce la mano quien no halla errado alguna vez!, mil historias de equivocaciones propias y ajenas, podemos contar todos (solo no se equivoca quien esta para el otro barrio) y para muestra un botón: Hace años a una vecina le diagnosticaron un cáncer, tras seguir el tratamiento correspondiente, fue mejorando poco a poco, mientras que un día falleció su marido inesperadamente. La viuda, acompañada por su cuñada acudió al hospital, con su traje de luto y un velo que le cubría la cara, para acompañar el cadáver de su marido y mientras recorría los pasillos del Centro, se cruzaron con el oncólogo que la había tratado, que al ver a las dos mujeres de luto se dirigió a la cuñada de la vecina diciéndole ¿Tu cuñada verdad?, ha fallecido, ya te lo dije yo, que le quedaba poco tiempo de vida?La vecina, levantando su velo, miró al medico diciendo, ¡No, es mi marido quien ha fallecido!. Imagino la cara del medico y su deseo de que se lo tragase la tierra y es que con la mejor intención, se puede cometer errores fatales como fatales son los errores conduciendo o conduciéndose peatonalmente. Uno que ya lleva muchos años viendo siniestros no deja de sorprenderse de los errores a veces pueriles pero mortales que se comenten en la circulación. Muchas veces he pensado cuando veo a un peatón correr cruzando una paso cerrado, que ocurriría si la gente que esta al borde de la acera esperando, formara un bloque rígido y no le dejara subir en el ultimo momento a la acera. Error fatal es conducir con el cigarrillo en la boca (en este caso no me cabe ninguna duda que el tabaco mata). Error es cruzar una calle de única dirección sin mirar a ambos lados, cuando puede que un vehículo este dando marcha atrás por cualquier causa o venga un despistado por dirección única. Error tras error el ser humano es incapaz de escarmentar en cabeza ajena y seguiremos tropezando en la misma piedra, construyendo urbanizaciones al borde de ríos que en tiempos de lluvias pueden hacer desaparecer bajo las aguas miles de ilusiones. Pero el error que es humano es también fuente de grandes avances y descubrimientos, el error es hijo del pensamiento y la inteligencia, por error se descubrieron los rayos X, por error, el microondas, por error la radiación, por error se descubrirá el remedio contra el cáncer y por error, terminaremos todos pensando que somos indestructibles y seguiremos contaminando este bello planeta. En fin, tomaremos las cosas como vienen, tampoco voy a discutir por ello, como decía en un pricipio,seria un error.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Un tren recorriendo estaciones...


Sucede muchas veces, que uno no se entera de los movimientos que a sus espaldas se producen y quizá estén relacionados con un futuro muy cercano. Solo indicios, sospechas, comentarios que uno coge al vuelo, quizá desvirtuados, actitudes extrañas que no cuadran con las habituales y silencios largos cuando aparezco en escena.
En mi vida nunca me preocupó mucho aquello del “radio macuto” que cada día traía noticias nuevas. Ya pasaron  cinco años desde que una situación extraña me tuvo en vilo durante todo el año 2007 y durante el cual no había día en el que alguna apostilla, turbara mi hacer diario.
Hoy los años me han hecho mas tranquilo, quizá y aunque parezca un contrasentido, mas confiado aún si cabe, de lo que fui en aquella época.
Los 60 me hacen ver las cosas de otra manera y aunque ahora no pueda contar con detalle lo que sospecho (solo es eso, una mera sospecha), paso las horas trabajando como siempre hice, sin dar un paso atrás, con el aplomo y seguridad que me ha dado la experiencia y los años, tratando al menos de que un día, cuando ya no sea necesario, haya alguien que me recuerde y eche de menos.
En mi memoria esta en estos momentos un grupo (no muy numeroso) de personas que pasaron por mi vida compartiendo horas de trabajo y que hace ya tiempo caminaron a disfrutar de su retiro. (Quintín, Jerónimo, Xose Manoel, Ernesto  Jordi y tantos otros).¿Quien se ha vuelto a acordar de ellos, salvo los que de verdad sentimos su amistad?. Ninguno me ha contado como fueron sus primeros meses, sin la obligación de madrugar y acudir al trabajo. Ninguno (y lo entiendo muy bien pues es tema muy delicado y personal), como quedaron para poder sobrevivir en este mundo cambiante.
Hoy tengo un cierto temor provocado por tantos cambios y recortes en el área económica, donde cada mañana uno se levanta y con aprensión, lee la prensa encontrando que el ministro de turno ha vuelto a meter la tijera recortando derechos que tanto ha costado conseguir.
No hace mucho conté en un post, como en una revisión sobre mi discapacidad, no efectuada desde el año 78, se me trataba bajar el grado del 42% al 38 % alegando que habían cambiado los baremos, cuando realmente desde aquella primera revisión mi estado ha empeorado tanto que no solo deberían haberme mantenido ese 42 % como han hecho, si no que el mismo debería haber subido al menos hasta un 50%.
En fin, el tiempo dirá lo que tenga que ser, pero de momento aquí sigo, al pie del cañón disfrutando de mi trabajo que no es poco en los tiempos que corren.Un tren que no se detiene, estaciones nuevas y un viaje que quizá algún día termine en una estación soñada donde poder disfrutar del resto de mis días...

