miércoles, 5 de septiembre de 2012

¡Buenos dias,amanecer!...


¡Buenos días amanecer!... de nuevo me has traído la luz del día, ese sol que aunque ya no calienta, llena de brillo la  mañana y alegría el alma, al poder sentir de nuevo su fulgor.
Los años han pasado y aquello que antes casi pasaba desapercibido, hoy se hace mas patente, el día nace cada mañana, dando una nueva oportunidad a la vida que se nos va cada minuto desde que nacemos y solo la valoramos de verdad cuando se llega a cierta edad.
¡Buenos días, aire de la mañana!, hoy me has hecho sentir el temblor en el cuerpo que me dice que estoy vivo.
He sentido ganas de correr y no he podido, (nunca pude hacerlo), pero me he conformado con caminar paso a paso hasta mi lugar de trabajo y volver a mi labor diaria pensando que sigo siendo útil, que aún puedo tener un lugar donde sentir, que cada cosa que hago, sirve a alguien o para algo.
¡Buenos días a la vida!, que cada día me recuerda que para andar el camino, solo hay que proponérselo y querer.
Espero, que algún día mis hijos aprendan que la carrera de la vida no se gana corriendo, si no afianzando pasos y paso a paso, sin prisas pero con constancia y empeño.
Mi camino ha sido largo, nunca es fácil aunque nos parezca que para algunos si lo fue, ni tan siquiera navegar a favor de la corriente es fácil y menos cuando las aguas bajan revueltas.
¡Buenos días a todos cuantos compartís horas en mi vida!...Buenos días a todos…

jueves, 30 de agosto de 2012

Aquellos comienzos...


Sentados en rústicos taburetes de madera, a la puerta de la casa, trataban de disfrutar de la poca brisa de aire que la noche traía, en aquel caluroso verano. Formaban tertulias hasta altas horas de la noche en que rendidos por los quehaceres de la jornada trataban de conciliar el sueño en unas camas que desprendían calor al contacto con el cuerpo.
Imágenes que se repetían en mil pueblos durante aquel estío ardiente en el que aún no se conocía el aire acondicionado y los ventiladores eran artículos casi de lujo o desconocidos, por aquellos labriegos en remotos pueblos de la meseta castellana.
Con ellos compartí noches de desvelo en compañía de mi mujer que por aquella época ejercía como médico rural en uno de estos pueblos, a caballo entre las provincias de Ávila y Salamanca.
Eran gentes rudas y nobles curtidas por el ardiente sol que abrasaba las cosechas mientras el trillo separaba, grano de paja, en un viaje circular sin fin, tirado por una mula en el que sentado sobre una silla, el labriego realizaba su labor a pleno sol, paliando su sed a golpe de botijo y cubierto con un gran sobrero de paja trenzada.
Fueron muchas las noches, contemplando las estrellas y escuchando viejas historias de las gentes del lugar, horas que ya casi había olvidado, como olvidados están los duros comienzos de una profesión que el tiempo llegó a mejorar, en la que yo solo fui mero testigo y compañía  de los desvelos de mi mujer y la impotencia ante la falta de medios por la lejanía con el hospital mas cercano.
Horas dedicadas a aquellas gentes, cuya existencia y medios de vida parecían anclados en un pasado lejano, casi medieval, donde no existía agua corriente en sus viviendas y las comunicaciones telefónicas se realizaban a través de un único teléfono manejado por una operadora que se encargaba de avisar a los vecinos de las llamadas recibidas o pasarles notas para que llamaran a algún familiar lejano que había tratado de ponerse en contacto con ellos.
Un viejo y casi improvisado consultorio, recibía la vista diaria de aquellas gentes para controlarse la tensión o solicitar las recetas de aquellos medicamentos para paliar sus enfermedades. Ventanas con cristales pintados con cal, para evitar miradas indiscretas del exterior, una vieja mesa de rustica madera y un silla con respaldo de mimbre trenzado, dos taburetes de madera, un destartalado armario de metal, para guardar el poco instrumental con que contaba, una pequeña estufa de butano, para el frió invierno y un suelo de tierra prensada que nunca llegó a tener baldosas o estar cubierto de cemento, que como mínimo, le habría dado otra apariencia a la estancia.
Duros comienzos en los que la soledad debió de ser cruel, cuando yo tenía que regresar a Salamanca para acudir a mi trabajo. No había médicos de guardia ni sustitutos, no existía descanso postguardia, pues la guardia era permanente y permanente la asistencia que se prestaba.
Los tiempos han cambiado, ella habrá dejado en algún rincón de su memoria, guardadas aquellas horas y días que hoy yo y tímidamente, como un mero espectador que fui, he tratado de retratar en este escrito que comenzó con un recuerdo a aquellas horas en las que el calor mantenía a las gentes en la calle.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Rhut y José...


Alguien dijo: “Cuanto mas conozco al ser humano, mas quiero a mi perro”…
Todos los medios de comunicación se han hecho eco de la desaparición y posible asesinato de dos pequeños indefensos e inocentes. Un padre desnaturalizado, lleno de rencor y sin ningún sentimiento de culpa, piedad y humanidad, hace que me replantee, que clase de persona (quizás tengamos cerca de nosotros otra igual sin saberlo), es capaz de tales actos.
Da miedo pensar que aquello, que entiendo se llama erróneamente, “violencia de genero”, no es otra cosa que simple y gratuita violencia de descerebrados con los que quizá estemos cruzándonos todos los días sin saberlo.
Se hace una vez mas patente la frase de “El hombre es un lobo para el hombre”, único animal capaz de matar por matar, de producir el daño por mero placer y me trevo a decir que hasta sin sentimiento alguno.
Nos estamos acostumbrando a ver en noticiarios, muertes sin sentido, asesinos en serie, actos violentos que siempre son captados por las cámaras y terminamos siendo meros espectadores que acabamos por pensar que son actos aislados, deplorables, dolorosos que ocurren en otros lugares, que no tienen nada que ver con nosotros… ¿Y nosotros no somos parte del genero humano?... ¿Por que, cada día tiene que haber mas policía, mas jueces, mas vigilancia, mas controles? ¿No somos capaces de utilizar, esos elementos que nos distinguen de los animales,” la razón”, el “sentimiento”?
Se que toda norma ha de tener su excepción para que la misma sea confirmada, pero las excepciones que cada día son mayores, terminan casi convirtiéndose en norma, por su frecuencia y habitualidad. ¿No sabe el genero humano utilizar su libertad y libre albedrío, el raciocinio y la convivencia pacifica?.
No tengo perro, pero cada día quiero mas a los animales no racionales, al menos estos en su violencia, no se ensañan, no es gratuita y solo son violentos en defensa de su propia existencia.
Alguna vez he pedido que se parara este mundo, para bajarme de él, pero el mundo sigue su loca carrera de desatinos, hoy he sentido vergüenza de pertenecer al genero humano, capaz de hacer daño por hacer daño.

lunes, 27 de agosto de 2012

Esa otra olimpiada...


