viernes, 4 de mayo de 2012

Esos otros brotes...

Una y otra vez, machaconamente la prensa nos trae un panorama desalentador en el que ningún recodo de nuestra existencia no este tocado por esa perspectiva negativa en la que nos vemos sumidos.
Cierto es que la economía, no solo la escrita con grandes cifras, si no también la de cada uno, no esta para ir tirando cohetes ni haciendo excesos. Cada cual sabe a que atenerse y los gastos se contienen como se puede, buscando la oferta mas barata del móvil, la tienda de ropa (aunque sea procedente de China), la zapatería que mejores ofertas tiene o anulando aquella suscripción que venias manteniendo desde hace tantos años para comprar libros.
Quien mas o quien menos ha dejado de consumir y esto se traduce en que hay menos ventas y los pequeños comercios siguen cerrando ante la competencia de las grandes superficies. Hoy el Señor Alcalde de Salamanca propone maquillar la ciudad con una idea digna de Perogrullo, “facilitar los locales cerrados a las grandes superficies para que sirvan de escaparates a sus productos”. Esto indudablemente terminaría con la imagen de desastre total de cientos de locales con el cartel de cerrado o se alquila que han aumentado hasta tal punto, que bajas por la Calle Zamora (en Salamanca)  y ves un local abierto y tres cerrados en un corto espacio.
En términos de economía, con esta medida no se reactiva la economía, solo se crea un escenario de aparente actividad económica que en la realidad no existe. ¡Es solo teatro!, una representación de lo que podría ser y no es, que en nada ayuda a la creación de empleo que tanta falta esta haciendo para que todo vuelva a sus cauces.
Aún no he visto ninguna de las medidas económicas con las que todos los viernes nos sorprende este gobierno, que sea cauce o medio para generar ese empleo.
Si todo lo que se les ocurre a estos señores dedicados a la política, para dar solución al asunto, es “maquillarlo” de actividad ficticia, ¡Estamos arreglados!...
Cualquiera, con dos dedos de frente, sabe que utilizando la semántica simplemente, no se arreglan las cosas, “un recorte” es un RECORTE y no un “ajuste”, como se nos dice. Que una “suspensión de derechos” (vulneración mas bien) no es una “conciliación con la realidad”. Y que una imposición de los mercados europeos, es solo un “consejo a seguir”.
Miedo me da abrir cada día la prensa. ¿Con que nueva medida nos despertaremos mañana?.
Como no quiero terminar este post con una cierta sensación de tristeza, os diré que al menos, con el triunfo del Madrid (aunque no soy futbolero) ¡Se están viendo BROTES BLANCOS!...

miércoles, 2 de mayo de 2012

Sensible...

Hoy te encuentro muy sensible... me ha dicho alguien, y en lugar de buscar una definición del término que pudiera ajustarse a mi estado anímico, han venido a mi mente, como un torrente incontenible y sin  quererlo una serie de ejemplos sobre lo que puede ser sensibilidad.
Sensibilidad, es no reírse de quien hace un mundo de un problema sin importancia, cuando alrededor hay verdaderos problemas con dificil solución.
Sensibilidad, es pensar que hay otros en peor situación cuando la situación de uno parece llegar a términos insoportables.
Sensibilidad, es callar cuando te preguntan sobre algo que siendo de dominio publico, tu comentario puede herir a terceros.
Sensibilidad, es sentir caer una lagrima en el funeral de un compañero.
Sensibilidad, es contener la rabia ante una injusticia, y no tratar de tomar la justicia por tu mano aún teniendo posibilidad de hacerlo.
Sensibilidad, es tener la mano a quien necesitándola no te lo pide por vergüenza.
Sensibilidad, es no elevar la voz cuando todos discuten y ninguno tiene razón.
Sensibilidad, es ponerse en el lugar de otro aún cuando uno no este de acuerdo con su proceder, tratando de entenderle.
Sensibilidad, es poner una sonrisa en la cara de quien está decaído.
Aún no he encontrado a que podría referirse mi interlocutor, pues soy sensible a todo lo que me rodea sin dejar por ello de tener el animo elevado y  las ganas de vivir disfrutando cada instante, cada momento, cada soplo de aire fresco que llega a mi existencia aún y a pesar de que todo cuanto nos rodea en estos momentos no trae buenos augurios de un futuro prospero. Recortes, Eres, horarios disparatados, hijos que al cumplir los 25 años quedarán fuera de la Seguridad Social, elevación de tasas en los estudios, pago de medicamentos, cierre de empresas, ¿y no es suficiente esto para estar sensible?...¡Puede ser que si sea esto!...Puede ser…

domingo, 29 de abril de 2012

Quijote impenitente

Lanza en ristre y sin triste figura, caballero andante,( poco y con esfuerzo, pero andante de momento) Quijote empedernido e impenitente hasta la muerte, defendiendo causas pedidas, ayudando a quien fuera menester y en cualquier circunstancia, sin importar clase, sexo, raza, condición y religión haciendo gala del respeto al prójimo, que aprendí de mis padres, no escarmentando que quien da pan a perro ajeno pierde pan y pierde perro, perdonando ofensas y olvidando agravios, luchando día a día por un utópico mundo mejor, amigo de mis amigos y protector de mi familia, nunca aprenderé a usar armas como la revancha, la envidia, el odio, la burla, el desprecio con las que fui herido y sané gracias a la medicina mas poderosa de este mundo, “la amistad y el cariño de la familia”.
Seguiré, batiéndome con los molinos y creyendo que la ofensa no fue intencionada, que el dolor propio es menor que el ajeno y todo el mundo merece una segunda oportunidad, cabalgaré en los páramos amigos y disfrutaré con la hospitalidad que me brindan y mi mayor anhelo, que al llegar al final de mi andadura, haya alguien que me recuerde aunque sea como un Quijote que un día se cruzó en su camino.

viernes, 27 de abril de 2012

Cuestion de educación...

En alguna otra ocasión hable del agradecimiento y la educación, de los buenos modales y el saber estar que uno echa de menos en muchas ocasiones.
Trabajo rodeado de un grupo de personas que habitualmente y quizá saltándose algún procedimiento, por ejemplo,  como podría ser pedir algo por correo electrónico, me piden de viva voz (en ocasiones a gritos, cuando no hay publico), que haga tal o cual cosa que solamente yo puedo hacer por mi cometido. De igual manera suelo contestar de viva voz… ¡fulanito o fulanita!… ¡ya esta hecho!, y siempre (mira que debo estar rodeado de gentes extrañas) terminan gritándome ¡Gracias!...
Lo habitual hoy es que abras la puerta a alguien para que pase y ni se digne mirarte a la cara ¿Que es eso de dar las gracias?...igual creen que uno les va a cobrar por ello y como están las cosas se ahorran hasta el saludo. La educación, los buenos modales y mucho menos el ser agradecido, parecen estar mal vistos, ya casi nadie da las gracias, todo el mundo supone que esta haciendo uso de un derecho no escrito y como derecho (inexistente como tal) no necesita ser agradecido. Hay quien asume erróneamente que tiene “derecho” a dar voces en la calle a altas horas de la madrugada, a pasar con su vehículo con las ventanas bajadas y la música a tope, a arrollarte empujando en la cola del cine, del banco o del supermercado, a pararse en medio de una acera estrecha interrumpiendo el paso a los demás peatones y haciendo una tertulia interminable, a hablar a voces con el móvil en el autocar urbano.
La  palabra “derecho”, ha salido de sus cauces legales y hoy todo el mundo tiene derecho a tal o cual cosa aunque esta moleste al vecino en el menor de los casos o viole las más elementales normas de educación y respeto.
Por contra, hay quien si aprendió “urbanidad” (posiblemente si mencionas esta palabra a cualquiera de nuestros hijos, por muy bien educados que estén, no hayan oído nunca hablar de aquella cartilla de “urbanidad” que en nuestra niñez era de estudio obligatorio), quien aprendió de sus padres a dar las gracias, a respetar al prójimo y tratar de hacer de este mundo un lugar donde la convivencia sea posible, agradable e incluso hasta satisfactoria.
Por todo ello, hoy, terminare dando las gracias a todos los que habéis leído este post. De bien nacidos (dice el refrán) es ser agradecidos

miércoles, 25 de abril de 2012

Por culpa de la crisis...