miércoles, 31 de octubre de 2012

Las estadísticas dichosas....


Que todo en esta vida puede ser reducido a mera estadística, no le cave duda a nadie. Hay estadísticas (a parte de las electorales, manejadas a gusto de consumidor) para todo lo que os podáis imaginar.
Ejemplos: Numero de matrimonios que se separan al final de las vacaciones, numero de alumnos que abandonan los estudios, numero de pacientes que acuden a urgencias sin tener realmente nada, numero de veces que un empleado va al servicio durante la jornada laboral, cantidad de bolígrafos que se gastan en una empresa, veces que suena el teléfono ofreciéndote una cambio de operador, veces que ese mismo teléfono tiene que ser usado para que tu operador te arregle una avería, veces que escuchas Yesterday mientras te tiene en espera la operadora, veces que te contesta ( con suerte ) un españolito, seguramente mal pagado que hace horas para tener un sueldo de porquería aguantando mecha…veces que tienes que tocar el claxon para que el desaprensivo de turno quite de la puerta de tu garaje la furgoneta mal aparcada que no te deja entrar. Veces que te dan ganas de dar con la puerta en las narices al vecino pesado que te ha tomado, no por el presidente de la comunidad, si no por el presidente del gobierno y reclama hasta por la publicidad que le meten en el buzón. Veces que das gracias a Dios por no haber tenido que esperar demasiado en el dentista, veces que tu medico te recomienda que dejes de fumar, veces que no le haces caso. Veces que te aguantas para no dar un guantazo al mal educado que te cierra la puerta en las narices, veces que te entran ganas de cerrarsela a ese mismo tipo cuando viene detrás.
Las estadísticas sirven para casi todo. Te informan de las veces que ocurre o deja de ocurrir algo y las puedes usar tanto como justificante, como de disculpa, pueden ser el medio para saber si algo va bien o algo va mal, si el esfuerzo puesto en algo da resultados o no ha servido de nada y sobretodo… a mi me sirve para saber la cantidad de gente que ha entrado en este blog. (A fecha de hoy van 102.630 visitas) ¡Ostras!...las paginas que la gente mas ha visitado y el numero de comentarios recibidos, la procedencia del que visita el blog (Con sorpresa, además de España, veo que proceden de Méjico, Venezuela, Estados unidos y Canadá fundamentalmente y algún despistado de los países del Este que entro a través de la búsqueda de imágenes de Google).
Somos y terminaremos siendo pura estadística, estadística de nacimiento cuando venimos al mundo y de óbito cuando lo dejamos, habiendo sido estadística en la infancia, juventud, mayoría de edad y senectud, por una causa u otra. ¡Hoy soy uno más de los millones de internautas que cuelga algo en la red! ¡sigo siendo ESTADISTICA!...