Constancia, tesón, voluntad, quizás, terca decisión hacen de esos paralimpicos un ejemplo a seguir, siempre digno de admiración pues rompen moldes no conformándose con lo que el destino les ha deparado.
Pero no son solo ellos, he visto y compartido en muchas salas de rehabilitación, gentes cuyo esfuerzo silencioso y constante en lucha permanente consigo mismos, no necesita reconocimiento ni medallas, su callado esfuerzo y constancia son tan dignas merecedoras de reconocimiento como la de esos atletas que hoy vemos en las olimpiadas., y sin embargo…no lo quieren ni lo necesitan.
Asombran con sus capacidades superiores a las de cualquiera, aun estando en inferioridad de condiciones, maravillan sus logros, nunca alcanzados por quien teniendo todos sus miembros y capacidades sensoriales en perfecto funcionamiento, nunca lograran lo que estas gentes son capaces de hacer.
De graves enfermedades han salido grandes atletas, Weismuller (Aquel primer tarzan), David Meca (nuestro increíble nadador), Esther Williams, (sirena del cine en los años 50) supieron crecerse ante las dificultades y lograr metas sorprendentes y mientras… miles de personas realizan sus ejercicios diarios, con esfuerzos que no podemos ni imaginar, sin otra meta que la de superase a si mismo tratando de lograr una mejor calidad de vida.
Muchas son las horas que he pasado en salas de rehabilitación, muchas las gentes que he visto esforzarse y en ocasiones la decepción de no conseguir aquello que nos hemos propuesto. Decepción, pero no desanimo, decepción pero no tristeza, decepción pero no rendirse tirando la toalla, pues cada día es una nueva competición con uno mismo, sabiendo que la recompensa es poder seguir adelante con mayor o menor dificultad, pero siempre adelante…No habrá podio al que subirse (Quizá subir a él seria esfuerzo casi imposible, como imposible seria subir a Himalaya), no habrá himnos de victoria ni aplausos, solo el sentimiento de que hoy, se ha podido caminar igual que ayer y la fe en que mañana se podrá seguir haciendo y dentro de uno, en un pensamiento intimo, terminaremos sintiéndonos vencedores en una olimpiada interminable en la que competimos día a día.

viernes, 24 de agosto de 2012

Pequeños detalles


Luz y sombras jugando a dibujar sobre los prados figuras que la imaginación transforma en objetos cotidianos, mientras en la lejanía un tañer de las campañas del viejo reloj en la torre de la Iglesia de San Roque, marcan el medio día.
Un vetusto carro de madera tirado por dos bueyes, con su crujir de ruedas gastadas por el tiempo, recorría aquel polvoriento camino, cargado de paja para el ganado que dormitaba en la pradera.
En su camino, se ha cruzado con el cartero que montado en su bicicleta, hacia el recorrido diario para el reparto de la correspondencia, mientras atareados labriegos, a golpe de guadaña, dejaban en el aire ese olor de hierba recién cortada que refrescaba en ambiente.
En el acantilado, las olas jugaban a tejer mantos de espuma sobre las rocas, mientras las gaviotas trenzaban en el aire mil piruetas sobre un pesquero que faenaba cerca de la costa.
Imágenes que quizá mi madre hubiera podido captar en sus cuadros y que yo solo soy capaz de pintar tenuemente en mis escritos. Aún tengo en mi memoria aquel caballete y aquellos lienzos que con paciencia infinita y habilidad innata se llenaban de color e imágenes a golpe de pincel y espátula, manejados con mano firme creando un reflejo fiel de un paisaje que uno solo logra tímidamente plasmar a golpe de teclado en este ordenador.
Muchas veces, me he quedado mirando aquellos cuadros que hoy decoran las casas de mis hermanos y la mía y me he sorprendido ante detalles en los que uno no suele caer en la contemplación de paisajes y lugares, pero que fueron fielmente retratados. Siempre admiré ese “ojo especial” que tiene el artista para ver lo cotidiano y que se nos escapa al ojo profano. No hace mucho lo comentaba con un amigo fotógrafo que enseñándome un foto de la Plaza Mayor de Salamanca (¡Cuantos miles de veces habré pasado por el mismo sitio!) y nunca me había fijado en que el techo de los soportales esta plagado de vigas de madera…
De igual manera, supongo, pasamos por la vida sin caer en pequeños detalles, sin reparar en momentos que nunca mas volverán a repetirse y que habiéndolos vivido, no habremos captado en toda su intensidad.


martes, 21 de agosto de 2012

Acelerados...


Dicen que vivimos en un mundo acelerado, donde todo corre prisa y las prisas son el pan nuestro de cada día. Hay ocasiones en las que el reloj deja de ser un mero instrumento de medición del tiempo para convertirse en la cadena que el esclavo arrastra durante todo el día, marcando no ya las horas si no solo minutos que nos agobian en su implacable paso.
Nada tiene reposo, todo apremia y se precipita como en una catarata interminable que nos golpea incesantemente sin darnos tiempo al reposo y la meditación.
Ya pasaron aquellos días en los que todo parecía ralentizado y existían momentos en los que uno sentía el pasar del tiempo con la lentitud suficiente para tomar decisiones serenas, maduradas en el reposo del flemático transcurrir diario.
Hace algunos años cayo en mis manos un libro dedicado a la era digital que se nos avecinaba y que hoy es una realidad cotidiana. La era digital acelera de día en día nuestras vida y nuestra existencia, lo que ayer era bueno hoy no vale, lo que ayer era proyecto hoy esta ya ejecutado y en esta vorágine somos actores y espectadores a la vez sin darnos apenas tiempo a que una idea se asiente en nuestras mentes, para que esta este seguidamente realizada o quede ya obsoleta ante otra nueva.
La progresión en esta aceleración es cada vez mayor. En mis manos ha caído un artilugio que hace apenas un par de años habría sido una utopía. Hoy puedo leer mis correos en cualquier lugar, ver a mi interlocutor en una conversación por video conferencia, remitirle unas fotos o un documento  en el acto, consultar códigos postales, fechas de matriculación de cualquier vehículo, direcciones y teléfonos de cualquier persona, datos de la misma a los que antes no se tenia acceso y que hoy cuelgan de Internet a disposición de cualquiera, puedo publicar mis escritos sentado en la terraza de un café y recibir comentarios a los mismos en cualquier lugar en que me encuentre. Localizo la farmacia mas cercana, la pastelería que mejores merengues hace, el lugar en que un amigo se encuentra en este mismo instante y quizá (aún no lo he intentado) hasta pueda saber a que distancia exacta se encuentra de mi, mientras intercambiamos mensajes personales que incluyen imágenes y sonidos. Y todo, desde la palma de mi mano con un pequeño teléfono cuya función de transmitir simplemente la voz es la menor de sus aplicaciones.
Cada día descubro algo nuevo que acelera mas mi existencia, hoy ya no tengo que ir al medico para saber cual es mi tensión arterial, esta maquina del infierno, es capaz de decírmelo y el numero de pulsaciones por minuto que tengo, me recuerda inexorablemente , la toma de cada uno de los medicamentos que me mantienen con vida.
He mirado a mi alrededor durante un instante, (haced vosotros lo mismo) y he visto agarrados a sus móviles a todos cuantos pasaban a mi lado, acelerados, esclavizados por la era digital que cada día nos apremia mas y mas…¿donde quedó el tiempo pausado?

jueves, 16 de agosto de 2012

¡El final...del Verano!...


Van cayendo los perezosos días de verano, en los que uno comparte vivencias y momentos inolvidables con las personas mas queridas. La cercanía de una vuelta al trabajo y la rutina diaria animan aún mas cada instante apurando los minutos, que relajado han ido dándome fuerzas y ánimos para continuar en una labor diaria que uno agradece y en la que me siento bien.
Muchas veces oigo aquello que llaman, síndrome post vacacional y una sonrisa burlona se me pone en la cara, pues nunca sentí tal mal ni note nada extraño al volver al trabajo.
Mil recuerdos plasmados por mi cámara, me acompañan en cada instante, momentos felices que quizá no se vuelvan a repetir (nada se repite en esta vida), son como ladrillos de una gran casa construida día a día en la que en cada rincón del alma hay alegrías guardadas, que renuevan el espíritu.
Durante días olvidé mi portátil, anoté momentos pensando en plasmarlos luego en este blog que hoy retomo, fiel testigo de vivencias y sentimientos que fluirán mientas la vida siga permitiéndome aporrear un teclado y mi cabeza mantenga la lucidez suficiente para poder contarlos.
Hoy ha vuelto a salir el sol, ese astro que en verano parece cargarme las pilas con fuerzas y alegría renovadas. Hoy he vuelto a dar las gracias por que la vida me haya dejado disfrutar del mar, del aire limpio, junto con mi mujer y mis hijos, que aún y a pesar de sus años siguen guardandose unos días para que todos podamos estar juntos en vacaciones.
Las tardes van perdiendo luz, pero aún permanece en mi, el brillo de esos días que seguirán dándome fuerzas durante el resto del año, mientras en mi cabeza resuena aquella vieja canción del Dúo Dinámico...¡El final...del verano...llegó...!

miércoles, 1 de agosto de 2012

Mares...