Desde hace una buena temporada, uno no esta para muchos trotes, un catarro que ya se ha convertido en compañero crónico me mantiene en un estado de postración permanente en el que las ganas de ponerme al ordenador y escribir, se diluyen con los estornudos y la congestión continua que me nubla la mente con una pesadez de cabeza que no es normal. No encuentro el punto de gracia que pueda tener esta situación y mira que se lo busco a diario, únicamente la posibilidad de llegar a figurar en el Guinnes como el constipado mas largo de la historia, (ya lo dije en el Facebook) pero ni por esas logro levantar el animo.
También la crisis debe tener algo que ver en esto, antes, te tomabas una buena copa de coñac con una buena cucharada de miel y una taza de leche caliente y todo quedaba solucionado. Ahora, los “genéricos” (pese a la opinión de los galenos) no tienen los efectos que uno esperaba y cuando vas a buscar la solución tradicional de la copa, la leche y la miel, estas tienen un precio de aquí te espero o en el peor de los casos, el mielero que te surtía, ha dejado de producir pues no le era rentable, y el coñac de toda la vida (ese que estaba como nunca) ya casi no lo encuentras entre las estanterías del supermercado, le leche… pues eso ¡La leche!... sigue subiendo sin necesidad de que la cuezas, cada día tiene un precio mas alto pues los pastos no han crecido lo suficiente sin lluvias y los piensos están por la nubes, mientras que las ayudas de la Comunidad Económica Europea, ya no llegan pues no hay ni para pipas.
En fin, que yo también puedo echarle la culpa del catarro largo a la dichosa crisis y es que si lo pensáis bien la crisis ¡Tiene la culpa de todo! Y si no probar…preguntar a la gente sobre las futuras vacaciones de verano y veréis como todos os dicen ¡Este año al Nilo!...¡Al ni-lo-pienso!... Y en esta situación critica, el único consuelo que uno tiene es convertir cada estornudo en un grito de protesta, contra recortes, copagos, congelaciones, no solo las de sueldos si no también las que uno padece de frió por el ahorro de combustible en calefacción y causa mas que probable de este estado en el que me encuentro.
¡Que arreglen pronto todo eso de esa prima lejana que no conocía (la de riesgo) y que ha resultado ser una gafe!, pues si no a este paso voy a terminar con todos lo genéricos del mercado sin haber conseguido acabar con este tremendo catarro de la crisis.

viernes, 20 de abril de 2012

De el tiempo y otros dolores...

De lo difícil que resulta en ocasiones mantener el tipo cuando los dolores arrecian, y cuando un simple movimiento provoca la desesperación, por que uno piensa que esto no ocurría antes, te lleva a pensar lo puñetera que es la vida dejando que envejezcamos y nos anquilosemos pese a nuestros esfuerzos por mantener un tono medianamente aceptable, con ejercicios diarios y pastillazos anti dolor.
Debería de ser al revés, que nuestra capacidad física aumentara con los años al igual que aumentan nuestros conocimientos y experiencia junto con la capacidad de trabajo intelectual, pero no, nuestro cerebro va por libre, aunque nuestra memoria falle en ocasiones, la experiencia va llenando el disco duro y somos capaces de detectar problemas que antes no veíamos y encontrar soluciones que antes no habríamos imaginado, pero las cosas son así, cuando uno intenta hacer un esfuerzo, el cuerpo se encarga de recordarte lo que la cabeza niega, que ya tienes mas años de los que imaginas y que tus huesos y músculos no están para muchos trotes
Levantas el brazo para llegar a la cara con la hojilla de afeitar y el codo te da una punzada diciendo, ojo que no se pueden hacer muchos esfuerzos, tratas de empujar un sillón para acercarlo a la ventana y los riñones te llaman de nuevo la atención, ¡Que no! Que no hagas esfuerzos inútiles, y no te cuento ya si tratas de levantar algún peso, es entonces cuando un coro de huesos y músculos doloridos comienzan su concierto de dolores varios que te dejan molido, como si hubieras estado corriendo todo el día.
La cuestión esta en que uno no puede sustraerse en hacer alguna que otra chapucilla en casa, imaginas sentado desde el sofá, como quedaría el salón cambiando algún mueble de sitio, colocando el sofá de tal o cual forma y la TV en un rincón donde la luz no le de de plano, mentalmente mueves la mesa del comedor y sus sillas, el mueble del salón y el resto de estanterías y cuando la imagen ideal de cómo quedaría ya la tienes en la mente, eres incapaz de mover tres sillas y el mueble se convierte en la roca de Cicifus, imposible de mover cuando hace apenas unos años tu lo colocaste solo, en el lugar que ocupa y sin demasiado esfuerzo.
Es entonces cuando caes en la cuenta de los años que tienes y de que las fuerzas de antes ya no están contigo, (vamos que te abandonó la fuerza viejo Jedai), que cualquier esfuerzo se hace enorme, cuando antes eras capaz de levantarte sobre una mesa usando una sola mano y presumías de levantar todo tu cuerpo haciendo la bandera en un poste de teléfonos (burradas de juventud y entrenamiento forzado por el uso de muletas).
Así que, el salón se queda como esta y el mueble permanecerá varado aunque no acabe de gustarme ya el sitio en que se encuentra.

martes, 17 de abril de 2012

Bravo por la música que nos hace mágicos...

Dicen que cualquier tiempo pasado ¡Fue anterior! Y hoy me llega a través del correo esta fotos que reproduzco y un recorte de prensa del año 1970…(Gracias Jaime, por haber guardado este tesoro que hoy me haces llegar de un tiempo lejano en el que la música nos unió)  ¡Ya ha llovido desde entonces!, cuatro amigos, compañeros de colegio aficionados a la música, tratábamos de hacernos un hueco en el ambiente musical de una Salamanca adormecida en la que solo unos pocos locos tomábamos los instrumentos y dedicábamos nuestras horas libres de estudio a una gran afición por la música tratando de remedar a Brincos. Pekenikes etc... Llegamos a intervenir en fiestas del Casino de Salamanca y a través de las ondas de Radio Popular, pudimos hacer llegar nuestra ilusión a quienes quisieron escucharnos. Jaime, Pedro, Fernando y yo, formamos un pequeño grupo en el que no lo hacíamos mal, a pesar de lo rudimentario de nuestro equipo y los pocos medios con los que contábamos. La rotura de un microfono, suponía que todos teníamos que rascarnos los bolsillos para sustituir la pieza dañada. Nuestro “cache”, era tan  bajo que en ocasiones no daba ni para gastos del traslado de toda la parafernalia que nos acompañaba y que no era mucha.
Dos años duró esta aventura, luego, cada uno de nosotros tomamos caminos muy dispares.
Solo de vez en cuando Jaime y Fernando aparecen, cual Guadianas, en mi vida nuevamente como ocurrió hoy gracias al facebook (espero que ahora sigamos más en contacto amigo Jaime) y quizá algún día, en algún lugar el destino pueda volvernos a reunir a todos. Quizá… ¡Estoy seguro!, no habremos olvidado aquella viejas melodías y aún seamos capaces de rememorar viejos tiempos. recordando aquella melodia de Juan Pardo…¡Bravo por  la música, que nos hace mágicos…Bravo por la gente que está en conexión!

viernes, 13 de abril de 2012

La mar...(en femenino)

Hace muy pocos días pude disfrutar de un agradable paseo a la orilla de la mar, esa mar (en femenino, como si de una gran madre se tratara) que desde estas tierras castellanas se siente tan lejana y añorada. No se por que razón, si por que me crié a orillas del Cantábrico en largos veranos, o por que en mis venas corre sangre de viejos navegantes que hicieron el camino de Cuba en busca de ron y tabacos. Ya en alguna ocasión he comentado que el vigía del Juan Sebastián El Cano era un Fernández del Viso, según pude verificar en unos viejos escritos que me remitió un amigo estudioso de la las historias de aquellos arrojados navegantes. Uno evoca tiempos pasados en los que a diario nadaba en sus aguas, frías y bravas, pero siempre rememoradas en casi todos mis escritos, y es que el mar, La mar como la llaman los marinos es cuna de vida y energía que uno recibe cada vez que me encuentro paseando en sus orillas. Desde hace tiempo me observo que no siento cansancio caminando cerca del mar, que mi espíritu se anima y siento fluir por mis venas alegría y fuerzas que en otras ocasiones me faltaron. Uno no sabe nunca donde va a terminar sus días, pero muy adentro albergo la esperanza de que sea al lado de esas eternas aguas en movimiento que hoy me dan fuerzas para poder seguir mi camino.

miércoles, 11 de abril de 2012

El paisaje y el paisanaje...