Olas que mansamente vienen a morir en la orilla mientras un radiante sol, llena de destellos las tranquilas aguas de un Mediterráneo bullicioso y alegre. Aguas bravas que rompen con estruendo azotando acantilados, en medio de brumas y blancas olas de espuma, que con furia se estrellan contra las rocas de un Cantábrico nostálgico y a la vez acogedor.
Dos maneras de sentir la vida, dos maneras de apreciar nuestra existencia, que se complementan formado los momentos alegres y los melancólicos.
Dos mares que llenan nuestra presencia  de momentos alegres e instantes taciturnos, por los que uno navega la andadura de esta vida, que cada día se llena de más escollos, sin la luz de un faro que oriente nuestro rumbo.
Somos marineros en Mediterráneo y Cantábrico, en paz y furia desatadas navegando en ocasiones al pairo, así es el devenir, en el que nos cruzamos con otros navíos que ya están de vuelta o inician su andadura.
Mares para ser recorridos, para ser vividos en busca de un puerto seguro en el que poder reponer fuerzas, para seguir navegando hacia una meta soñada.
Marineros de la vida, en la que encontraremos galernas y calma chicha, navegantes de mares imaginarios y reales en los que uno encuentra vientos favorables y tormentas de verano.
El fuego de San Telmo alumbrando los mástiles y auroras boreales decorando los cielos de un navegar continuo por una vida imprevisible.
Mares de la existencia en los que todo es posible mientras se mantenga el rumbo firme y la vista en el horizonte. Mares vividos y queridos…mares…
 

jueves, 26 de julio de 2012

La peseta...


¿Otra vez la peseta?...Desde hace algún tiempo, se nos viene amenazando con la vuelta la peseta. Para los que ya tenemos una cierta edad y nos criamos con ella, la vuelta a esta moneda no seria un problema, pero si nos llevaríamos una desagradable sorpresa. Pensar, por ejemplo… que una barra de pan que cuesta 0,6 céntimos serian 10 pesetas, que un periódico de 1,50 euros serian 249 pesetas, (pagar esto para leer malas noticias, creo que no merece la pena, ¿verdad?) que una botella de agua de 1,20 euros cuesta 200 pesetas, (esto costaba en mi época una botella de buena Ginebra), que un paquete de tabaco de 4,50 euros rondaría nada mas ni dada menos que 800 pesetas del alma. ¡Quien iba a decirnos que se llegaría pagar casi 800 pesetas por paquete de tabaco cuando uno, que empezó a fumar muy joven llegó a pagarlos a 4,50 pesetas!.
Ya no hablo de litro de gasolina (mi primer coche llenaba el deposito con 80 pesetas y ahora  me cuesta 11.000 pesetas llenarlo). Para la compra semanal en el Supermercado ( ya no se va a la tienda de la esquina ni a la frutería vecina) necesitaríamos llevar al menos una 18.000 o 20.000 pesetas. A las personas con unos 80 años, que vivieron una post guerra de cartilla de racionamiento, les parecería un escándalo ( aunque siguen pensando en pesetas han asumido erróneamente que 500 euros pueden ser igual a 500 pesetas y no se han escandalizado pues en su error asumen lo casi inasumible no dándose cuenta de que en realidad son 83.000 pesetas).
Hoy el euro, aquel que en el año 2000 una Leticia Ortiz , nos presentaba como el futuro y medio de integración a una Comunidad económica que nos haría mas ricos y mejor posicionados, nos esta saliendo rana…
Personalmente, me da igual, euro que peseta (siempre y cuando esta no vuelva con la cara impresa de un generalito), la preocupación viene por el encarecimiento de la vida y lo poco que han subido los sueldos en proporción a la misma (Peor aun, si tenemos en cuenta recortes en estos y aumentos de IVA). Hace pocos días bromeaba en mi Facefook sobre que en Grecia, la salida del Euro seria un “dracma”…hoy, se me han quitado las ganas de bromear sobre la peseta y volver a pensar o recalcular los precios en esta moneda me esta produciendo un tremendo mareo y una inquietud que no os podéis imaginar.
En fin, que sea lo que Dios quiera y la Unión Europea nos coja confesados.

miércoles, 18 de julio de 2012

¿Es que ya no hay buenas noticias?...


Por un momento he de confesar que me llevé una alegría al oir decir a aquella persona que: “Ahora nos va a costar más morirnos”. Pensé… ¡Que bien!... Alguien ha debido encontrar una manera de alargar nuestra vidas, pero… ¡No!... a lo que se estaba refiriendo es a que ahora nos iba a costar mas el entierro por culpa del IVA ascendente, ese IVA que alguno va a seguir aprovechando para hacer dinero negro con mayor facilidad y menor esfuerzo, Es tal la obsesión por este tema que ayer sin ir mas lejos pregunte a un conocido, ¿ Que tal estas?, Y la respuesta fue…“con IVA o sin IVA”… supongo que fue un acto instintivo y quiero pensar que fue una gracia y no su frase habitual durante todo el día cada vez que daba un presupuesto para algo.
Que las cosas se nos van poniendo cada vez peor, con funcionarios a los que se toma como panacea para resolver las deudas de un estado y una nación que hasta ahora había creído que todo el mundo era descendiente de Rokefeler u Onasis y nadie se preocupaba por el mañana, pues el mañana estaba lleno de promesas. ¿Recordáis cuando los bancos mandaban aquellas cartas diciendo que tenías tal o cual cantidad a tu disposición para un crédito personal?, ¿A que hoy cuando mas falta hacen, no llega ninguna?.
Las vacaciones en hoteles de lujo, los coches financiados a no se cuantos años, y ya no digo nada de la vivienda que todo el mundo ansiaba y conseguía en propiedad aunque en el fondo esta fuera durante muchos años realmente del banco que había prestado el dinero. La obsesión por ser propietario, llegaba a límites inexplicables y ya que se nos compara con Europa, ni en Bélgica, Francia y Alemania existe este deseo irrefrenable de tener en propiedad la vivienda habitual, allí lo habitual es vivir arrendado y no pasa nada…
Por otra parte y la verdad es que esto si que da miedo, uno abre la prensa y se encuentra…A un ex alcalde y una folclórica imputados por varios delitos de blanqueo de dinero, a un Juez imputado por gastos no justificados y de difícil justificación, a un político procesado por malversación de fondos, al yerno del rey por el mismo motivo, a otro político imputado por no se que de unas financiaciones dudosas, y un largo etcétera que incluye banqueros, gestores y directivos de grandes empresas y hasta detectives, asesores fiscales, empleados de Hacienda y empresas de telefonía que han espiado y facilitado datos de miles de personas que posiblemente nunca sabrán que sus vidas y datos son de dominio publico.
Miedo me da abrir la prensa o acceder a la información en Internet…¡Por Dios!... ¿Es que no hay una noticia que sea buena?...

viernes, 13 de julio de 2012

Un constante atardecer...