Hoy en el blog de un amigo, hemos cruzado opiniones sobre un Charro conocido de ambos, amigo y antiguo colaborador, hombre de palabra enamorado de su tierra y nacido en el mismo pueblo que Rafael Farina, al que adora.
De Salamanca dijo Unamuno “su paisaje y no su paisanaje”… permítame Don Miguel que le contradiga…(por una vez y sin que sirva de precedente),hay paisanaje que merece la pena conocer, aunque solo sea un poco, Salamanca es tierra de gentes duras, criadas en una tierra olvidada por todos los gobiernos que en mis 60 años he llegado a conocer… Olvidada en época de Franco, despreciada en la democracia, nos quitan hasta los legajos de una archivo creado con el trabajo y esfuerzo de salmantinos…se nos niegan las comunicaciones vía carreteras y tren, se olvidan que el aeropuerto de Matacán podría ser un aeropuerto alternativo de Barajas y se nos llevan la Renault a Valladolid por culpa de un Obispo de triste memoria que se opuso a que Salamanca fuera una ciudad industrial, solo quería para Salamanca “fabricas de curas” que cerraron por falta de “material”… No suelo se duro en mis comentarios, pero ¿No es triste que la ciudad más luminosa de Castilla, por sus piedras doradas sea la más olvidada?...Hay que venir a Salamanca, departir son sus gentes y olvidar clichés, estereotipos y prejuicios para disfrutar de un paisaje y un paisanaje único en el mundo…¡ A PRENDER A SALAMANCA!...¡AHÍ QUEDA ESO!...

lunes, 9 de abril de 2012

El Pinar...

Luz de luna que baña la noche, un viento frío mece las hojas de la arboleda mientras el canto de un búho rompe el silencio acompañando los pasos del caminante. Pocas veces se siente la soledad tanto como en medio de un bosque, aunque uno intuya la compañía de ardillas, y aves nocturnas. El lejano recuerdo de aquel bosque de pinos en el que el salobre aire del mar se fundía con el de los árboles, me ha producido siempre un escalofrió. Quizá, recuerdos dormidos y aún no aflorados de un tiempo pasado en el que aún vivían mis padres y en el que yo aún apenas contaba con muy pocos años, tan pocos que la memoria se torna borrosa e incierta. Meriendas en tardes de verano, en las que en bullicio de otros niños correteando en busca de piñas, me sirve de referencia vaga sobre la edad que yo podía tener entonces. Sentado en mi silla contemplaba sus correrías sin poder moverme como ellos, a lo sumo, unos pocos pasos ayudado siempre por mis bastones y aquellas benditas “criadas” (Benita y Ramona) que siempre estaban pendientes de mi. Podían ser los años 1954 ó 1955, pero solo queda el recuerdo borroso del pinar y por ende mi cariño especial hacia este tipo de parajes. Ayer mientras el renqueante tren entre Madrid y Salamanca recorría los pinares que rodean el Escorial, me vino el recuerdo de aquel otro pinar a la orilla de la mar, al que hoy he dedicado este post, quizá algún día termine por descubrir que misterios guardan estos lugares en mi memoria, la memoria de una ya, muy lejana infancia.

martes, 3 de abril de 2012

Colegas...

Pasan los días…una nueva luz de primavera ilumina las horas que placidamente entre quehaceres diarios se van consumiendo sin temores nuevos a nuevos dolores y a malestares que uno achaca al cambio de tiempo. No llueve, no hace frió ni calor y en este estar, transcurren momentos en los que me paro a recordar frente a antiguas fotos, momentos del pasado que son cimiento del presente. Hoy encontré unas viejas fotos de una de aquellas reuniones de trabajo en La Toxa, No echo de menos aquellas horas en las que revisábamos cifras y objetivos y en las que siempre y todos tratábamos de justificar aquello que no andaba bien y ensalzábamos nuestros logros, si añoro las horas libres compartidas con los compañeros, en los que afianzábamos unos lazos de amistad que aún  perduran y otros que a pesar de la lejanía se mantienen a través de contactos por el Facebook o el correo electrónico.
Tengo la costumbre de verificar todos los días en mi agenda las onomásticas de mis antiguos compañeros, procuro no fallar en mis felicitaciones y dejarles constancia de que el tiempo y la distancia no han disminuido para nada mi afecto y recuerdo.
Han sido muchas las horas de trabajo y muchos los momentos de descanso en los que terminábamos haciéndonos alguna confidencia o comentando incidencias y rumores que nos llegaban. Y en este pasar del tiempo se va acercando el momento de ir digeriendo un futuro cambio no muy lejano en el que una nueva forma de trabajar y compartir horas puede trastocar algo mi ritmo de trabajo. Una prejubilación por sustitución en la que se reducen sustancialmente las horas de trabajo y un aumento de las horas libres, puede ser una manera de ir frenando actividad sin perderla del todo y sin perder el contacto con estos compañeros. Han sido parte importante en mi  ruta laboral, de ellos aprendí cada día y quizá sus enseñanzas, sin ellos saberlo, me han servido para casi completar un largo recorrido profesional, que ha llenado mis últimos años. Siempre dije que había algo que aprender y que el día en el que no se descubre algo nuevo, es un día perdido. Hoy a la luz de un flexo, hojeo aquellas fotos, con cierta nostalgia y a la vez con el orgullo de haber compartido parte de mi vida con ellos, guardando la esperanza de que también ellos me recuerden con el mismo afecto que yo siento por estos “colegas”.

sábado, 31 de marzo de 2012

Con humor...

Que la vida hay que vivirla, no es ningún secreto para nadie, (mas aún, yo diría que es una perogrullada lo que acabo de escribir y lo podría entender hasta un niño de cinco años-¡Que traigan un niño de cinco años!), de cómo se viva y disfrute o padezca la misma depende solo de uno. Aquí no hay consejos que valgan ni buenas intenciones, solamente la decisión intima de vivir y disfrutar de las pequeñas cosas, de arrinconar temores y rencores, de crear momentos dulces y echar a la cuneta los dolorosos, dejando en el camino lo malo y desagradable, encarando el futuro con esperanza y la alegría de que uno vive y trata de seguir adelante, aunque sea con dificultades, pero siempre adelante.
Ya no es cuestión de que uno se sienta bien, hay que hacer que los que te rodean, compartan contigo esa alegría de vivir, de poder levantarse cada día y dar gracias por ver el sol, por sentir el frío de la mañana y quizá por padecer ese dolor incordia, que en el fondo no hace otra cosa que recordarte lo frágil que eres, pero también que estas vivo.
Los últimos días han sido tristes, no obstante, uno ha encarado esa tristeza con dos armas muy poderosas, LA ESPERANZA y el HUMOR, un humor que ha podido parecer a alguien, fuera de tono, cuando tratando de romper la seriedad de determinadas situaciones he comentado:
Menos mal que el refrán dice- "parece que nos ha mirado un tuerto"- pues si dijera-!parece que nos ha mirado un cojo"- a mi me habrían tirado ya por la ventana. La mayoría de las ocasiones he logrado arrancar una sonrisa, y de eso se trata, de hacer reír, de descargar tensiones, pues estas vienen solas y nunca son buenas compañeras de camino.
Hay armas mas poderosas que las de fuego, incapaces de lesionar a nadie, pero capaces de desarmar al enemigo mas fiero, al que viene con ganas de guerra y al que es incapaz de asumir que sus semejantes pueden ser superiores en algo a él mismo.
Una de esas armas, es la sonrisa, que unida al humor inteligente y no grosero son capaces de desmontar argumentos airados que expresados a voces y con malos modales pretenden justificar en ocasiones lo injustificable.
No hace mucho hablaba en este blog del cabreo nacional, ese cabreo que ya se ha asentado en casi todos los españolitos de a pie, aumentado por la situación de crisis actual y la presión generalizada de las deudas, hipotecas, paro, jubilaciones anticipadas, etc.
Solamente cuando alguien, es capaz de hacernos reír, olvidamos los agobios diarios, las prisas, el mal humor y llegamos a prestar mas atención a lo que nos cuenta, teniendo una mejor predisposición a los posibles argumentos que pueda esgrimir entre broma y broma.
Todo esto, que puede parecer una tontería, en el fondo lo es, por lo obvio, pero me ha servido en más de una ocasión para amansar interlocutores airados, impacientes, intransigentes, nerviosos que a diario se nos presentan en el trabajo.
Tengo la satisfacción personal, de haber superado en más de una ocasión la prueba y cada día, mientras me afeito, y tras preguntarme ¿cuando me hice yo esta foto de carné tan grande?, ya voy preparándome para la lucha cotidiana mentalizándome ante el espejo de que el humor, el buen humor se entiende, me va a ayudar durante todo el día. Haced la prueba, recordar un chiste gracioso al levantaros y veréis como la mañana se da mejor.
Ahi os dejo uno...
"El otro dia ligue con una extranjera, que me dijo que me enseñaria el Bulgaro... y resultó que era un idioma"...

jueves, 29 de marzo de 2012

Poner una sonrisa en cara ajena...