Cae el Sol ocultando su brillo tras los montes, la tarde calida aún invita al paseo o al relax sentado en alguna terraza, viendo pasar a las gentes que tras su jornada buscan un rato para relajarse y quizá olvidar esa presión diaria a la que todos nos vemos sometidos.
La vida distendida, lenta, sin agobios, de otros tiempos ya ha pasado a la historia. Hoy el móvil suena a todas horas pillándonos en los lugares más inesperados y en los momentos más inoportunos. El ajetreo permanente no cesa con la jornada de trabajo y las preocupaciones y desvelos superan esas horas laborales no abandonándonos en ningún momento. Prueba de ello, son las conversaciones con la gente, en todas aparece siempre algún problema del día, alguna preocupación por lo pendiente o algún entuerto que quedo por resolver. Todo aderezado con la incertidumbre, cada vez mayor de que va a ser de nosotros, con tanto recorte y tanto cambio a que nos somete el gobierno.¡ya no hay paz para los currantes!, (parece un titulo de película) no hay sosiego para nadie y todo se traduce en tensión, tensión y mas tensión hasta en las conversaciones mas triviales. Todo el mundo va “con la escopeta cargada”, siempre al borde del ataque de nervios y sin tiempo para la reflexión y planificar el futuro más cercano. El miedo a quedar en el paro, a no poder llegar a fin de mes, a que cada semana una nueva medida política o económica de al traste con todos los esfuerzos de muchos años, para conseguir una cierta seguridad y estabilidad que hoy están en peligro constante.
¿Hasta donde se puede aguantar?, ¿cuanto mas se puede soportar, sin estar convencidos de que lo que se hace cada día por quien dirige nuestros destinos económicos, de educación de seguridad, de salud, es lo correcto y tendrá un buen fin?. Quizá una explicación clara de los resultados que se piensa obtener, enseñar la luz al final del túnel, calmaría esa incertidumbre, pero mucho me temo que nadie es capaz de decir donde y como terminará este viaje de locos en el que se nos ha embarcado.
Solo nos queda mirar como el sol se pone cada día tras los montes o el horizonte del mar  y la esperanza ( vana esperanza) de que el nuevo día pueda traer la luz y paz que todos estamos necesitando.

lunes, 9 de julio de 2012

Terminar siendo una simple anécdota...



Hoy, alguien me decía… He estado con “fulanito” y me ha estado hablando muy bien de ti… Instintivamente me llevé la mano al pecho… ¡Si!... ¡el corazón me seguía latiendo!, luego me di un pellizco…  ¡estoy vivo!... que extraño que alguien haga alabanzas de uno mientras uno sigue vivo…Decía mi padre… “Dios nos libre de la época de las alabanzas”, (refiriéndose claramente a la muerte) y es que estamos acostumbrados a que solo se hable bien de los difuntos aunque estos en vida hayan sido unos auténticos cafres, y así decimos… “era un hombre de carácter”, cuando en realidad lo que era, un tipo con muy mala “leche”…o tenia “una tranquilidad pasmosa”, cuando en realidad, era un Vago tremendo y lo que tenia en lugar de sangre era horchata.
Decía Enrique Jardier Poncela que toda nuestra vida quedará resumida en una mera anécdota y es cierto, así recordaremos por ejemplo al Sr. Clinton, por sus escarceos en el despacho Oval, a Sigmund Freud, por interpretar los sueños, A Stephen Hawking, por una silla de ruedas parlante, a Trillo por un ¡Manda huevos!, ¿y a mi, por que me recordarán?, ¿Por mi aprensión y  prevención frente a las escaleras?, ¿como un diablo cojuelo que escribía en Internet?. Durante muchos años he sido Fernando el de Winterthur, en algunas ocasiones y en otras el de Allianz…Un honor que a uno se le recuerde por haber estado ligado a una gran empresa, pero también triste que solo se le recuerde a uno por esto, cuando he dedicado toda una vida a otras cosas que no fueron el mero trabajo diario para ganar un sustento.
Me gustaría que se me recordara de mil maneras, pero ninguna de ellas relacionadas con la labor diaria…Como el cojo al que le gustaba tunear sus coches, como el aficionado impenitente a la informática y los móviles, al que todos acudían para resolver sus dudas, como el enamorado de un paraíso natural llamado Asturias y por su puesto como el padre obsesivo y a veces obsesionado por el bienestar de sus hijos a los que dedicó todos sus desvelos. Pero mucho me temo que seré recordado (si es que alguien, a parte de la familia me recuerda), por cualquier anécdota peregrina que pueda acaecerme en esta vida. Será entonces, cuando uno ya no pueda oír nada, cuando posiblemente aparezcan los reconocimientos a esfuerzos que uno realmente hace, para que todo salga bien esta vida, para que nadie pueda quejarse de mi actuación o para que otros tengan una vida mejor.

viernes, 6 de julio de 2012

Vivir...


Están perezosas las paginas en Internet, quizá el calor del verano, vacaciones para algunos o mejores cosas que hacer han paralizado blogs y paginas que suelo visitar, incluso a mi me ha afectado esta racha y poco he subido a este blog en los últimos días, pero aquí sigo, leyendo y escribiendo, elucubrando y pensando en mil cosas a la vez y ninguna en concreto. Es el verano, un verano y unas vacaciones con matices nuevos para mi, sin estar pendiente del móvil que he conseguido tenerlo apagado 10 días y sin la preocupación de si todo va bien o mal en mi entorno laboral (que no es que no me importe, pero ahora tiene su medida justa).
Ayer alguien me preguntaba que cambiaria de mi vida si volviera nacer…y mi respuesta fue inmediata…NADA (ni la cojera si quiera cambiara), la pregunta me hizo reflexionar durante unos instantes y en un repaso fugaz a lo que ha sido mi existencia no encontré nada que cambiar, soy un hombre satisfecho, sin complejos, sin ambiciones desmedidas que vive esta vida disfrutando cada instante, sin sentirse ofendido ni despreciado, ni dolido ni abrumado.
Tuve un infancia feliz dentro de una gran familia en la que por suerte nunca faltó nada, ni cariño, ni material, donde aprendí que el perdón a quien te ofende, satisface mas que el rencor, donde la generosidad es moneda de curso legal y el esfuerzo, diario valorado o no, llena mas que mil alabanzas ajenas que en la mayoría de los casos no son si no compromiso o fuegos fatuos.
He tratado de enseñar con el ejemplo a mis hijos, que la medida de lo bien hecho esta en uno mismo y no en lo que los demás crean, y esa medida se plasma en la tranquilidad al llegar la noche y pensar que el trabajo esta hecho, que hoy has ayudado a alguien que te necesitaba y que un día mas el sol salió para ti.
Y mañana será otro día, con nuevas luces al amanecer que traerán motivos suficientes para estar satisfecho de la vida que uno lleva, de la vida que uno vive de la vida que uno disfruta y es que vivir es ya en si, motivo de satisfacción

lunes, 2 de julio de 2012

Bendito Fútbol...


Hacia ya muchos años que no veía una multitud enardecida, vociferante, entusiasmada, ilusionada y llenando calles. Nadie se sustrajo ayer ( ni hoy), a la locura colectiva de un campeonato de fútbol ganado con el esfuerzo de un equipo perfectamente dirigido y perfectamente disciplinado, por un salmantino que con su saber hacer y estar se ha ganado sin estridencias, el reconocimiento, ( mira que es difícil) de su propio pueblo.
Uno, que nunca fue futbolero, lleva un mes tragándose con ansias, partido tras partido y aprendiendo algo de un deporte al que nunca preste demasiada atención.
Daba gusto ver es noche, las calles de esta Salamanca repletas de gente de toda edad y condición, todos unidos y con un mismo grito en la boca, ¡Viva España!, un balón y 11 jugadores han conseguido con un partido de futbol lo que ningún partido político consiguió jamás, ( y ambos son partidos) ,que se grite vivas a España, llenos de alegría e ilusión, olvidando las subidas de las hipotecas, los precios de la gasolina, la luz y los medicamentos, el aumento del paro y esa prima que hoy, por un momento se convertido en prima lejana.
He terminado pensando que todos los problemas de este país estaban ya resueltos, pero no... era solo una ilusión, solamente había una histeria colectiva y bendita histeria que logró hacernos olvidar por unas horas, todo lo negro de este país, los contratos basura, la desertización, el encarecimiento de los precios, ¡Bendito Fútbol!, a partir de ahora le dedicaré mas atención a este fenómeno que ha conseguido hacer felices a tantos y conseguir un grito unánime en todas la ciudades, en todos los pueblos, por todos los ciudadanos...¿Será cosa de bujería?
ESPAÑA ESTA HOY QUE ARDE DE ALEGRIA...¡QUE DURE!