Crear, dejar constancia de mis sentimientos y vivencias, compartirlos con amigos, llegar a la conclusión de que no hay nada nuevo bajo el sol, en cada renglón que redacto y releo antes de publicarlo. Son ya siete los años que llevo escribiendo entre este blog y el extinto (.es) que me dejo colgado. Siete años de mi vida en los que ha pasado de todo y he ido dejando a mi manera constancia de cuantos momentos divertidos unos y preocupantes otros, me han hecho sentir, padecer, disfrutar, estremecerme o alegrarme con cuantos relámpagos han marcado alguna huella en mi camino.
Muchos han sido los lectores a tenor de lo que indica la estadística de visitas del blog y muchos los que han dejado su comentario. Nunca tuve que borrar o censurar ninguno, pues el respeto con que se ha entrado en esta vuestra casa ha sido digno de encomio. Día a día me llegan noticias de que este espacio es seguido con cariño e interés por todos cuantos tienen conocimiento del mismo. Mi agradecimiento a todos. Uno no pretende otra cosa que ejercitarse en el arte de la escritura en el que soy un entusiasta principiante, volcando mis vivencias e inquietudes, siempre con el fin personal, de desahogar malos momentos o compartir emociones que de otra manera quedarían en el olvido del silencio.
Hoy alguien me decía, “pones una sonrisa cada tarde en mi cara y terminas por que mis preocupaciones parezcan nada a través de tu mirada, esa mirada que he aprendido a usar leyéndote una y otra vez cada día”.
No hay mayor honor y satisfacción que haber sido la causa de esa sonrisa, que me anima a seguir contando cada día un destello de mí existir, fogonazos de una batalla diaria o chispazos de una traca que algún día tendrá su final.

martes, 27 de marzo de 2012

Estado obsesivo...

Seguía dándole vueltas a lo ocurrido durante el día y aunque por todos los medios trataba de distraer mis pensamientos en otras cosas no me era posible. Supongo que os habrá ocurrido en muchas ocasiones que una idea se fija en vuestra cabeza (cual melodía machacona) y aunque uno trate de desterrarla, ahí sigue, dale que dale volviendo al mismo tema, que no encuentra solución o aclaración razonable. Encendí el televisor, comencé a leer un libro, pase paginas y páginas de prensa sin apenas ver su contenido, pinché mi disco preferido, me fui a la cocina y preparé un café, saque del cajón de los medicamentos un paracetamol para calmar el dolor de cabeza y opté por salir a la calle a dar un largo paseo con mi mujer a la que posiblemente terminé aburriendo con esa idea obsesiva que se había apoderado de mi, aunque ella no dijera ni pío y asintiera a cada uno de mis razonamientos, a los que no puso ningún reparo y entiendo que por encontrarlos todos ellos razonables ya que en caso contrario y como es habitual me haría aportado algún enfoque distinto y abierto los ojos en alguna de las cosas en las que podía estar cegado.
Llegó la noche y rendido por tanta elucubración traté de conciliar el sueño, pero una y otra vez, obsesionado, fui incapaz de conseguir el reparador descanso. Si hubiera sido en otra época, seguramente me habría levantado y encendido mas de un cigarrillo, pero no, en esta ocasión, permanecí en silencio para no molestar y supongo que terminé por dormirme.
Esta mañana, me he arreglado, afeitado y desayunado con la misma idea en la cabeza y una pregunta que siempre se ha estado repitiendo durante todo el tiempo ¿Pero es que nadie es capaz de ver y mucho menos valorar lo que uno hace en su trabajo? ¿Será que no se vender mi labor diaria y solo se cual burro, al que ayer aludía, trabajar y trabajar sin esperar otra cosa que la satisfacción personal? Treinta y un años trabajando no me han hecho escarmentar ni aprender las “mañas” de otros que saben “escaquearse”, alumbrar como éxitos propios los éxitos de otros, retrasar su labor para que parezca que tienen mucho que hacer y echar balones fuera para que los recoja el compañero.
Parece mentira que a estas alturas del partido uno comience a estar desencantado ( No estoy diciendo desincentivado ni derrotado, pues mi amor propio me lo impide) Seguiré dando todo de mi y volcándome en un trabajo que me gusta y hasta el momento salvo algún momento puntual, no me ha dado mas que satisfacciones.
No diré que me ocurre, a nadie importa, solo expreso un sentimiento que nunca creí llegara a poder sentir y que desde hace unas horas mantiene parte de mi enredado en una pelea para volver a mi estado habitual de optimismo y esperanza, que seguramente volverán en unas horas y todo me parecerá un mal sueño.

lunes, 26 de marzo de 2012

Solo era un pobre burro...

Dicen que los burros no protestan aún cargándoles de más mercancía que la que pueden transportar. Conozco alguno de dos patas que sigue esa costumbre de sus congéneres a los que pocos valoran y  sin embargo todos utilizan sin medir la carga de trabajo que sacan adelante ni piensen que el pobre animal pueda llegar un momento en que su carga termine con sus fuerzas, sin haber protestado en ninguna ocasión.
Abundando mas en el asunto, encima “ser burro”, no prestigia nada, burro es un pobre animal, (nunca tendrá la prestancia del caballo, ni la gracia de la cebra, ni la agilidad del camello, ni el aguante de la llama) siempre con la mirada triste, (aunque su espíritu sea alegre) en silencio soporta situaciones en las que cualquier otro animal habría enseñado los dientes, ¡pero no!, nunca se revela, nunca retrocede en su camino y siempre termina su jornada donde otros mas veloces y ligeros, con mas fuerzas y aguante, concluyen dando por finalizada su caminata antes de llegar a la meta marcada. Simplemente asume que es un burro y se adjudica labores que otros no son capaces de asumir. Noble en el trato, supongo, juzga descortés negarse a seguir cargando pesos que no le corresponden, quizá, nunca aprendió la palabra ¡No! Y si la llegó a conocer le perece incorrecto utilizarla. Burro será hasta la muerte y una vez fallecido nadie recordará cuantos quintales cargó a sus espaldas o cuantos caminos recorrió que otros animales se negaron a recorrer, ¡Solo era un burro!, burro de carga que no supo decir ¡No!

viernes, 23 de marzo de 2012

Una tarde del pasado...

Caía la tarde de un día lluvioso, tras los cristales del balcón apenas se distinguían las torres e la catedral y el Campo San Francisco, aparecía vacío y triste en aquella tarde otoñal…apenas unos pocos viandantes se esforzaban en subir la “cuesta de Moneo”, luchando contra el aguacero y el viento, una ráfaga de aire arrancaba un paraguas de las manos a un caminante, mientras las copas de los árboles parecían saludar meciendose con viento,a los aventureros que se atrevían a caminar con aquel tiempo, la vieja camioneta del butano, paraba a la puerta de casa, al lado del Seat 600 de mi padre y de la moto de Bernadi, vecino del tercero, el guardia urbano, se había bajado de su pedestal cobijándose bajo los aleros de la antigua facultad de medicina, mientras la luz de la tarde se hacía mortecina, ¡Otro día más sin poder salir a la calle!...sentado en un sillón, las muletas apoyadas en el borde del reposabrazos, pasaba las horas entre Lecturas de ,Enyd Blyton y Los Cinco magníficos, Emilio Salgari, los inventos del TBO con su incomparable profesor, Tintín y el tesoro de Rackman el Rojo…Hacía pocos días que me habían operado, no podía moverme apenas y por aquel entonces solo había una cadena de TV, en blanco y negro llena de toros y fútbol, que aburría y aburría a conciencia.
La escayola molestaba aquél día mas de lo habitual y con 7 años, estarse quieto era casi imposible, un suplicio mayor que todo lo pasado en el quirófano y en el postoperatorio, para un “rabo de lagartija” que no paraba ni un solo instante.
Cuantos recuerdos, me trae la casa del “Grupo Mariano”, frente al Campo de San Francisco, esa casa que lleva cerrada mas de 17 años... hoy he vuelto a pasar frente a ella y por un momento la imaginación me hizo ver a mi madre en el balcón, regando sus plantas, pero…ya no había plantas, las persianas estaban bajadas y mi niñez se fue entre aquellas paredes, hoy vacías esperando una nueva vida.

jueves, 22 de marzo de 2012

La caida...

Sentada en el suelo, había resbalado como tantas veces me había ocurrido a mí, en su mirada trataba de ocultar quizá el dolor, mientras una sonrisa que posiblemente encubría su frustración, iluminaba su cara. ¿Que te ha pasado?, ¿Te has hecho daño?,… No, pero ¿puedes ayudarme a levantar? La sonrisa dibujó esta vez mi cara mientras contestaba ¡Estamos buenos!, no se yo si con tus fuerzas y yo con las mías lograremos hacer las de uno solo para levantarte.
Sus brazos y piernas, casi esqueléticas dejaban ver aquella enfermedad degenerativa que hace años la consume, ya esta muy avanzada. Miré alrededor buscando ayuda y estábamos solos, por lo que extendí mis brazos hacia el suelo y ella los suyos agarrándose a mis muñecas. Sentí que las fuerzas en mi eran mayores de lo esperado ¿O quizá es que ella pesaba tan poco?... tiré con tanta fuerza que casi pierdo yo también el equilibrio. Logré ponerla en pie y agarrándose a la balaustrada me dio las gracias. ¡Vaya dos que estamos hechos!, cualquiera que nos vea pensaría y ¡estos dos a que juegan!, pues si…respondió, muchas gracias. De nada, ¿Te has hecho daño?, ¡No!, ya estoy acostumbrada a caer y casi nunca me hago daño. Es verdad, a mi me ocurre igual. En ese instante apareció una joven que siempre la acompaña, había ido a buscar una silla de ruedas para subirla hasta casa y en ese tiempo, había ocurrido esta pequeña peripecia que hoy os he contado sobre una joven vecina que padece una enfermedad degenerativa.
Cuando me despedí de ellas sentí… ¡Que se yo lo que sentí!...mis fuerzas no estaban tan mermadas como para no ayudar a otros, siempre hay alguien que esta peor que uno y al que se puede ayudar y por lo que veo no soy el único que acaba con sus huesos en el suelo, menos mal que la costumbre y quizá los reflejos adquiridos con tanta caída, hacen que estas nunca tengan  otro resultado que un pequeño susto y quizá para nuestros adentros un pequeño cabreo por lo patosos que no estamos volviendo.

jueves, 15 de marzo de 2012

¿Por que no plantarle cara?...¡Solo es "miedo"!

¿Quien no ha sentido el miedo alguna vez?, miedo ante una enfermedad (real o imaginaria), miedo ante una situación inesperada en la que uno se siente en peligro y quizá el miedo a perder la vida, miedo ante un conflicto en el que no se controla nada, ni siquiera a uno mismo que pierde la noción de la realidad, y la imaginación se dispara haciéndonos temer mil cosas que luego y por fortuna nunca llegan a producirse.
Ese miedo, también lo he sentido yo… miedo ante una enfermedad inesperada, miedo a una prueba médica que podía poner en peligro mi vida, miedo a no saber  cual podría ser mi futuro laboral en tiempos de cambio, miedo a que los hijos encuentren dificultades en su camino, miedo a perder las fuerzas cuando uno mas las necesita, miedo al propio miedo.
Ayer un amigo colgaba en su Facebook  un comentario sobre el miedo que había pasado durante un atraco en su trabajo. No es fácil imaginar que puede estar pasando por su cabeza, no es fácil tampoco ponerse en su lugar y tratar de darle ánimos, pues el miedo, ese miedo que se debe sentir en situaciones como esa, queda grabado en el alma y quizá tarde mucho en salir de su escondite.
Se lo que es sentir el miedo a la muerte (ya me ha pasado aviso en alguna ocasión de que no soy eterno), se lo que es sentir miedo ante un augurio negativo de los médicos (mi particular 11M del 2004 lo pasé mirando, sin ver aquellas trágicas imágenes que eran superadas por otras en las que me veía en silla de ruedas, ayudado por mis hijos y mujer a poder llevar una triste vida que por fortuna no se ha producido) Hoy, cuando el tiempo ha pasado y aunque el miedo sigue presente cada día, he terminado por aliarme con él y convivir con su presencia, por asumir que el miedo es un sentimiento mas como la alegría de seguir vivo, como el júbilo de ver avanzar a mis hijos, como el regocijo de ver amanecer cada día. Dicen que si no puedes con tu enemigo, hay que aliarse con el. Yo, cada día le doy los buenos días y cada día termino por ganarle la partida.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Volver...(el recuerdo del idolo, de un padre con buena voz...

Ayer mientras conducia con la radio puesta, una vieja melodia invadió el habitáculo..."Volver...con la frente marchita, la nieves del tiempo, platearon mi sien...sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada... que febril la mirada te busca y te nombra..."
De nuevo el recuerdo de mi padre...imitador impenitente de Gardel y Acuña... ¡No lo hacía mal de verdad!...el sentimiento y la voz puestos en el tango que siempre cantaba por Navidad a petición de toda la familia... Cuantos recuerdos y que razón tenía la letra del tango.
Cada vez que lo escucho siento la presencia de mi padre... no se aún despues de 60 años si creer en el más allá, pero si estoy seguro que una fuerza entre nostalgica y triste me invade con cada nota de la melodía, como si mi padre estuviera mi lado cantando y siempre en momentos de bajón...(tambien es casualidad que la oiga siempre en esos instantes ¿verdad?.. pues es así), el susurro desgarrado me da nuevas fuerzas, el tiempo... todo lo arregla..."veinte años no es nada"...cuando uno ya tiene "las nieves del tiempo plateando mi sien" y pese a los achaques la intención de pasar muchos años aún viendo crecer a los mios envejeciendo a lado de una maravillosa mujer con la que compartir cada instante.
"Volver"... a mi Asturias querida, de la mano de los mios es mi añoranza continua que quiza cumpla no tardando mucho

lunes, 12 de marzo de 2012

La verdad no está en Internet...


Hace ya varios años, tuve la mala fortuna de tener una de esas caídas tan frecuentes que por serlo no llegué a prestarle la atención debida y que con el tiempo, el dolor inicial, fue convirtiéndose en crónico y me hizo acudir al traumatólogo que me remitió al neurólogo y luego al rehabilitador, descubriendo entonces que padecía una secuela (síndrome) consecuencia de la Polio, de la que los especialistas apenas tenían información.
Mi error inicial, fue acudir de inmediato a Internet para obtener información y he de confesar que tras haber tecleado en Google, “síndrome postpolio” y entrado en la primera Web que encontré, el alma se me cayó a los pies…historia que ya relaté en alguno de mis post.
Creemos que todo lo que hay en Internet, es cierto, que lo podemos tomar al pie de la letra y se encuentra bien estudiado y documentado…¡Craso error!...en mis horas de navegación he podido encontrar de todo, desde estudios claros , profundos y documentados a “chapuzas” con falsa información no contrastada que puede hacer mas daño que bien. Tomar con ingenuidad, al pie de la letra lo que aparece en Internet, esta ocasionando según puedo deducir por comentarios de amigos médicos y de mi mujer, una avalancha de consultas innecesarias, alarmantes saturando las consultas, las salas de espera y a veces lo que es peor, llevando a una serie de auto tratamientos que en el mejor de los casos son inocuos y carentes de toda efectividad.
Tomar la información sin filtrarla, analizarla y siempre ponerla en entredicho nos puede llevar a pensar que el Área 55 esconde realmente secretos de mas allá de las estrellas, que la luna nunca fue pisada por ningún ser humano y todo fue una representación teatral muy bien orquestada o que uno puede adelgazar 20 kilos en una semana con tratamientos maravillosos avalados por unas fotografías de un antes y un después de un modelo que en la mayoría de las ocasiones no es la misma persona…
Internet ha supuesto una revolución en nuestras vidas, aquello que comenzó hace no muchos años, siendo un simple experimento de envió de ficheros entre dos universidades Norteamericanas para poder compartir información científica entre dos departamentos, hoy es el medio de comunicación mas fuerte de la historia de la humanidad, superando a la prensa y la televisión, pero sin limites ni censuras previas, sin controles exhaustivos ni verificaciones, todo se da por bueno y hasta este comentario sobre Internet, terminará siendo leído sabe Dios por quien, donde y cuando, en algún punto del planeta y quizá no entienda que alguien pueda poner en tela de juicio un medio de comunicación tan extraordinario como este, que lo mismo puede servir de divertimento, como escaparate de mercancías, publicación de sesudos estudios, comunicación encubierta de planes terroristas o vehículo de apologías varias.
Todo es posible en Internet y con Internet, la única precaución es “no creerse todo” lo que vemos, leemos y oímos.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Aquí hay algo que no funciona...