miércoles, 27 de junio de 2012

Jose Luis Cazaña...una pequeña anécdota


Aún recuerdo la última vez que le vi, fue en el Hotel Montico, cerca de Valladolid, durante una reunión de trabajo y poco antes de su repentino e inesperado fallecimiento.  Estaba estrechando manos a los compañeros y cuando se dirigió hacia mí, lo hizo extendiendo aquellos enormes brazos de baturro fornido y dándome un fuerte abrazo mientras me decía… ¡Tienes que cambiar un pasaje de tu libro!, no es del todo correcto lo que cuentas…
José Luis Cazaña, había sido Director del área de siniestros en una de las compañías para las que he trabajado y desde el principio, allá por el año 1994, entre nosotros se estableció un cordial afecto y complicidad, que siempre terminaba con largas charlas sobre siniestros anecdóticos de los que ambos teníamos un arsenal para contar.
¿A que se refería con que tenia que cambiar un pasaje de mi libro? (Borrador que nunca llegué a terminar, pero del que José Luis tenía un copia). Pues a un pasaje anecdótico sobre mi incorporación a La Compañía Athena.
Era costumbre de la mencionada entidad, allá por el año 1994, que el día de la selección de Directores de Sucursal, cada uno de nosotros pasáramos una entrevista de una hora con cada uno de los responsables de área. Terminada la ronda de entrevistas, nos recibía, al caer la tarde, el entonces Director General, previa reunión de este con los Directores, para conocer sus impresiones y cerrábamos el acuerdo si todo estaba correcto.
Al parecer durante la reunión de estos, (Los directores de Área), hubo alguien que dudó de mi capacidad “física” para desempeñar el puesto, saliendo en defensa mía uno de ellos, que alegaba, el progresismo y la actitud de integración de la Compañía al contratar, “un minusválido” para el puesto, añadiendo mi capacidad ya demostraba en otras aseguradoras. Fue entonces cuando según me contaron, José Luis pronunció la siguiente frase… ¡De acuerdo con el progresismo y la integración, pero el próximo director que sea NEGRO…!
El mismo José Luis, recordaba la anécdota que se le atribuía a él cuando en realidad había salido de otra persona (cosa que no me sorprendió) y con el humor que le caracterizaba me decía… ¡menos mal que me conoces bien y sabes que no tengo malicia, si no, habría sido para que te cabrearas conmigo en lugar de tomarlo con buen humor! A lo que contesté. ¿Como no voy a tomarlo así, si en el fondo la cosa tenia su gracia?...
No llegó a ver la rectificación que hice en el libreto, pocos días después fallecía en su despacho, de un ataque cardiaco según me contaron.

martes, 26 de junio de 2012

Aún sigue en la memoria....


No recuerdo con claridad el año, solo que los fríos días de invierno, nos mantenía a todos juntos en aquel rincón del patio durante las horas de recreo, caras largas y muy pocas ganas de jugar, dejaban patente que algo serio ocurría en nuestro grupo. Sin palabras cruzábamos nuestras miradas y todos los compañeros sabían cual era la causa de aquella extraña actitud de unos jóvenes que apenas teníamos dieciséis años recién cumplidos. La causa tenía un nombre SALBI, aquel amigo y compañero al que una grave enfermedad mantenía postrado en la cama de un hospital, agotando las últimas horas de su vida.
Su recuerdo permanente, hacia que el grupo se hubiera unido mas que nunca, ante algo que nos parecía incomprensible e injusto, la imagen rechoncha de nuestro amigo, era imborrable en nuestras mentes y su ausencia nos producía un dolor inexplicable al que añadíamos una rabia contenida por no poder hacer nada, cuando alguien nos dijo que no podíamos donar la sangre, que tanta falta le hacia, al ser menores de edad. Días tristes que mi memoria había guardado ocultas hasta hoy que he pasado por la puerta de la que fuera su casa. De reojo he mirado aquel balcón ahora vacío y el recuerdo de aquella pandilla a la que ya mencionaba en mi post anterior, ha vuelto de nuevo a mí. Amigos desde los cinco años, habíamos formado un grupo unido al que el resto de los compañeros de colegio reconocían y respetaban. Salbi, era el “empollon” del grupo, que aún siéndolo nunca se gano la antipatía de nadie, pues su carácter afable y bonachón siempre estaba por delante de cualquier otra cosa. Aquella tarde, nos habían llegado malas noticias, apenas le quedaban unas horas de vida y según nos transmitía su hermana, había preguntado por cada uno de nosotros, Decidimos que no podíamos quedarnos quietos y planificamos un horario de visitas por turnos, para no molestar demasiado y poder ir a verle. Como siempre tocó en ese Hospital al que tanto reparo tengo, pues en el fallecieron mis padres y en el que los malos recuerdos parecen agolparse a la puerta. Ventanas que uno mira de reojo cada día, pues por necesidad tengo que pasar a sus puertas camino de casa.
Fue una tarde triste a la que siguió un día aciago en el que todos perdimos un compañero, un amigo, algo de nuestras vidas, que se fue una fría noche de invierno.

“No sabes lo fuerte que eres hasta que la vida te pone a prueba. Ahora, que los tiempos son difíciles, valora lo que tienes. Sonríe y disfruta de la vida que es maravillosa”. Este es el mensaje que quiere transmitir la Fundación Josep Carreras, en la Semana Europea contra la Leucemia

Aquella fue la enfermedad que arrancó a SALBI de nuestras vidas

sábado, 23 de junio de 2012

Recuerdos que la memoria esconde...


Las campanas lejanas de la Iglesia de Carmelo, rompían el silencio de la noche llamando a maitines, a lo lejos se escuchaba el renqueante ruido de los trenes maniobrando en la estación y alguna voz mas elevada de lo habitual de algún trasnochador, podía escucharse en la calle.
No había trafico de coches, a lo sumo pasaba uno cada 20 minutos y las horas tempranas a las que nos levantábamos para ir al colegio, mantenían aún las calles vacías. Sobre las ocho de la mañana, se podía escuchar la sirena de los talleres de carrocerías Moneo, en la Cuesta de Ramón y Cajal, llamando al tajo a los operarios, que en fila, portando en sus manos pequeñas fiambreras iniciaban otra jornada más construyendo aquellas carrocerías de madera para los viejos autocares que luego recorrerían la provincia.
En el solitario Parque San Francisco, algún ave madrugadora entonaba sus primeros cánticos entre las ramas de los árboles, mientras Samuel, el panadero cargaba su furgoneta con el género que repartiría durante la mañana.
Jugando al escondite, el sol se asomaba entre las cúpulas de las torres de la Catedral y la Clerecía, llenando de luz una mañana que perezosa comenzaba a despertar.
Cargado con aquella cartera de cuero, con correajes de mochila, bajaba los veinte escalones de casa para dirigirme al colegio, aquel Colegio Marista, que había estrenado nuevo edificio el año 1957 y al que me acompañaba mi abuelo en mi primer día de clase.
Apenas novecientos metros separaban mi casa del colegio, novecientos metros que me parecían todo un mundo, caminando con mis muletas y arrastrando aquel pesado aparato para caminar, que hacia poco me habían confeccionado en Madrid y que resultaba ser todo un invento, capaz de mantenerme en pie medianamente erguido, medianamente seguro.
Un enorme patio de recreo, con dos campos de fútbol, cuatro pistas de balón cesto y una pista de patinaje, me esperaban en los momentos de descanso entre clase y clase. Nunca le di un puntapié a un balón y siempre envidié y sigo envidiando a quien es capaz de deslizarse sobre unos patines.
Nunca formé parte de la fila que a golpe de silbato, el hermano Pío ordenaba para entrar en las aulas, tuve bula para subir antes y esperar en los pasillos, mientras el resto de mis compañeros, formados en filas y por clases, esperaban en el patio la orden de entrar.
Luego, como uno mas, garabateaba en la pizarra el abecedario y los números, leía en voz alta aquellas historias en unos viejos libros y soñábamos mil aventuras y diabluras.
Juan Antonio, Rodulfo, Samuel, mi hermano Julio, todos formábamos una pandilla unida por un barrio, por un colegio, por una edad parecida en la que la vida se veía y vivía de otra manera, donde las personas mayores tenían apenas treinta años, que a nosotros se nos antojaban muchísimos.
Una peonza de madera, la chapa de una botella de gaseosa, un viejo clavo, unas bolas de barro cocido, una cuerda, un tirachinas hecho con una horca de madera y las tiras de una vieja cámara de rueda, un patinete con rodamientos por ruedas, adosadas a una vieja tabla, eran nuestros juguetes preferidos y ante todo, la libertad de poder jugar en la calle sin el peligro de ser atropellado o sufrir cualquier otro percance salvo las caídas habituales en los juegos de niños.
Recuerdos de un pasado lejano, de una niñez feliz que se había perdido en la memoria del tiempo y no se por que demonios hoy han vuelto a mi.