No se si yo ya estoy mas para allá que para acá, pero hay situaciones y cosas que uno no llega a entender por mucho que me las expliquen. También es cierto que las explicaciones que uno recibe no son capaces de convencer a nadie, por lo ilógico e irracional de las mismas.
¿Que a que cuento viene esto?, pues es muy fácil: No hace mucho pasé una revisión de valoración medica (voluntaria)sobre mi incapacidad, ya que no la pasaba desde el año 1978 (Ya ha llovido desde entonces, ¿no creéis? y tocaba). En esta ocasión aporté un amplio legajo de informes de neurólogos, traumatólogos, médicos de medicina vascular etc., que hubieran bastado para demostrar que desde el año 78 hasta hoy ,por desgracia, uno no esta en condiciones iguales a las de aquel año en el que me concedieron una valoración de un porcentaje de incapacidad que aún conservo en un certificado expedido en aquel año.
¿ Sabéis cual ha sido el resultado de esta última valoración? Pues que…Como los baremos han sido cambiados, no solo no me aumentan la baremación (el porcentaje de incapacidad) si no que me la reducen, (así como lo escribo y leéis) , a pesar de todo y todos los informes, me bajan  SEIS PUNTOS… ¡Ole la burocracia y la política reductora de todo!,(¿También quieren ahorrar con esto?) ahora resulta que a pesar de algo tan evidente (y que salta a la vista solo con verme) como que uno no esta en las mismas condiciones que hace TREINTA Y CUATRO AÑOS, para estos burócratas dirigidos por políticos designados a dedo (o a golpe de carnet del partido, tanto monta...) sin conocimiento alguno del tema, ¡Yo estoy mucho mejor! ...¡Pues que bien!, tendré que volver a pasar otra revisión nueva a ver si de una vez por todas son capaces aunque solo sea estadísticamente, para dejarme como nuevo y por primera vez en mi vida poder salir corriendo.
No es esta una situación puntual y me temo que no será tampoco la última ni la única. Llega a mi conocimiento que hay casos tan sangrantes como el del una pequeña “ciega de nacimiento” a la que no se da ninguna valoración de invalidez, pues le exigen “un certificado de la graduación de la vista”. Pero aquí ¿quien es el ciego?
Si me pongo, no pararía de contar casos similares y quizá hasta más llamativos. No entiendo que ordenes se pueden haber cursado desde instancias superiores (cada vez hay mas mandamases duplicando y triplicando cargos inútiles en una administración que no funciona y en la que al que no inventa algo, por absurdo que sea lo echan). Antes había una administración única, quizá hasta con menos medios, quizá con menos personal y ¡esto funcionaba! (llamarlo: Instituto Nacional de Previsón o como querais, yo hoy a ciencia cierta con tanta sigla ya no se donde tengo que acudir).
Mi caso no tiene la mayor importancia, uno seguirá defendiéndose como pueda y malditas valoraciones de este estilo que me hacen falta, pero si esto sigue así, terminarán por decir que “no hay parados”, pues todos se mueven, ni ancianos impedidos, pues aún pueden respirar y quejarse, (aunque no sea todo lo que debían), ni jóvenes que no encuentran empleo si no jóvenes que están en la cola de espera, esperando a que alguien deje un puesto para que puedan ocuparlo. Por una vez en la vida y sin que sirva de precedente, ¡Me quejo! ¿Verdad que da asco?...

martes, 6 de marzo de 2012

Tan solo...21 gramos...


21 gramos, dicen que pesa… Cuando el cuerpo humano llega a su final y el alma abandona su envoltorio físico, dicen que este pierde el peso de 21 gramos.
21 gramos de alma, en los que se va toda una vida llena de alegrías y penas, quizá el sentimiento imborrable de haber perdido un padre a los 25 años, su ejemplo que durante ese tiempo marcó el comportamiento de uno, para toda una vida. Las largas horas de aquellos 107 días en el hospital velando una enfermedad que terminó con la vida de una madre. La fortuna y dicha de haber encontrado un amor, cómplice y duradero con quien compartir cada instante y formar una familia. La alegría y desconcierto ante el llanto de unos pequeños recién nacidos que iniciaban su andadura en esta vida y que hoy llenan de alegría a un padre que ya comienza a sentir el peso de los años.
Las interminables horas de rehabilitaciones que nunca llegaron a ningún sitio, pues todo tenía un límite y este nunca se sobrepasaba. Los largos veranos de la niñez junto a un Cantábrico nunca olvidado y siempre sentido, en una tierra amada cuyo recuerdo esta siempre presente.
Aquella casa en la que transcurrió la niñez y desde la que a través de sus grandes balcones se veía las catedrales de una Salamanca siempre tranquila y acogedora.
Las clases de derecho en la facultad, de la Plaza de Anaya. Viejos compañeros a los que hoy he perdido la pista pero que siguen presentes en esa orla de tonos grisáceos y fotos añejas.
La pelea diaria con un trabajo que ha marcado una vida y en el que satisfacciones y sinsabores han estado presentes durante más de treinta años. Viajes de trabajo y de vacaciones inolvidables que me llevaron por medio mundo y en los que sentí por un momento, que podía seguir el ritmo de los que me acompañaban sin ralentizar su marcha ni entorpecer su camino.
21 gramos solamente para llenar toda una vida y de los que nadie sabe a ciencia cierta donde irán a parar cuanto el tiempo termine por agotar este viejo cascaron que aún sigue empeñado en seguir acumulando vivencias y disfrutando de una vida que terminará por llenar esos 21 gramos de alma, a veces dolorida, a veces inocente, pero siempre feliz de la vida que le ha tocado vivir…

lunes, 5 de marzo de 2012

La sonrisa perdida...

Hay días, en los que uno no está para nada, ¿verdad que os pasa todos?, si solo me pasara a mi ya seria para preocuparme, pero mal de muchos, ¡consuelo de tontos!, pues eso… hoy es uno de esos días en los que ya desde primera hora de la mañana tengo la dolorosa compañía de una punzada en la cadera, ¡Vaya por Dios, otro dolor nuevo! Y es que los dolores nuevos se soportan peor que los ya conocidos, a los que uno termina por acostumbrase tanto a ellos que si algún día no aparecen se les echa de menos, y es que ¡terminas cogiéndoles cariño!.
La verdad es que nunca fui un “quejica”, más bien todo lo contrario, nunca demostré cara a la galería los dolores que he llegado a sentir y los disimulaba con alguna broma o salida de tono a destiempo que en el fondo desahogaban algo y terminaban por hacerme reír a mi también, con lo que terminé por llegar a la conclusión de que la risa, es un antídoto contra el dolor.
Hoy ni los chistes malos de mi apreciado Arguiñano, han hecho efecto, pero al menos han logrado que pase un rato riéndome, mientras comía viendo la TV.
Y es que la risa, esa que explota inesperada ante una situación divertida, debería de ser moneda de cambio diario ante tanta cara seria como uno se cruza en el camino. No se si son los tiempos que corren o que ya nadie es capaz de encontrar el lado amable de las cosas, pero son muy pocas las ocasiones en las que uno ve a gentes con la sonrisa en sus caras, esa expresión que dulcifica el rostro y hace parecer hasta al menos agraciado, una persona luminosa capaz de resplandecer entre tanto cariacontecido.
No es fácil, no, sonreír ante un futuro incierto, ante un alubión de malas noticias en cada informativo o en cada nota de prensa, pero al igual que cuando un dolor me asalta, termino por encontrar la parte graciosa de una noticia o la parte amable de algún suceso en el que siempre el patinazo de un periodista o el desliz del entrevistado acaban dejando un resquicio a la sonrisa, esa sonrisa que busco en las gentes que me rodean y que no suelo encontrar, en fin terminaré sonriendo en esta tarde que ya termina, aunque solo sea para iluminar los rostros de los que me rodean.

domingo, 4 de marzo de 2012

El agradecimiento...