jueves, 21 de junio de 2012

Un rato con nadie...

Abrí aquella puerta pensando que no había nadie y nadie estaba sentado en aquel sofá, nadie había servido aquella copa que nadie me ofreció amablemente.
Tome asiento sin la indicación de nadie y nadie comenzó aquella conversación en la que nadie me enseñaba la manera de superar escollos en esta vida, que nadie había previsto y nadie me había señalado.
Nadie me dijo que luchar contra corriente fuera fácil.
Nadie me aseguró que el dolor fuera soportable.
Nadie me enseñó que con esfuerzo todo se logra.
Nadie me prometió que la cirugía y los medicamentos aliviarían mis males
Nadie me hizo esperar más de lo esperado.
Nadie me enseñó a ser tolerante con el prójimo.
Nadie de hizo ver que otros también sufren.
Nadie me advirtió de la envidia y la mentira.
Nadie tuvo la sabiduría para abrir mis ojos a un mundo real en el que nadie se movía con soltura y libertad. Donde nadie llegaba a pasar calamidades y nadie padeció opresión.
Nadie fue capaz de devolverme la tranquilidad perdida, cuando nadie te apoya en tu caminar.

Salí de aquella estancia sin despedirme de nadie y nadie se quedó solo. Su ausente compañía y el silencio de nadie me devolvieron a la realidad donde nadie callaba, nadie vivía como nadie deseaba y terminé  aquél momento con en el que nadie mas que yo lo habia estado.

martes, 19 de junio de 2012

El escalón que falta...

Son ya muchos los años que uno arrastra trabajando, muchos los momentos en los que la fuerzas parecían superar las expectativas y que el al final terminaba por cumplir haciendo de tripas corazón, demostrándome a mi mismo que no hay nada imposible por resolver si se pone uno a la tarea y deja de lado al mismo tiempo males y malos momentos.
Muchas veces, teniendo como herramientas la paciencia, siendo meticuloso, ordenado y constante logre hacer frente a una labor callada, quizás incomprendida y seguro que no valorada por quien debía, pero suficiente para que uno se sintiera satisfecho de lo realizado.
Hoy, trato de enseñar a mis hijos que de nada sirven las prisas y el dejar a todo para ultima hora, que el trabajo constante y planificado da mejores resultados que la chapuza de ultima hora, que por mucho que otros nos apremien con sus exigencias, solo nuestro ritmo constante, quizá machacón termina por llegar a mejor puerto, que no soluciones provisionales tratando de apagar fuegos que en realidad solo están en nuestra imaginación.
Desde una nueva perspectiva, que vengo teniendo desde hace unos años, observo el desvelo de mis compañeros por dar soluciones inmediatas a peticiones acuciantes que nunca llegan a serlo de verdad, en detrimento de las que quizá si pudieran ser verdaderamente importantes.  Veo como su ritmo de trabajo nunca es constante y esta lleno siempre de interrupciones inoportunas y en la mayoría de los casos inútiles e innecesarios, con llamadas telefónicas que nunca son para resolver temas graves, urgentes o prioritarios. Como gentes, que se supone son profesionales y deberían entender nuestro trabajo, les plantean problemas peregrinos y en ocasiones de Perogrullo, no siendo esto lo mas grave si no la reiteración de los mismos una y otra vez negándose, incomprensiblemente, a aprender procedimientos y gestiones que ellos mismos podrían resolver ganado tiempo y no haciéndolo perder a los demás.
En más de una ocasión me he tenido que morder la lengua para no llamar “inútil” a alguno de estos sujetos, a los que interiormente denomino como “ladrones de tiempo”, ese tiempo que bien planificado da para mucho más de lo que da, con tanta interrupción bastarda.
He llegado a la triste conclusión de que el tema no tiene remedio y estoicamente, sigo mi ritmo esbozando una sonrisa cada vez que uno de estos seres se cruza en mi camino, Si supieran lo que estoy pensando cada vez que sonrío, seguro que no volverían a dirigirme la palabra, pero uno está a lo que está y mientras el mundo seguirá girando lleno de gentes que nunca querrán aprender, que nunca sabrán organizarse y que nunca subirán peldaños que podrían muy bien haber subido con muy poco esfuerzo…

jueves, 14 de junio de 2012

La comunicación...

Uno recuerda en algunas ocasiones la anécdota que se cuenta en esta Salamanca, sobre la exageración de las cosas a medida que se transmiten de boca en boca.
Cuentan que habiendo tropezado un ciudadano a la orilla del río casi se cae al agua, pero el asunto solo quedó en susto y mero encontronazo.
Uno de los presentes, contaba el suceso a otro y le decía... hoy paseando junto al Tormes vi, Como una persona tropezaba y se caía al río. Luego, este relataba el suceso a un tercero de la siguiente forma, Hoy se ha caído uno al río y casi se ahoga, lo sacaron inconsciente...La historia se repetía por un cuarto, que contaba ya la muerte de una persona al haber  caído al río y así de boca en boca corrió, calle San Pablo arriba, algo que era una mero tropezón y terminó contándose en la  Plaza Mayor como que varias personas que trataban de cruzar el río en una barca, habían volcado ahogándose cuatro de ellas…

La transmisión boca a boca de una pequeña historia termina por deformarse tanto y en tal cantidad cuanto mayor sea al número de transmisores de la noticia.

Algo parecido ocurre Facebook y Twiter, meras especulaciones de un individuo terminan por poner en aprietos a otros al exagerarse cosas sin importancia e ir añadiéndose detalles de cosecha propia de cada transmisor.

Para más INRI, somos un país que tiende a exagerar las cosas, a dramatizar pequeños detalles y aumentar pequeños males dejando inexplicablemente de lado las grandes tragedias, quizá por pensar que a uno nunca le van a afectar cosas tan gordas, que se ven como lejanas y ajenas a nosotros.

Ahora cuando a fuerza de machacarnos la prensa con primas de riesgo, deudas multimillonarias de los bancos, preferentes que no lo son,  quiebras de grandes empresas, jubilaciones de altos directivos con importes astronómicos, amenazas de embargos, salida del euro…comienza a correr de boca en boca el mal estado de algún banco, el posible cierre de una gran empresa, el ere de alguna entidad que siempre nos pareció intocable… y en este maremagnum ya comienza a subir el tono de alarma ( más de la que ya teníamos) y la inquietud pues cada uno añade, como en el caso de los ahogados de Salamanca, un punto mas de inquietud en cada comentario.