Hace poco leí un articulo de Javier Marías que hablaba del AGRADECIMIENTO, advirtiendo del peligro de los regalos y poniendo el punto sobre la costumbre arraigada de hacer favores con la intención de cobrar los mismos. Hablaba de una costumbre entronizada, a la que calificaba de mafiosa. (No se puede negar luego nada a quien te hizo el favor y siempre quedas atado al mismo por un lazo invisible e interminable) Uno recuerda tiempos en los que era habitual la famosa "recomendación". Tan usada que hasta cuando uno moría, en la misa de funeral se hacia "la recomendación del alma". (Hasta para entrar en el Cielo hay que estar recomendado).
Siempre fui contrario al uso de esta práctica y habiendo tenido oportunidades de practicarla siempre me negué a ello por entender que al final acabas agradeciendo lo que no era necesario, pues nadie se movía en realidad para favorecerte y si algo salía bien era por meritos propios y no por que alguien hubiera echado una mano.
El agradecimiento sincero, es aquel que no tiene publicidad ni necesita manifestarse en regalos, pero la practica dice que no es así y se siguen viendo situaciones en las que un traje, un bolso, una joya hacen las veces de pago a un favor recibido, es entonces cuando el favor y agradecimiento, pierden su sentido dejando de serlo para ser una mera transacción económica en la que a veces se persiguen objetivos inconfesables.
Agradecer es de bien nacidos, según me enseñaron mis progenitores y hoy hay que hacerlo con sumo cuidado y delicadeza, evitando malas interpretaciones, ofender al benefactor y evitar suspicacias.
Uno agradece muchas cosas en esta vida, el poder levantarse todas las mañanas y sentir el sol o el frió de la madrugada, agradece tener un café caliente y la compañía de los seres queridos, que los dolores sean soportables y que el trabajo sea llevadero, que quienes comparten la jornada con uno lo hagan de buen talante, que al llegar la tarde y cuando el cansancio hace ya mella, uno pueda sentarse con la conciencia tranquila y el animo entero, para charlar un rato frente a un café, sin tener que entregar a cambio otra cosa que el cariño y afecto a quienes se lo ganaron durante la jornada.

viernes, 2 de marzo de 2012

¡Es solo un sueño!...Dr. Freud...

Me hubiera gustado hablar un rato con el Sr. Sigmund Freud. Desde hace muchos años, se repite en mis noches un sueño, pero antes de entrar en él, he de deciros que curiosamente en mis ensoñaciones nocturnas, no cojeo, no necesito la compañía de mi inseparable bastón ni el aparato ortopédico, soy capaz de subirme a unos patines (Siempre envidié a mis hijos cuando los veía deslizarse sobre ellos), trepar ágilmente escaleras arriba, e incluso caminar sin sentir cansancio o dolor, Quizá, en este estado onírico (debo intentar soñarlo algún día) pueda correr en una maratón ¡y yo sin saberlo!…Pero volvamos al sueño, una y otra vez se repite en el mismo algo extraño, quizá mas extraño y fuera de lugar, que lo que os he relatado antes, ¡Puedo volar!...si, habéis leído bien, soy capaz de levantar el vuelo (aún mas que Teresa de Jesús la cual al parecer levitaba) solo con extender mis brazos a modo de alas y rozar las copas de los árboles cual halcón peregrino, hacer cabriolas entre cielo y suelo observando desde las alturas lo pequeñas que se ven las gentes que en tierra arrastran sus existencias.
Libre de ataduras siento el aire rozar mi cara y en esa levedad me siento capaz de todo, capaz de superar los golpes de la vida, lograr metas inalcanzables y cumplir otros sueños, que por serlo, sueños son.
No sé que significado tiene y mucho me temo que el Dr. Freud todo lo encaminaría a cuestiones sexuales, (como solía hacer siempre), equivocándose de medio a medio y terminaríamos discutiendo. Muchas veces he elucubrado sobre el sentido de esas ansias de volar que revelan mis sueños, (independientemente de mi gran afición y admiración por la aviación) de esa necesidad de sentirme sin ataduras y la única explicación posible y posiblemente la mas cercana, es que sin yo saberlo, en el estado consciente me puedo sentir limitado, atado, constreñido a una situación física a la que por regla general no doy importancia pues convivo con ella casi desde mi nacimiento. A veces, he bromeado diciendo que si algún día fuera a Fátima (por ejemplo) y en mi se produjera un milagro y llegara a caminar como todo el mundo, terminaría seguramente por sentirme extraño e incomodo, ya que nunca pude caminar bien y para mi seria algo chocante e inusual.
En fin, seguiré soñando sin tener certeza de a que hacen referencia mis sueños, tampoco importa mucho, pues los sueños, ya se sabe, sueños son y la realidad termina por imponerse cada mañana al despertar.

jueves, 1 de marzo de 2012

El futuro...de ayer...

Hace muchos años la percepción que se tenia del futuro pasaba por cosas tan peregrinas como que en el año 2000 (y ya ha llovido desde entonces), las ciudades estarían llenas de coches voladores y todos vestiríamos de blanco con una especie de peceras en la cabeza, las comidas se cocinarían solas con poner el menú escrito en una especie de horno y las comunicaciones se harían a través de una especie de relojes con una pequeña pantalla de TV (Aquí no se equivocaron mucho). Ver una película de ciencia ficción  de los años 50 puede causar una sonrisa ante la ingenuidad de las situaciones descritas y los artilugios empleados. Naves espaciales de aspecto de un cohete V2, a tamaño gigante, llenos de interruptores y manómetros de la época, (aún no conocían los leed ni los botones, pues no se veía ninguno y si reóstatos gigantes)  toscos asientos futuristas y trajes espaciales con apariencia de monos de trabajo a los que se añadía algún logotipo extraño unas hombreras a modo de cordón enroscado y como casco una gran bola de cristal.
Siempre hay excepciones, algunas imitadas en la actualidad como la estenografía de “Metrópolis” de apariencia caótica, en las que las ciudades han crecido hacia arriba con grandes rascacielos unidos entre si por vías de ferrocarril y carreteras elevadas.(ver  “el quinto elemento” o “Blade runner”
Ya Julio Verne anticipó multitud de artilugios imaginarios en aquel entonces (quizá basándose en ideas de Leonardo Da Vinci o en quien sabe que…) y que hoy son una realidad, un submarino atómico, una televisión, una bala de cañón desplazándose hacia a luna, un viaje al centro de la tierra. Aquella frase de… “Lo que un hombre puede imaginar otro puede terminar realizándolo”, solo es cuestión de tiempo. La tecnología avanza cada vez mas rápido, parece como que los grandes descubrimientos hubieran entrado en una espiral acelerada por las comunicaciones ( léase Internet) en la que lo imaginado tan solo hace unos pocos años es ya una realidad. Quizá algún día la quimera del santo Grial, con el poder de hacernos inmortales llegue a hacerse realidad, quizá también, esos viajes estelares que nos presentan las grandes producciones de Hollywood, terminen por ser ciertas. Solo el hombre tiene un límite físico, pero su mente rompe todas las barreras y puede llegar a imaginar lo que quizás mañana sea una simple realidad cotidiana.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Una imagen del pasado...