Que las cosas no van bien, eso ya lo sabemos todos, pero, ¡Tos quietos hasta ver!...dar un tiempo al tiempo y de paso poner alguna vela al santo al que mas devoción tengáis, por si las moscas…

martes, 12 de junio de 2012

Aprender...


Aprender...Mirar por una ventana abierta...decia ayer... siempre me gustó aprender a pesar (lo confieso y espero que no lea mi hijo) de no haber sido un estudiante modelo, pese a ello, me interesé siempre por todo lo relacionado con la técnica, la física, la química y por supuesto la informática,terminando sin embargo, estudiando derecho como escape de unas matemáticas que nunca fueron mi fuerte. Devoré enciclopedias en las que las ilustraciones ya eran lo suficiente como para que comprendiera y aprendiera a simple vista sobre motores, maquinaria, aviación, navegación, ordenadores y periféricos, técnicas de pintura, costumbres de los animales y mil facetas del conocimiento, algunas de las cuales olvide con los años.
Me deleite y admiré a Leonardo Da Vinci, y siempre que tenia oportunidad, repasaba facsímiles de sus obras, que coleccionaba mi padre (de los cuales aún conservo alguno), saltándome la dedicada a la medicina y al cuerpo humano, pues confieso que sus dibujos, tan realistas, me daban un poco de "repeluz".
Copié y construí alguna maqueta siguiendo sus diseños, que terminó decorando mi habitación, hice algún que otro experimento que pudo haberme costado algún percance y en mi permanece la costumbre de leer sin prisas artículos de ciencia en revistas especializadas o releer la Enciclopedia Estudiantil, (tiene mas de 35 años y fue coleccionada fascículo a fascículo por mi padre) y hoy preside las estanterías de mi biblioteca.
¡Cuánto ha cambiado el saber humano!, Cientos de teorías han quedado trasnochadas y lo que en aquella obra parecía de ciencia ficción ha sido superado con creces, pero conserva el regusto de la imagen detallada, el dibujo ilustrativo pormenorizado y el entusiasmo de autores volcados en el conocimiento.
Siempre esta en mi mente la frase preferida de mi padre..." a la cama no te irás sin aprender algo mas"...y siguiendo esta enseñanza, día a día trato de mejorar aquello que me parece puede ser mejorado y aprendo...aprendo de las cosas nuevas y de errores pasados, aprendo observando mi entorno y trato de aprender (a veces no lo consigo) de los errores de otros y es que mientras aprendo, siento la vida, que estoy vivo y vivo aprendiendo.

miércoles, 6 de junio de 2012

¿Cual es el detonante?...

Ayer, alguien me comentaba que era lector asiduo de este espacio que es vuestra casa y me preguntaba de donde sacaba la inspiración para tanto post, tan frecuentes y variados.
La verdad es que ni yo mismo se, a ciencia cierta, que mecanismo hace que mis dedos corran sobre un teclado contando mil historias llenas de recuerdos o pequeños artículos en los que siempre procuro poner una puntada de buen humor, e intentar al menos arrancar una sonrisa al lector. Muchas veces soy yo el primer sorprendido cuando tras un rato aporreando el teclado releo lo escrito y veo que acabo de abrir mi corazón, quizá mas allá de lo debido, mas allá de lo prudente pero con la esperanza de que alguien esboce un sonrisa, tenga la misma nostalgia que yo o comparta mi manera de combatir dolores varios con la esperanza de que si lo peor aún no ha llegado, no tiene por que llegar y que si llega, le daré una ración de buen humor que siempre es mejor que no estar todo e día lamentándose o poniendo mala cara a lo que aún no ha ocurrido.
Una foto, la frase de la mañana de algún locutor de radio mientras voy al trabajo, algún articulo de Javier Marías,(uno de mis autores preferidos) o cualquier otro acertado columnista, dejan en mi cabeza un soniquete que cuando me pongo al teclado, ha podido ser el germen es estos escritos. La observación de las gentes con las que a diario me cruzo en la calle o comparto trabajo, el interminable mal espectáculo de programas de la TV donde todos se ponen a caldo sin sentido, (deporte nacional según parece por la acogida que tiene, ante una audiencia mayor que la de una buena obra de teatro),la loable acción de un ciudadano ayudando a otro a cruzar una calle, el respeto o la falta de este en algún que otro vecino o conocido, la punzada dolorosa del día que me ha dejado durante un rato casi fuera de juego y que luego he superado, por que tenia que hacerlo y me he puesto a trabajar como un burro para no volver a pensar que se repetirá cuando menos lo espere. La sonrisa, cuando he visto a aquel pequeño casi arrastrado por su enorme perro, al que voceaba… ¡Obedéceme Jul!...(mientras Jul seguia su instinto de corretear en el jardín tras un dia de encierro), Cualquier cosa ha podido producir hoy este post, pero con la diferencia de que hoy si se cual fue el detonante… aquella conversación breve de ayer, con un asiduo lector al que hoy mando un saludo desde estas líneas.Gracias Jose…

domingo, 3 de junio de 2012

El maestro "ciruela"...

Nunca escarmentaré ni aprenderé. Hace ya muchos años, cuando uno comenzaba a trabajar hubo quien me dijo, "no digas que sabes hacer una cosa pues te van a cargar el trabajo a ti".
Hoy que ya han pasado casi treinta años, sigo lanzándome a la piscina, cogiendo los temas como vienen y tratando de hacer mi trabajo lo mejor que se y lo mejor que me dejan no importándome cargarme a veces de ocupaciones que no son de mi competencia y de las que se me pide me encargue y lo hago por dos razones, una, por que se me pide por un compañero y otra por que no se negarme a hacer un trabajo que puede resultar interesante y beneficioso para la entidad para la que trabajo.
Si hubiera querido ser funcionario, habría hecho oposiciones, habría aplicado la famosa frase de Larra, ¡Vuelva usted mañana! Y cada día la misma cantinela hasta aburrir al personal, pero no, no se decir que no ante cualquier reto, los años aún no me han postrado en el sopor de la posible prejubilación y sigo asumiendo todo lo que se me echa encima y corriendo por despacharlo cuanto antes y lo mejor posible.
¿Que para que me sirve a mi esto?, (además de cargarme de trabajo) pues para terminar el día, fichar y marcharme a casa sabiendo que no hay nada pendiente, que el trabajo por duro que haya sido ha salido y para sentirme bien, capaz de hacerlo y seguir haciéndolo independientemente de que alguien lo reconozca o no, lo valore o no, lo agradezca o no.
Mi estimulo, saber que soy capaz de hacerlo y de vez en cuando, esa simple palabra que se usa muy poco y sin embargo abre muchas puertas, "gracias", esas gracias que no sueles recibir en la gran mayoría de las ocasiones pero que a veces intuyes en una mirada o un gesto sin palabras. Hoy por ti, aunque mañana no lo sea por mí, pero una vez terminado, respiro hondo y pienso, alguien ha tenido solución a su problema y me siento satisfecho. Esta visto, nunca aprenderé, o ¿no será que los demás deberían aprender de mí? ( vaya maestro Ciruela, que no sabia leer y puso escuela)

jueves, 31 de mayo de 2012

Todo es relativo...