Recuperar fotos antiguas, un pasado perdido en el tiempo que uno no llegó nunca a conocer y del que se tiene referencia a través de la transmisión verbal de los familiares más cercanos historias de un ayer lejano que suena a melodía añeja de ritmo cadencioso y lento, como debió ser en aquella época.
Hoy, a través de una vieja publicación, he recuperado una de aquellas fotos (que reproduzco) en cuyo pie se podía leer “Familia Fernández del Viso”…por primera vez pude ver la cara de mi abuelo paterno, al que nunca llegué a conocer, rodeado de todos sus hijos en un lugar que no alcanzo a localizar.
Ha sido una sorpresa agradable reconocer a cada uno de mis tíos y a mi padre, a la abuela Lola y mi padrino Floro, aunque la foto no tenga calidad por tratarse de una ilustración de un libro dedicado a las gentes de la cuenca minera asturiana.
Siguiendo la lectura del articulo, me hace gracia el apelativo cariñoso que el autor del mismo dedica a mi abuelo Braulio, llamándole “el rey del vermouth”, (no es que lo fabricara es que debía gustarle por lo que deduzco del resto del escrito, gusto que he heredado, por lo que se ve, de este antepasado).
Viejas historias que relatan un tiempo en el que no había prisas, donde se podía disfrutar la vida bebiéndola a tragos lentos, saboreando cada minuto, cada instante. Tiempo en el que las familias eran largas, siete hermanos posando con sus padres, quizá debieron estar inmóviles durante un buen rato mientras la vieja maquina de fotos recogía la escena sobre un cristal recubierto de sulfuro de plata y que hoy me hace recuperar aquellos momentos. Fotos antiguas, memoria del pasado que no volverá…

lunes, 27 de febrero de 2012

Pequeños con "sorna"...

Con lo que a uno le cuesta en ocasiones encontrar la palabra justa para provocar la sonrisa y leyendo unos curiosos libros que han llegado a mis manos, cuyo titulo es, “cosas de niños”, he llegado a la conclusión de que a medida que uno se hace mayor va perdiendo junto con la capacidad de sorprenderse la capacidad de ver la parte cómica de las cosas.
Solo los niños con su inocencia aún salvaje y sin contaminar son capaces de preguntar ¿Mama si esa es la familia real, la nuestra que es?... ¿De mentira? O Mamá ,Jesucristo en el cielo ¿esta en la cruz o esta suelto?.
Sin pretenderlo y con sus salidas, crean un humor fino, inteligente espontáneo, que a los mayores nos cuesta un esfuerzo lograr. Juan se dirigía al servicio y de repente se vuelve a coger su Nintendo diciendo, "sin tetas no hay paraíso y sin Nintendo no haya caca",  Por mimetismo con el mundo que les rodea, tratan de imitar posturas, gestos y frases de los mayores y lo hacen sin el menor sentido del ridículo, ese sentido que a los mayores nos impide hacer esos gestos de burla ante situaciones tontas, como hacen ellos, o canturrear cancioncillas burlescas en lugar de insultar como hacemos los mas entrados en años.
Nadie se imagina un "Chincha rabia que tengo un coche mejor que el tuyo", cantado por un mayor, ni sacar la lengua al que te acaba de hacer una pirula con el coche. Nosotros sacamos la mano amenazante y ellos el golpe inesperado que descuadra al contrincante.
Decididamente hay que tener alma de niño para encontrar el humor en las cosas cotidianas, ese alma sin complejos que hace preguntar a un niño: Si yo vine de Paris y mi hermana nació en una coliflor ¿Es que no hay nadie en esta familia que nazca de manera normal?.
Quizá la solución para hacer un mundo mejor es mirar la vida con ojos de niño, sorprendernos a cada paso de lo que nos rodea y dar gracias por tenerlo cerca, descubrir que todo tiene su parte cómica y sacarla a relucir a la menor ocasión, eso que llamamos "sorna" cuando lo hace alguien entrado en años y que en realidad no es mas que un volver a la niñez, sin complejos, sin ataduras, sin miedo al que dirán si digo una tontería.
Conozco a varias personas que tienen esta loable capacidad, algún amigo y compañero gallego, algún amigo asturiano de la niñez y siempre el recuerdo eterno de mi padre, cuya sorna sacaba punta a todo quitando hierro a las situaciones mas conflictivas. Yo quiero ser como ellos, ver la parte alegre de la vida, reírme de lo que parecen ser problemas y luego vistos desde la otra mirada convertirlos en la broma del día. Yo quiero tener sorna...

jueves, 23 de febrero de 2012

Preguntas sin respuesta...

Hay ocasiones en las que uno mantiene un dialogo interno e intimo, en el que se plantea la existencia y el futuro incierto, por ser eso, futuro e imprevisible.
Ese extraño dialogo en el que las preguntas no suelen tener respuesta, rondan en torno a la salud y el futuro de los hijos. Las cosas no están como para tener una expectativa risueña y amable, la preocupación por como sobrevivirán el día de mañana, de como serán las vidas de mis hijos cuando yo falte (que espero sea muy tarde) no tienen respuesta.
Uno les ve avanzar en su camino, unas veces con éxitos y otras con tropiezos y lo compara con la existencia que uno ha llevado en la que también se alternaron momentos buenos y malos, donde conquistas y derrotas han poblado mi existencia como suele ocurrir a todo el mundo.
Nuevamente el tiempo esta presente en este dialogo, ese tiempo que uno ve agotarse día a día llenando de impaciencia momentos en los que me gustaría tener la capacidad para dejar resueltas las vidas de los míos, empeño imposible, pues nadie puede hacerlo.
¿Lograrán desenvolverse en esta selva humana?, ¿formarán una familia y esta será al menos tan estable y buena como la que yo he disfrutado?, ¿serán capaces de soportar todos los golpes que la vida les de?, ¿recordarán el ejemplo que su padres les dieron con su esfuerzo diario y atención permanente hacia ellos incluso olvidando su propia existencia?
Mi dialogo se interrumpe con la vuelta a la realidad. Lo tienen muy difícil. Solo ellos, al igual que hicimos nosotros, deberán tomar decisiones sobre su propia vida, sobre el camino que desean seguir, sobre la cantidad de esfuerzo que quieren hacer y sobre los objetivos de sus vidas. Nosotros (su madre y yo) solamente podremos seguir, como todos los padres, sirviendo de apoyo hasta que puedan volar solos, pidiendo que la salud nos permita seguir estando ahí cuando nos necesiten.
De nuevo las dudas y temores me asaltan cada vez que veo y leo las noticias en la prensa. Las oportunidades de encontrar empleo son cada vez menores, la inestabilidad en todos los aspectos de la vida parece no tener fin y uno termina por preguntarse ¿también nuestros padres tuvieron los mismos presagios?, ¿También ellos sintieron esta incertidumbre?.
Sin respuestas, he terminado por pensar, con un optimismo fuera de lugar, que en algún momento  las cosas tienen que cambiar y que el mundo seguirá girando aun después de que yo no exista…

miércoles, 22 de febrero de 2012

Al terminar la jornada...

Sin darme cuenta el tiempo pasó, ese tiempo que se ha vuelto recurrente en mis últimos escritos y que parece tengo clavado en el alma como una saeta, que certera ha ido a dar en la diana. ¿Será que a pesar de negarlo me siento mayor?, pero ¡No!, hay cosas que me indican que sigo sintiéndome con ganas y fuerzas, que la indolencia del camino que llega a su final, aún no ha aparecido y las ansias por hacer, solo hay ocasiones en que se frustran pues físicamente si que puedo haber perdido las fuerzas de antaño. Pero aquí sigo, pegado 7 horas a la mesa de trabajo y con la agilidad mental y dactilar suficiente para tecleando en el ordenador, dar respuesta a cada asunto que se me presenta y dejar arreglados entuertos, errores o cuestiones que se me encomiendan.
Hoy ha sido un día saturado de llamadas y notas, correos y avisos, pues mis dos compañeros de la DC (canarios ambos) están de carnaval, como es lógico, pero también como viene siendo habitual, he terminado el día con el regusto de poder decir ¡lo hice!, no ha quedado nada pendiente aunque me duelan los dedos de tanto teclear (y encima me pongo ahora a contároslo en este blog, tecleando en mi portátil ¡No tengo solución!).
Como os decía el tiempo ha pasado y con él van quedando atrás mis miedos, mis aprensiones y día a día recupero la ilusión y confianza en que mi camino puede aún ser largo y lo puedo andar. Sin sentirme imprescindible (todos somos prescindibles) me siento necesario y como tal trato de cumplir mi cometido diario con el convencimiento de que va por buen camino a la vista de las llamadas que recibo de compañeros de otras provincias que acuden a mi como paño de lagrimas para que les de solución a ciertos asuntos que exceden de sus competencias. Gracias a ellos puedo sentirme útil y gracias a ellos acabo el día sintiéndome tan bien que aún me quedan fuerzas para agradecerles en este blog la confianza que en mi han depositado.

Hoy día 22 aniversario de la muerte de Antonio Machado no puedo sustraerme a terminar con uno de sus versos:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.