Mi afición a la lectura de temas científicos me ha llevado a releer de nuevo la teoría de la relatividad de Albert Einstein, y en la lectura de la misma, he descubierto algo nuevo, al relacionarla con la sociología y la costumbre junto con los hábitos humanos.
La percepción del tiempo (ese que a los que ya tenemos una edad, parece correr demasiado), no es siempre la misma dependiendo de la edad que uno tiene.
Los niños carecen de la percepción de pasado (apenas lo tienen) y de futuro, sus necesidades, son acuciantes y percibidas como permanentes, el hambre, el frío, sus necesidades fisiologicas son inmediatas y las sienten como si fueran para siempre, como si fueran algo interminable. Si su madre se va al trabajo, lo perciben como una pérdida permanente,creyendo que ya nunca más la volcerán a ver, no asumen que todo es temporal y pasajero y por ende relativo en el tiempo.
Mientras, los mayores a medida que va transcurriendo el tiempo descubrimos que nada es para siempre, que todo tiene un principio y un fin y que en función de nuestro estado de ánimo, de nuestro espíritu optimista o pesimista, el tiempo se nos hace corto o largo.
La teoría quántica, los quasares, las partículas subatómicas, nada tienen que ver en este caso en esa relatividad que vivimos y nos hace sentir que el tiempo corre o se detiene. Todo es cuestión de como se encaran las situaciones que cada día nos asaltan, preocupaciones por el trabajo, la salud, la familia, pueden ser tomadas como leves o graves en función de la disposicion mental en que uno se encuentre.
Relacionándolo con mi post anterior , de hace unos dias, en el que me desahogaba sobre un día no todo lo bueno que uno deseaba, el haber puesto una nota de humor, un pensamiento positivo en cada chasquido de mis rodillas, en cada punzada de mi espalda, hizo que todo fuera mas llevadero, estoy convencido que si con cada dolor, me hubiera quejado o hubiera dejado que la tristeza o la desesperación hicieran aparición, habría sido "el día mas largo” que el del desembarco en Normandia. De nuevo la relatividad de las cosas y con ella la manera de no perder los estribos ante situaciones difíciles.
Pensar que no todo es para siempre, que por ejemplo, esta crisis (no me gusta usar este palabro ya manido y desgastado de tanto usarlo) no va a tener fin o que su fin puede ser el desastre total, todo depende de la energía que empleemos en dar solución a los problemas y la buena disposición que en ello se ponga. Ser negativo, ver todo negro, solo nos sirve según mi modesto parecer, para ir tropezando en ese túnel en que nos encontramos, solo la luz de la esperanza, el brillo del buen animo puede mostrarnos el camino haciendo relativa esta situación difícil en la que nadie esta contento y todos somos incapaces de sonreír, aunque solo sea para que el paisaje en cada paseo por nuestras calles deje de ser tan sombrío, lleno de cariacontecidos y mal encarados agobiados…Pensar…todo es relativo, todo tiene un fin y algún día llegará…sea cual sea…

miércoles, 30 de mayo de 2012

Aquellos 30 de Mayo...

30 de Mayo...tal dia como hoy, era un día especial, día de fiesta en la familia coincidiendo con el Santo de mi padre, y por ende el mío, como ocurre ahora habiendo yo ocupado su puesto y siendo también el santo de mi hijo.(tercera generación de Fernandos)
Por aquel entonces, (mis recuerdos son muy claros), se producía una gran reunión familiar y de amigos de mi padre en aquel caserón, donde no faltaban los dulces y tartas confeccionados por mi madre (¡Ay!... aquel merengue con el que adornaba sus tartas y cuyos restos yo me ocupaba de terminar una vez confeccionadas aquellas maravillas de repostería).
Hermanos y cuñados de mi padre, amigos y algún que otro compañero, celebraban un santo que ya era tradicional en la familia. La alegría de todos ellos aumentaba la de la familia que compartía un día especial, en el que incluso Don Miguel, párroco de la iglesia de la Purísima, se apuntaba todos los años al festejo, para felicitar a mi padre y luego hacia la “ronda” subiendo a casa del vecino del tercero que también se llamaba Fernando y no se si seguiría camino buscando mas Fernandos a los que felicitar.
Tardes de Mayo inolvidables en las que ya se intuía cercano el éxodo anual y veraniego a tierras asturianas.
¿Cuantos recuerdos puede guardar mi mente?, y lo mejor…todos son de momentos felices de una familia en la que crecí y de la que siempre me sentiré orgulloso. Los malos ratos quedaron, y siguen quedando en el olvido mientras mi copa solo se llena de la felicidad pasada y presente para brindar por un futuro en el que no existan sombras y siempre brille el cariño de la familia, amigos y compañeros.

lunes, 28 de mayo de 2012

La magia del optimismo...


Hoy es un día de esos que yo suelo llamar “extraño”, un dia de esos, que los médicos ya me advirtieron hace años, tendria de vez en cuando, y que no guardaria relación el nivel de cansancio con el esfuerzo realizado, un día en que después de un fin de semana relajado y descansando, las fuerzas parecen haberme abandonado y siento mis brazos pesados, las piernas doloridas y la espalda recordándome que debo adoptar una postura correcta que no termino de encontrar. La sensación de cansancio se prolonga mas allá de lo normal, si  en mi caso por normal se entiende que siempre y cada día mas, note que las fuerzas físicas me abandonan y me hacen emprender una lucha contra lo irremediable. Otra batalla mas que ganar y por la que luchar, otro día en que tengo que hacer lo imposible para mantener un ritmo adecuado y no abandonarme al desanimo ni la tristeza, otro día en el que al terminar la tarde puedo decir que al menos hoy, he quedado en empate.
Dentro de unos días tendré que volver a pasar por pruebas de control que cada día se me hacen mas pesadas, a sufrir la tortura de la electro miografía, que es como si te cargaran el móvil pero esta vez las descargas eléctricas van a mis extremidades (cualquier día me electrocutan o me dejan como un pollo asado) y a veces me he preguntado ¿total para que?, si cada vez que voy termino sintiéndome como un desahuciado, (menos mal que uno lo toma a broma) pues terminan siempre diciéndome, que no pueden hacer nada y me mandan para casa con una receta de paracetamol y algún que otro protector gástrico (genéricos por supuesto, por no hacer gasto, que digo yo…pues no están las cosas de los medicamentos para tirar cohetes). En fin, lo importante... que aquí sigo, con mas o menos achaques , con mas o menos dolores, con mas o menos ganas de seguir acudiendo a las consultas, pero con unas ganas enormes de no perderme nada en esta vida, ya sea momentos familiares, viajes a ver a mi hija, paseos al atardecer terminando con una  caña sentado en alguna terraza de la plaza, despues de una jornada de trabajo en la que como siempre he tratado de dar lo mejor de mi mismo y siempre, con la voluntad de seguir adelante pase lo que pase y quizá pese a quien le pese.Hoy si fue uno de esos "dias extraños", en los que la magia del optimismo me ayudó a terminar el dia.

viernes, 25 de mayo de 2012

¡Ánimo!...

Comienzan los días en que nuestros hijos, los que aún siguen en sus estudios, encaran la recta final del año, quizá atropellados en algunas ocasiones robando tiempo al sueño para recuperar lo que no hicieron antes o para conseguir mayores puntuaciones en sus calificaciones.
Nada parece haber cambiado a simple vista y sin embargo nada es igual. La fuerte competencia por lograr los mejores puestos y la presión de un entorno cada vez más difícil tanto en el plano laboral como en el de los estudios, con una espada de Damocles relativa al aumento del coste de las próximas matriculas, a la masificación que se prevé en las aulas y al posible desanimo de los docentes que ya manifiestan su descontento en las calles, están dibujando un futuro oscuro al conocimiento, que solo será superado por el esfuerzo y la ilusión que nuestros estudiantes le echen al asunto, ya que las ayudas externas y complementarias (tan necesarias por otra parte), se verán reducidas a mínimos históricos que recordarán mucho a épocas de posguerra, aquel tiempo en el que las únicas salidas posibles para adquirir una formación cultural eran los seminarios y en menor medida (nunca fue un centro de cultura precisamente), los cuarteles y la carrera militar.
No tengo ninguna duda de que quienes ahora se dedican con entusiasmo al estudio, tendrán su recompensa el día de mañana, como tampoco dudo que están haciendo un verdadero esfuerzo por no caer en las redes del desanimo ante las previsiones para los próximos años.
A todos ellos dedico hoy este post animándoles a seguir en la lucha diaria, la constancia y el tesón siempre han dado resultado ¡Animo a todos!